El Viajero
5 de octubre de 2003
Pregunta del grupo: Vamos a hacer una comida compartida esta noche y esperamos que Q’uo se dirija a la energía del grupo. Hoy hemos recorrido el círculo y hemos compartido mucha información muy intensa, interesante, involucrada y compleja relacionada con las vidas personales, la apertura del corazón y nuevas direcciones, y nos gustaría que Q’uo observe estas energías, mire nuestros corazones y hable a las preocupaciones que son primordiales en nuestros propios caminos espirituales.
Somos aquellos del principio conocido por ustedes como Q’uo, y los saludamos en el amor y en la luz del único Creador infinito, en Cuyo servicio estamos y en Cuyo servicio nos deleitamos. Les agradecemos con todo nuestro corazón por llamarnos a su círculo de búsqueda en este día y nos complace compartir nuestros humildes pensamientos con ustedes, siempre que cada uno pueda aceptar escuchar cuidadosamente aquellos pensamientos que les resulten afines y aquellos que no, conservando los primeros y dejando atrás los segundos. Apreciamos esto, pues nos da la libertad de expresar nuestras mentes y compartir nuestras opiniones sin sentir que estamos intentando infringir su libre albedrío o hablar como autoridades, ya que honestamente sentimos que no somos autoridades sino amigos. Ofrecemos nuestros pensamientos con la esperanza de que puedan ayudar, de que puedan ser de servicio y de que puedan ser útiles en su proceso.
Pero, amigos míos, eso es aquello de lo que están hechos nuestros pensamientos: proceso —el nuestro, el de ustedes y el del Creador—. Nos es desconocido, al igual que lo es para este instrumento, lo que diremos en cualquier sesión particular de trabajo. Cuando se nos da la oportunidad de hablar de acuerdo con la energía en el círculo, es algo maravillosamente liberador, en el sentido de que nos permite elevarnos desde la asociación lógica de los temas hacia una manera más orientada al sentir y a los sentidos de intentar trabajar con aquellas cosas que yacen debajo de las palabras que pueden usarse para describir situaciones, descendiendo hacia los sentimientos y las estructuras de esos sentimientos que han existido durante algún tiempo y que han dado forma a esos oídos y a esos ojos que cada uno de ustedes aporta al nuevo catalizador, de modo que la persona que experimenta el catalizador momentáneo lo hace a través de los ojos de toda una vida de coloración.
Muchas veces, la habilidad implicada en procesar experiencias consiste en no aceptar las primeras estructuras como si fueran la verdad completa de la situación, ya sea su apariencia superficial o su significado más profundo. Les agradecemos por elevarse fuera del férreo agarre del raciocinio lógico y de los procesos intelectuales. Pues cuando una entidad está lidiando con una situación nueva y desconocida, como ha dicho el conocido como S, existe el deseo de progresar. Y en ese deseo de progresar, el implacablemente literal biocomputador/mente de tercera densidad, en oposición a la conciencia de cada entidad, desea aplicar la lógica a aquellas cosas que desafían la lógica debido a su novedad.
Cuando uno desea comenzar una nueva estructura, ciertamente puede entrar en el trabajo teniendo alguna idea de cómo será esa nueva estructura. Por ejemplo, este canal había hablado anteriormente acerca de la manera en que una nueva estructura de un círculo espiritual o de un grupo espiritual comunitario podría ser organizada, dirigida y motivada. Sin embargo, debido al hecho de que esta es una estructura que aún no ha sido construida y debido al hecho de que solo puede ser construida por aquellos involucrados en la nueva estructura durante el catalizador y el proceso de construir dicha estructura día a día, la mente aferrada del instrumento no tiene nada inmediato a lo cual asirse.
De manera similar, con cada uno dentro de este círculo que está comenzando un nuevo patrón, es como aquella entidad que se muda a una nueva morada, una nueva estructura dentro de la cual vivir todo el abanico de la vida encarnativa de tercera densidad, desde las tareas y actividades más pequeñas, simples y más cotidianas relacionadas con las funciones naturales del cuerpo humano y con satisfacer las necesidades del cuerpo humano de sustento y abrigo, hasta las imaginaciones más abstrusas de aquel que verdaderamente desea hacer de la vida un regalo al Creador de tantas maneras, pequeñas y grandes.
