Confederación
6 de Agosto de 1974 A
Yo soy Hatonn. Os saludo, amigos míos, una vez más en el amor y la luz de nuestro infinito Creador. Es un gran privilegio estar aquí. Soy del ser eterno del planeta Hatonn, no en un cuerpo físico como el vuestro, sino en nuestros pensamientos, nuestros pensamientos.
Ahora estoy con este instrumento. Soy Hatonn. Nuevamente os saludo. Deseo hablar a través de este instrumento y mientras este instrumento habla, mi hermano, aquel conocido por vosotros como [Laitos], condicionará a cada uno de vosotros que así lo desee.
Somos conscientes de que dentro de vuestro pensamiento existen muchos matices de diferencia y que estáis fascinados con la idea, con los diversos pasos que debéis dar para avanzar en el sendero. Somos conscientes de que tenéis el deseo de comprender las diversas categorías de experiencia, las diversas densidades, que deseáis principalmente aquello que ahora comenzáis a entender. Nosotros no comprendíamos estas cosas cuando llegamos por primera vez aquí. Pero nos hemos vuelto más sofisticados en los caminos de vuestro planeta a través de los años que hemos pasado dentro de este sector de tiempo y espacio. Conocemos mejor a vuestra gente que antes y conocemos el deseo de vuestra gente de que sus categorías sean nombradas.
Este instrumento está casi reacio a deciros esto, debido a que su pensamiento ha estado sobre estas mismas ideas. Podemos asegurarle que esto no es culpa suya sino nuestra. Estos pensamientos son nuestros, no de ella. Amigos míos, solo podemos deciros que la misma idea de densidad y categoría, los colores del arcoíris, cada una de las funciones categóricas que la mente humana tanto valora, es una trampa y una ilusión en el sentido espiritual. No podemos expresarlo de manera más suave y que aun así comprendáis lo que queremos decir.
Debéis comprender, amigos míos, que todas las categorías son ocupantes de esta ilusión que ahora disfrutáis, que habéis disfrutado desde vuestro nacimiento físico y que dejaréis de disfrutar tras vuestra muerte física. No hay absolutamente ningún daño en comprender las categorías con las que debéis lidiar en la ilusión. Sin embargo, permitir que esto penetre en aquello que conocéis como vuestro sendero espiritual es permitir que una influencia paralizante, una influencia inquietante y cegadora, invada vuestra búsqueda de la fuente de luz dentro de vosotros.
Nuestra comprensión, amigos míos, es que todas las cosas son una. Nada podría ser más simple que esta comprensión. Pedir por una de las categorías, pacientes, seguidores del arcoíris, densidades o cualquier otra niebla o característica es intentar imponer la ilusión sobre la realidad. La realidad no es un proceso. La realidad no cambia. Aquello que es luz simplemente es. No es ni activo ni pasivo. No alberga paradojas. El principio y el final son esta unidad. Al final de lo físico yace toda la eternidad. Y sin embargo, eternidad implica un proceso, un proceso sin fin. Amigos míos, esto es cierto, pues hay muchas otras lecciones que aprender, muchas otras categorías que comprender a medida que os acercáis cada vez más a aquello que es vuestro principio y vuestro fin. Pero es nuestra comprensión que hay un punto en el cual la eternidad misma deja de ser, y en los ojos de quien verdaderamente comprende, uno simplemente se convierte en aquello que es. El devenir ha terminado. El círculo está completo. La unidad es verdaderamente conocida.
Es posible acercarse cada vez más a esta comprensión mediante la meditación. Estamos complacidos con este grupo en que su deseo grupal está dirigido en gran medida hacia una comprensión de lo metafísico. Por lo tanto, podemos daros información como esta. Es nuestro deseo poder ofrecer esta información, pues es de un tipo más elevado. La información acerca de cosas como densidad y otras preguntas categóricas es de menor importancia para vuestro viaje espiritual.
Voy a intentar transferir este contacto a uno de los otros canalizadores. Soy Hatonn.
Estoy con el instrumento. Os saludo, amigos míos, en el amor y en la luz de nuestro infinito Creador. Es un privilegio estar con vosotros. Percibimos no solo este instrumento sino también los pensamientos de cada uno de vosotros aquí esta noche. Es muy interesante para nosotros, que estamos aquí para servir, encontrar el pensamiento en grupos como este, como resultado de los esfuerzos de nuestra Confederación. Estamos aquí con este propósito.
Amigos míos, vosotros sois la evolución de vuestra especie. Es muy fácil para vosotros avanzar con éxito hacia esta eternidad. Solo se requiere un giro, apartándose de casi nada de aquello que es generado por la gente de vuestro planeta. Y cuando digo casi nada, me refiero a lo que podríais considerar una multitud fantástica de pensamientos, pensamientos generados por la sociedad en la que existís: comerciales, sociales, científicos, históricos.
Estos, amigos míos, son todos los mismos pensamientos. Estos, amigos míos, representan aquello que consideráis como algo muy especial.
La evolución de la conciencia realmente no importa. Es simplemente un retorno al pensamiento del Creador. Un pensamiento simple, amor total expresado. Esto, amigos míos, es verdad, y sin embargo, para la gente de vuestro planeta solo puede hacerse dentro de los límites de vuestro proceso. Solo puede hacerse mediante el proceso de la meditación. Es simplemente una meditación que borra la miríada de pensamientos confusos de esta sociedad y permite que sean reemplazados por el mismo pensamiento de vuestro Creador: amor total y absoluto, un Pensamiento tan completo, tan total y tan puro que solo él es capaz de crear todo esto. Un Pensamiento tan poderoso que es generado en toda otra cosa.
Amigos míos, esto es lo que os concierne, realizar esto. Nosotros también estamos en este proceso, pues aún buscamos aquello que pensamos que es absoluto. Es una tarea muy simple y al mismo tiempo muy compleja, amigos míos, porque es difícil regresar a la simplicidad. Pues es la más pura simplicidad. Y con este Pensamiento todas las cosas son, pues incluso las complejidades que experimentáis dentro de la sociedad son reconocidas por este Pensamiento al expresarse en lo infinito. Y sin embargo, encontráis diversas experiencias que parecen ocultar la realidad y pureza de la simplicidad, la simplicidad del amor puro y total que es cada pensamiento de vuestro ser. Todo lo que es necesario es que regreséis a esta simplicidad, cualquiera que sea la experiencia.
Todo lo que es necesario es la práctica de la meditación diaria. La eliminación de lo transitorio, del pensamiento de transición y renacimiento, no requiere ningún método especial. Todo lo que se requiere es deseo; todo es deseo. Estamos aquí para inspirar ese deseo.