Confederación

6 de Junio de 1976

Yo soy Hatonn. Y os saludo, mis hermanos y mis hermanas, en el amor y en la luz del Creador infinito. Es un gran privilegio estar con este grupo esta noche. Mi hermano Laitos está conmigo y estará, a lo largo de la reunión, dentro del grupo en el cual ahora moráis, intentando hacer que nuestras vibraciones estén disponibles para vosotros en vuestro nivel más receptivo. Estamos muy agradecidos por esta oportunidad de compartir con vosotros.

Aunque no es normalmente nuestra costumbre comenzar con una solicitud de preguntas, nos gustaría hacerlo esta noche. ¿Alguien tiene una pregunta para nosotros en este momento?

Estamos complacidos de abstenernos de responder preguntas que no están, por así decirlo, aún en la superficie de la mente. Hay quienes están presentes que tienen preguntas en su mente. Y así os decimos: con el tiempo, con paciencia, las preguntas que os inquietan se volverán muy claras. Las preguntas y los problemas son el resultado de la ilusión en la cual ahora estáis experimentando vuestra existencia, de modo que aquello que en realidad es una unidad parece ser un proceso y las cosas parecen tomar tiempo. En realidad, amigos míos, desde vuestro nacimiento hasta vuestra muerte y mucho antes de vuestro nacimiento y mucho después de vuestra muerte, hasta el infinito, todo es un solo tiempo y una sola creación. Sin embargo, dentro de la ilusión, como llamáis a vuestra existencia física, las cosas parecen tomar tiempo y parecer desplegarse y desarrollarse. Y debido a esto, a menudo parece que aquello que debería ser, no es, y que aquello que no debería ser, es.

Sin embargo, es el proceso lo que es la ilusión. Y la ilusión tiene el propósito de instruiros en un solo tema. Y ese tema es el amor. El problema que enfrentáis en este momento es el problema de aprender cómo amar. El amor, tal como es conocido en vuestro planeta, ha producido muchos efectos secundarios serios, tales como el odio, la guerra y otros resultados negativos. Hablamos, como podéis imaginar, de un amor que está sin estos efectos secundarios.

El amor, mis hermanos, es un término muy mal comprendido. Aquel conocido como Jesús os dijo: “No como el mundo da, doy yo a vosotros.” Y esto es muy cierto. Tal como lo que llamáis amor humano se expresa, es, como la ilusión, un proceso. Tiene un comienzo y un final y desde su creación hasta su destrucción puede arrastrar consigo a aquellos que sienten que esto es amor, de modo que se vuelven indiferentes y sienten que el amor no es todo lo que hay, no es “eso”.

Existe un amor que es hermoso. No es el amor humano, es el amor del Creador. Este amor no tiene limitación. No es un proceso. Es simplemente el poder que os creó, la fuente de donde vinisteis y el final hacia el cual sois irresistiblemente atraídos. Y sin embargo, el final es el comienzo sin fin.

Esto es el amor. Con este amor en vuestra vida no descendéis hacia la destrucción en vuestras relaciones. No encontráis un final a vuestra paciencia. No os volvéis tristes. No os desanimáis. Porque este amor está dentro de vosotros y si podéis permitir que fluya a través de vosotros, podréis ser lo que deseáis ser.

Algo tan simple, amigos míos, y sin embargo tan muy difícil. Y es por eso que estáis aquí, para aprender cómo conectaros con ese amor, incluso frente a la ilusión de vuestro cuerpo físico y vuestra vida física y los procesos físicos que os ofrecen una y otra vez la oportunidad de mostrar lo que sabéis: que el amor es infinito.

Transferiré el contacto en este punto. Soy conocido como Hatonn.

Estoy nuevamente con este instrumento. Continuaré a través de este instrumento.

Es imposible, y de ninguna manera se espera, que podáis conectaros con este amor fingiendo hacerlo a nivel humano. Hemos enfatizado la meditación cada vez que hemos hablado con vuestro grupo y esto es porque la fuente mediante la cual podéis conectaros con ese amor está dentro de vosotros en un punto que se alcanza aquietando ese proceso de vuestro cuerpo y vuestra mente que está ocupando vuestra atención. Cuando vuestra atención ha sido centrada no en lo externo ni en lo mental sino en los planos internos, entonces la puerta puede abrirse y el amor puede llegar a vosotros. Para hacer contacto, por así decirlo, de esta manera, no es necesario tomar una gran cantidad de tiempo. Es necesario hacerlo solamente con regularidad. Con regularidad, ese conducto será abierto y en vuestra vida veréis los resultados.

Hay personas que hacen esto sin saber que lo están haciendo. Hay personas que dicen muchas cosas diferentes acerca de lo que están haciendo y creen que están haciendo muchas cosas distintas unos de otros. Y este es un gran problema dentro de vuestras religiones, pues creen que son diferentes unas de otras. Sin embargo, la señal de aquel que se ha conectado con el amor, aquel que conoce al Creador, el único Creador, esta señal dentro de vuestra vida física es la señal de la alegría. Esa persona que es alegre, sin importar lo que diga acerca de su alegría, la persona que es paciente, estos, amigos míos, son los frutos del amor que no destruye.

Si en este momento no estáis experimentando la alegría que es de una naturaleza ardiente y constante que no morirá, sino que continuará ardiendo, entonces, amigos míos, meditad más. Apartaos de vuestra humanidad y poneos en contacto con el amor. Ha adquirido un muy mal nombre en este planeta y sin embargo en el amor fuisteis creados y todo lo que es poderoso dentro de vosotros es de amor.

Voy a dejaros, y sin embargo permaneceremos con vosotros mientras completáis vuestra meditación. Hay sanación y paz en ese contacto con el amor. Vuestro futuro, amigos míos, no en el sentido físico sino en el espiritual, reside completamente en vuestros intentos de buscar ese amor. Es una búsqueda simple. Y estamos con vosotros, para ayudaros de cualquier manera. Os dejo ahora. Soy Hatonn. Adonai.