Cada uno dentro de este grupo contempla ahora una vida que es completamente nueva. En muchos sentidos, esta está comenzando a convertirse en la situación estándar entre sus pueblos en este momento. Pues, como muchos en el grupo han señalado en la conversación que precedió a esta meditación, el mundo se mueve cada vez más rápido y con mayor intensidad en su gran carrera hacia la culminación de lo que este instrumento ha llamado a menudo la vida de tercera densidad.
No estamos diciendo que habrá una gran catástrofe y que todo terminará. Sin embargo, sí estamos diciendo que las energías que se están acomodando para dar a luz la cuarta densidad de su planeta Tierra se mueven en círculos de atracción cada vez más estrechos hacia ese momento en que la cuarta densidad será la que esté a cargo, por así decirlo, en lugar de la tercera densidad.
Habrá un tiempo en su futuro no demasiado lejano en el que aquellos esfuerzos que han realizado para llegar a ser conscientes de lo que significa abrir el corazón habrán culminado en aquello que puede hacerse dentro de la encarnación en tercera densidad en este momento sobre su planeta tal como lo conocen. Más allá de ese punto, bien puede haber años y años de servicio y aprendizaje para aquellos dentro de este círculo. Sin embargo, la naturaleza de ese aprendizaje y la naturaleza del servicio ya no llevarán la carga del intento de graduarse de la tercera a la cuarta densidad.
Pues, en efecto, aquellos que sean capaces de vivir de una manera de corazón abierto en una medida suficiente durante este tiempo de transición podrán vivir dentro de la atmósfera de cuarta densidad. Sin embargo, aquellos que no sean capaces de comenzar así a abrir sus corazones encontrarán que la diferencia entre el nivel vibratorio dentro de la conciencia y el nivel vibratorio dentro del entorno será lo suficientemente grande como para que la incomodidad de vivir dentro de la energía terrestre de cuarta densidad sea demasiado para que los vehículos físicos la disfruten sin una distorsión significativa, lo cual en muchos casos acortará vidas que de otro modo habrían sido mucho más largas y más abiertas a muchas opciones involucradas en las estructuras de aquellos con corazones abiertos.
En esta atmósfera se vuelve cada vez más evidente que, frente a nuevas estructuras, solo hay una directiva que podemos ofrecer y en la que pueden confiar completamente. Esa directiva es abrir el corazón. Este instrumento dijo antes, hablando por sí misma, que encontraba imposible mantener el corazón abierto durante un período prolongado de tiempo; que existía el ciclo natural del ego y demás que llamaría a cualquier alma buscadora aquellas tentaciones que tomarían el amor y lo reemplazarían por el miedo. Y tales tentaciones son muchas y variadas. Algunas son obvias, otras son sutiles.
La verdadera naturaleza de tales tentaciones suele hacerse clara solo cuando uno está en medio de haber cerrado el corazón y luego haber descubierto ese cierre del corazón y comenzar a trabajar hacia atrás desde ese lugar de estar atascado, o sobreestimulado, o bloqueado, de modo que los usos de la retrospección puedan ayudar al buscador a descubrir la génesis del conflicto que ha causado que el corazón previamente abierto se mueva una vez más del amor al miedo.
Damos a este instrumento la imagen de un océano iluminado por la luna. El agua es negra, centelleando con ese patrón infinitamente sutil de blanco que proviene de la luz de las estrellas y del movimiento de las olas. El rugido del océano, al ser tan familiar, se convierte en silencio y el golpeteo de lo profundo se vuelve quietud. Y el alma, en su frágil barca, es como el indígena que se aventura en el océano en su canoa.
¡Cómo se atreve una luz tan débil y fácilmente extinguible a internarse en la oscuridad! Está la guía de las estrellas y el canto que no se escucha pero se siente, del océano hablándose a sí mismo, de ese gran poder y magia del agua que guarda su información, rodando con el movimiento de las estrellas, respondiendo a cada una de las energías cósmicas. Y estas energías sutiles pero muy reales fortalecen y enfocan la atención del indígena en la barca en esta diminuta canoa de corteza.
