Confederación
6 de Septiembre de 1980
Soy Hatonn, y os saludo en el amor y la luz del infinito Creador. Hemos estado con vosotros en meditación, disfrutando de la serena suavidad de vuestras vibraciones. Deseamos decir solo unas pocas palabras que, con esperanza, os ayuden en vuestra reflexión de este día y, por supuesto, responder a cualquier pregunta que deseéis enviar como corrientes de luz desde la fuente viviente, con pureza cristalina en lo más profundo de vuestro corazón.
Cada una de vuestras almas ha recorrido infinitas dimensiones y ha tomado muchísimas direcciones para llegar a este punto de vuestra evolución espiritual. Pudisteis haber pasado de largo esta vibración y haber elegido otra, pues vuestros viajes han sido extensos y vuestros recorridos innumerables. Esta llamó vuestra atención y, al final, os apartó de la única y verdadera fuente para llevaros a una fuente más pequeña, una sombra del agua del Creador. Y mientras os movéis en esta agua que es mitad Creador y mitad obra del hombre, sabéis que no es el verdadero agua viva de la fuente del Creador. Sin embargo, sabed en vuestro interior que la corriente de vuestra vida fluye clara, verdadera y libre de toda mancha o impureza. Si deseáis purificaros, hacedlo, amigos míos, de adentro hacia afuera, limpiando vuestros pensamientos y purificando vuestras emociones. Que entonces vuestras acciones sean un deleite para vosotros y un servicio al Creador.
En este momento transferiremos el contacto al conocido como Don. Soy Hatonn.
Soy Hatonn y estoy con este instrumento. Continuaré utilizando este instrumento. A medida que viajáis por lo que llamáis tiempo y espacio, tendréis, tal como ya habéis tenido, muchas experiencias. Estas experiencias, como bien sabéis, moldean lo que llamáis vuestra personalidad. Si habéis de convertiros en aquello que deseáis ser, es necesario ayudar a que esas experiencias moldeen vuestra personalidad. Este es el camino del maestro. Este es un paso de suma importancia. Si podéis recordar ayudar a que las experiencias que vivís, sin importar cuán triviales parezcan, contribuyan a completar el molde de aquello en lo que deseáis convertiros, entonces os convertiréis en ello.
Repetiré esto. Es muy difícil recordarlo en todo momento. Si podéis recordaros este sencillo proceso cada vez que habláis, actuáis o pensáis, amigos míos, vuestro progreso será constante. No subestiméis la consecuencia del pensamiento. Aplicad este principio a cada pensamiento que tengáis. Decidid si es un pensamiento propio de un maestro. Si no lo es, corregidlo. Haced lo mismo con cada acción y con cada palabra que pronunciéis. El autoanálisis es un paso continuo y de vital importancia en vuestra autoeducación. Ahora os encontráis en el punto en el que vuestra autoeducación es posible y necesaria. Nosotros también nos encontramos en ese mismo punto dentro de la evolución de nuestro pensamiento.
En este momento transferiremos este contacto.
Soy Hatonn y estoy con este instrumento. Hemos estado hablando del viaje que cada uno de vosotros está emprendiendo, el viaje hacia el dominio de vuestro propio ser. Esperamos poder inspirar aún más vuestros esfuerzos con nuestros sencillos pensamientos, pues deseamos ser de servicio en este tan importante viaje.
En este momento es necesario que vuestro pueblo experimente la urgencia de emprender tal viaje, de realizar semejante inversión de esfuerzo, pues las inversiones que la mayoría de vuestra gente ha hecho en este mundo no producirán grandes beneficios. Esperamos poder señalar una dirección para futuras inversiones: el viaje hacia el interior.
El sendero del dominio es ese esfuerzo, esa inversión de energía que dará los únicos frutos capaces de sostener al verdadero ser. Cada uno de vuestro pueblo busca, de alguna manera, construir un fundamento firme para su ser que sostenga su conciencia y le proporcione una fuente de seguridad. Sugerimos que el viaje del conocido como Jesús es el ejemplo que ha sido puesto ante vuestro pueblo. Esperamos que tal viaje, tal ejemplo, inspire a cada uno de vuestro plano a reproducir ese esfuerzo.
Desafortunadamente, amigos míos, vuestro pueblo pocas veces ha intentado hacerlo. Tenemos la esperanza de que, a medida que los tiempos de cambio se acercan cada vez más, más personas tomen conciencia de la urgencia de realizar el viaje interior, las preparaciones internas para la transición. El mundo en el que vivís proporciona constantes impulsos para recordaros que cada persona que encontráis es como vosotros mismos, que cada una es tan sagrada y divina como el Pensamiento original del cual surge.
En este momento deseamos preguntar si hay alguna pregunta que podamos intentar responder a través de este instrumento. ¿Hay alguna pregunta?
Carla: Sí, Hatonn. Me gustaría saber cuál fue el significado de los dos halcones que vimos esta mañana.
Soy Hatonn y os respondería, hermana mía, diciendo que esos halcones en particular son emisarios del Ser divino del cual nosotros también hemos surgido.
Y estos emisarios en particular fueron enviados para desearos bienestar y comunicaros las bendiciones sobre vuestro nuevo centro y residencia, así como sobre los esfuerzos que realizaréis en este nuevo lugar como emisarios, vosotros mismos, de ese Ser divino, del Uno del cual todos nosotros nos originamos.
¿Podemos responder algo más?
Carla: Sí, dos preguntas más. ¿Tuvo algún significado el hecho de que estuvieran apareándose?
El significado del apareamiento es la creación del nuevo esfuerzo, el esfuerzo por ayudar a aquellos dentro de vuestro mundo que buscan la luz, pero que solo han conocido la oscuridad. El apareamiento representa la unión de lo antiguo con lo nuevo, dando como resultado la descendencia, que es vuestra obra.
¿Podemos responderos algo más, hermana mía?
Carla: Sí. Si no está más allá de mi derecho saberlo, me gustaría conocer si esos halcones eran de naturaleza biológica o de construcción mecánica.
Os responderemos simplemente diciendo que eran criaturas biológicas, al servicio del divino Creador.
Carla: Gracias, Hatonn.
¿Hay alguna otra pregunta?
Carla: No por mi parte. Gracias.
Soy Hatonn. Si no hay más preguntas, nos despediremos de este instrumento y nos marcharemos, como siempre, en el amor y la luz del infinito Creador. Soy Hatonn. Adonai, amigos míos.