¿Elige esta entidad, este representante del alma buscadora, tener miedo de lo profundo? ¿Elige esta entidad compartirse con lo profundo? ¿Hacia dónde se dirige esta entidad?
Las estrellas no se preocupan por el movimiento de la canoa. Sonríen su sonrisa alegre, viniendo desde el pasado y hacia el futuro con su luz y su información. Las energías del fuego envuelven suavemente a esta figura mientras permite que su embarcación se mueva con las olas o intenta dirigirla con su remo.
Cada espíritu se mueve a través de un océano grande e infinitamente profundo de energías y estructuras, y estas entidades y las estructuras, en su forma de sombra, tienen forma. En su realidad menos sombría, que sigue siendo ilusión, no tienen forma, sino solo las formas de los sentimientos que han sido experimentados al trabajar con el momento y su estructura y su pasado, su presente y su futuro.
Podríamos sugerir a cada uno una creciente familiaridad con cada pensamiento, especialmente con aquellos pensamientos que se repiten y reaparecen en la mente. Es bien sabido, de muchas maneras diferentes, que aquello que uno se dice a sí mismo es escuchado. Y quisiéramos aprovechar esta oportunidad para decir una vez más que cada uno de ustedes es una persona poderosa y mágica. Cada uno tiene palabras de poder y cada uno ha estado pronunciando estas palabras de poder hacia sí mismo durante muchos años.
En muchos casos, aquellas cosas que se han vuelto habituales al decirse a uno mismo tienen que ver con estructuras que existieron muy atrás en el pasado encarnacional del alma buscadora, y voces que originalmente fueron voces externas —las voces de padres, maestros, figuras de autoridad y amigos— son permitidas convertirse en aquellas voces que han sido internalizadas y validadas por el yo, no para ventaja del yo sino, de hecho, para su detrimento.
Algunos ejemplos son bastante obvios. Si este instrumento se dice a sí mismo cada vez que olvida algo que es un tonto, no solo será olvidadizo sino que se sentirá indigno. Tomen este ejemplo y aplíquenlo a aquellas cosas que cada una se dice a sí misma. Pueden ser verdaderas de manera literal o superficial y, sin embargo, al notar esas verdades particulares, ¿existe una ventaja positiva en priorizar esta información? ¿Cuál es?
Si existe una manera positiva de absorber esta información, ¿ha encontrado la voz dentro de ustedes esa manera positiva o ha permitido que la pereza y la falta de cuidado emboten para ustedes el gran poder de elección? Elijan cuidadosamente aquello que se comunican a sí mismos acerca de ustedes mismos y, si se descubren moviéndose hacia patrones que crean sentimientos de indignidad, deténganse; no para corregir lo que puede ser un conjunto verdadero de hechos, sino más bien para contemplar ese pequeño nodo en el que yacen las terminaciones nerviosas del pasado, las circunstancias del presente y los ideales y esperanzas de su futuro.
¿Qué puede producir sentarse con este nodo de actividad y proceso para el buscador honesto y, en cierto modo, implacable del equilibrio interior? En cada caso en que existe un nodo percibido de sentimientos y proceso, hay oro. Hay un tesoro que puede encontrarse. Y vale el tiempo que toma descansar dentro de ese patrón, en términos de volverse cada vez más hábil en conocerse a uno mismo y en ver esos hábitos y detonantes de antaño, por así decirlo, que se han deslizado en el mecanismo presente de la manera en que la mente funciona, escucha y ve; todo lo cual son elecciones muy disponibles muchas veces.
No es que deseemos provocar duda de sí mismo o invalidar los pensamientos que tienen y los sentimientos que sienten. Más bien, les pedimos que permanezcan con ellos, que los experimenten a través de la intensidad y el tiempo, permitiendo que la energía se mueva como quiera y como deba, sin apresurarla ni resistirla, sino abrazándola con tanto amor como puedan y agradeciéndole por las oportunidades, ya sean desafiantes, placenteras o exaltantes, a medida que surgen y cuando es el momento de tratarlas.
Tengan en cuenta que, sin importar cómo se sienta, nunca están dando vueltas en círculos. Siempre están en una espiral. No pueden permanecer en el mismo lugar. En términos de cosas físicas, ciertamente una entidad puede elegir quedarse en un solo lugar y terminar empujando margaritas a no más de tres metros de donde se durmió por última vez. Estas cosas son posibles para el cuerpo físico. Sin embargo, su espíritu, esa conciencia que es parte del principio de la Divinidad, no puede quedarse quieto.
Puede moverse hacia adelante en una dirección que parece justa o puede moverse hacia adelante en una dirección que parece desestructurante y debilitante. La única cosa que el espíritu no puede hacer es permanecer en un solo lugar. Como el agua sobre la cual esta barca del ser fluye dentro de la encarnación y fuera de ella, no existe el quedarse quieto. Incluso cuando uno está amarrado, tiende a ir hasta los extremos de la cuerda de amarre, a medida que las influencias en el agua mueven ese espíritu cada vez más, sin descansar, sin detenerse, sino moviéndose con la suave paciencia de la eternidad.
Permitan que el sol esté ausente cuando parezca ser de noche y permitan que la luna sea ese testigo que les dice que el sol es una realidad que volverá a entrar en la conciencia una vez más, a su debido tiempo. Permitan que el vaivén del dolor que están experimentando continúe, de modo que las horas nocturnas se pasen de una manera comprometida y acogedora que permita estar agradecidos por la vigilia de la noche oscura del alma.
Sepan, a la luz de la luna, que existe un sol que aún se refleja en su nodo de catalizador. Y permitan que ese reflejo, por tenue que sea, sea ese testigo de la luz y el amor del Creador infinito y de la corrección del plan del Creador para ustedes. Entonces podrán liberar el miedo a la noche y el miedo al agua y el miedo a estar a merced de un océano que parece, al menos en la superficie, ser un lugar peligroso para estar.
Este instrumento diría: “la vida es un juego duro”. No hay lanzamientos suaves en la escuela del amor en el planeta Tierra.
Los enredos llegarán. Esta es la razón por la que saltaron a la encarnación terrestre. No eran inconscientes de las dificultades de vivir dentro de una ilusión y de estar separados de ese conocimiento incrustado de rectitud, bondad e identidad que han perdido al entrar en el plano terrestre. Estas cosas ahora no pueden probarse, no pueden conocerse y solo pueden ser confiadas a la fe. Hablamos de un misterio.
Es un misterio que necesariamente involucra tanto sufrimiento como gozo, tanto las profundidades de la noche como el mediodía más brillante. Los contrastes son asombrosos y, como este instrumento dijo antes, es una experiencia muy intensa dentro del plano terrestre en estos días de gran luz, tanto para el servicio a uno mismo como para el servicio a los demás.
Las entidades a su alrededor, y ustedes mismos, están intentando lidiar con una gran abundancia. Esa abundancia es una oportunidad para moverse profundamente en un corto período de tiempo tanto en el aprendizaje como en el servicio, comenzando a moverse desde ser alguien que no usa el remo a alguien que decide un rumbo y, de hecho, comienza a aplicar el remo con gran diligencia y pasión.
A medida que cada uno de ustedes se vuelve cada vez más familiar con la forma en que se sienten las nuevas estructuras del ser y del vivir, cada uno tendrá muchas oportunidades para conocerse mejor, para volverse más autosostenido, para enamorarse de sí mismo, como diría este instrumento. Que puedan encontrar al ser que están destinados a ser la mitad de hermoso de lo que nosotros los encontramos a ustedes.
A medida que comiencen a ver cada vez con mayor claridad dentro de ustedes mismos, ciertamente verán cosas en ustedes que no les agradarán. Les pedimos que no se desalienten. Cada uno de ustedes tiene todas las cosas dentro de sí. Esperar no encontrarse nunca con la parte sombría del yo es esperar demasiado de las energías muy dinámicas de cualquier existencia humana dentro de la ilusión.
La creación está diseñada para sacarlos de ustedes mismos y llevarlos a habitaciones vacías donde aún no existe estructura. Permitan que esos momentos sean sus amigos, pues forman parte de un proceso sumamente beneficioso y satisfactorio.
En este momento abriríamos la reunión a más preguntas, si las hay. ¿Hay alguna pregunta en este momento?
G: Q’uo, si es posible, ¿podrías describirme qué enfrenté dentro de mí mismo hace dos noches durante un episodio de una hora y media de llanto y si una experiencia como esa es algo que deba buscarse o que deba permitirse que ocurra por sí sola?
Somos aquellos de Q’uo, y somos conscientes de tu pregunta, hermano mío. Podemos decir acerca de tu experiencia que ciertamente incluye aquellas cosas de las que estás soltando, esos cambios dentro de tu propia definición de ti mismo que requieren la pérdida de estructuras que estaban en su lugar y que ya no son apropiadas.
También podemos decir que es extremadamente positivo atravesar tales momentos y vemos, en la manera en que te guiaste a ti mismo a través de este tiempo, ese amor propio que abre el corazón y le enseña cómo amar a los demás también.
El momento de tal movimiento no puede planearse. Solo es necesario orientar la mente hacia el servicio y el amor, y el corazón hacia el vivir, abierto y vulnerable al catalizador que surge en un momento dado. Los ritmos naturales de la experiencia te traerán esos momentos cuando sean apropiados.
¿Podemos responderte más, hermano mío?
G: No, eso fue excelente. Gracias, Q’uo.
Te agradecemos, hermano mío.
G: ¡Estoy lleno de preguntas! Q’uo, si el poder de una entidad no es “sobre” otra, ni siquiera sobre uno mismo, entonces ¿cuál es verdaderamente el poder de una entidad que se polariza positivamente?
Somos aquellos de Q’uo, y somos conscientes de tu pregunta, hermano mío. El poder de una entidad de servicio a los demás es ese poder de amar sin reservas. El camino del amor es extremadamente simple en su efecto. Sin embargo, como señaló el conocido como S, en el sistema energético de una entidad físicamente encarnada hay muchas maneras de verse obstaculizado o bloqueado, en las que uno se convierte en quien corta el poder para sí mismo.
Hay muchas maneras de elegir disminuir las fuerzas del amor dentro de uno mismo. Es verdaderamente un desafío encontrar aquellas maneras en las que el amor ha sido retenido con demasiada fuerza o entregado con demasiada cautela, dado como un avaro o un tacaño, o dado sin reflexión cuando la reflexión podría crear un mejor regalo.
El ámbito del poder es el ámbito de la esencia. La fuente básica del poder es ese conocimiento de uno mismo que permite a una entidad pararse en un lugar firme y decir: “Esto es lo que soy”. Una vez que esto se convierte en un sentido gozoso, amalgamado e integrado, existe dentro del yo un centro metafísico al cual una entidad puede regresar con solo dirigir el pensamiento.
¿Cuál es el uso o el objetivo del poder? Para las entidades de servicio a los demás es el poder de ayudar a otros. Para una entidad de servicio a sí misma es el poder de manipular el entorno para beneficio del yo. En ambos casos hay un entorno que debe ser manipulado. Para la entidad positiva, aquello que debe ser manipulado no es lo físico sino más bien la sustancia misma de la conciencia. Por lo tanto, una entidad que busca poder en la polaridad de servicio a los demás buscará conocer para servir y crear cambios en la conciencia en lugar de cambios en el estatus u otros aspectos de un entorno físico.
¿Podemos responderte más, hermano mío?
G: Antes de volver a preguntar, me gustaría abrir las preguntas a cualquiera más que pueda tener una.
G: Bien, Q’uo, asumiendo que el trabajo del poder es el trabajo de los centros energéticos superiores, sé que el rayo verde es el gran recurso de todo el trabajo espiritual y que las actividades de los rayos azul e índigo esperan solo la voluntad del buscador una vez que el rayo verde ha sido activado. Mi pregunta es: en el momento en que se siente el amor, ¿puede una entidad “ascender”, por así decirlo, e inmediatamente hacer trabajo de rayo azul y/o índigo en ese momento, aunque sea por lo que yo llamaría un corto período de tiempo? ¿O el estado del corazón abierto necesita ser confiable y consistente para que el trabajo pueda proceder hacia los rayos superiores?
Somos aquellos de Q’uo, y somos conscientes de tu pregunta, hermano mío. La capacidad de realizar trabajo en la conciencia es momentánea, y puede haber momentos de brillantez y claridad para cualquier alma que sea capaz, aunque sea momentáneamente, de entrar en el corazón. Sin embargo, debe señalarse que cuanto más trabajo se realice en los primeros tres centros energéticos, y de manera cotidiana, mayor será la oportunidad que un alma tenga de descansar dentro del corazón abierto.
Los obstáculos para vivir con el corazón abierto están solo parcialmente “allá afuera”, siendo solo en parte el efecto del catalizador que ingresa en la conciencia del buscador. Nuevamente, los lugares donde la energía queda retenida en el cuerpo energético a menudo tienen que ver con el pasado y con aquellas cosas que, para todos los efectos, están muertas. Sin embargo, de algún modo, la función de la memoria les ha permitido tener una vida espuria e irreal dentro de una entidad que, en su mayor parte, ya se ha movido más allá de esas áreas de tropiezo de percepciones erróneas acerca del yo.
Cuando llega el final del día, hemos recomendado antes, a través de este instrumento, que es bueno examinar, en la medida en que se pueda, los puntos que engancharon a uno durante la experiencia del día anterior, ya sea para felicidad o para aflicción. Contemplen la manera en que la mente funciona cuando es activada. Encuentren esos detonantes. Nómbrenselos. Lleguen a conocerlos. Comiencen a aceptarse por tenerlos. Comiencen a intentar crear para el yo un lugar seguro donde estas cosas puedan ser observadas…
… durante el tiempo que necesiten permanecer. En realidad, gran parte de llegar a conocerse a uno mismo no consiste tanto en empujarse como en sentarse suavemente alrededor de la fogata con todas estas diferentes partes del yo y permitir que cada una cuente su historia. Pues hay bondad en muchos puntos de vista diferentes dentro de uno mismo, todos los cuales pueden unirse de maneras que no son útiles. Sin embargo, cada elemento dentro de la mezcla es útil de considerar, útil de contemplar, quizá a lo largo del tiempo.
Es algo sutil volverse más familiar con uno mismo sin juzgarse, y este es el objetivo de quien intenta liberar esos lugares atascados en su interior. Una vez que uno está relativamente equilibrado dentro del cuerpo energético desde el rojo, naranja y amarillo, entonces el corazón es capaz de recibir energía plena y esa descarga total de amor incondicional que el Creador emite en cantidad y calidad infinitas en todo momento. La energía finalmente puede moverse hacia el corazón de una manera poderosa.
Muchos que intentan realizar trabajo en la conciencia están trabajando en ese rayo verde, trabajando para lograr que el corazón se abra, sin tomarse el tiempo tedioso y a menudo poco gratificante de entrar en el yo de una manera cada vez más profunda, estableciendo las conexiones que explican patrones de larga data y encontrando gradualmente maneras de eliminar los detonantes que están ocultos dentro de las experiencias y procesos cotidianos.
Encontramos que la energía de este instrumento comienza a disminuir, y así dejaremos a este grupo en este momento, agradeciendo a este instrumento por su servicio y agradeciendo a cada uno dentro del círculo por la belleza cristalina de sus seres. Sus colores y su energía son hermosos para nosotros de maneras que nunca podremos expresar, y nuestro amor por ustedes es grande. Les agradecemos por su amor por buscar la verdad. A medida que buscan, toda puerta se abrirá.
Dejamos a este instrumento y a este grupo en el amor y en la luz del único Creador infinito. Somos conocidos por ustedes como el principio de Q’uo. Adonai, amigos míos, adonai.