Confederación

8 de Junio de 1980

Soy Latwii y los saludo en el amor y la luz del Creador infinito. Nosotros, los de la Confederación, damos una bienvenida especial a aquellos que son nuevos en este grupo. Estamos muy honrados de tener esta oportunidad y deseamos expresar nuestra felicidad por poder compartir nuestros pensamientos con ustedes, pero siempre con el entendimiento de que somos sus hermanos y no somos totalmente sabios ni lo sabemos todo, sino solamente seres que pueden cometer errores. Por lo tanto, intentamos decirles la verdad tal como la comprendemos, pero no les pedimos su creencia completa, sino más bien su cuidadosa consideración, porque ustedes mismos son, digamos, los maestros, los creadores de su destino, y cualquier información que puedan obtener de cualquier fuente no es nada a menos que ustedes la hagan propia.

Éramos conscientes de sus cantos esta noche mientras se polarizaban hacia la unidad de Dios. En la religión que dio origen a esa oración central, la oración es: “Escucha, oh Israel, el Señor tu Dios es Uno”. Escucha, amigo mío. ¿Qué puedes oír? Este instrumento puede escuchar voces, pájaros, el zumbido de la máquina. Esa es una manera. ¿Qué pueden sentir, amigos míos, cuando entran en meditación? Sienten que entra una plenitud. Todos ustedes son Uno. Aquí son Uno. ¿Qué pueden ver con los ojos cerrados? No es la invocación de la luz, sino la única luz, amigos míos, la luz del amor.

Miren, hijos míos. La luz es Una. Ustedes son la puerta a través de la cual todas estas cosas pasan del exterior al interior, del interior al exterior. Esa es su verdadera posición dentro de esta ilusión. Permiten entrar aquello que eligen, permiten la manifestación de aquello que eligen.

Ahora, amigos míos, consideremos todos los grandes asuntos serios del pasado. ¿Qué hay de esa gran reputación que esperaban tener?, ¿qué hay de su buena apariencia?, ¿qué hay del éxito?, ¿qué hay de cortar el césped correctamente?, ¿qué hay de hacer lo correcto? Consideremos todas estas cosas y luego consideremos...

Somos todos Uno, hermanos y hermanas míos. Corten su césped, persigan su objetivo. Para eso vinieron a este entorno, para otorgar importancia al simple hacer cotidiano. La importancia debe estar en la conciencia que tienen mientras realizan esas acciones. ¿Son conscientes de la unidad y el amor involucrados en aquello que hacen?

Cuando sacan la basura, amigos míos, cuando halagan a su jefe, amigos míos, cuando sienten enojo hacia alguien, están aprendiendo lecciones espirituales. Pero no de la basura, no de su jefe, no del enojo; sino del amor que, en su infinita sabiduría, los creó con una conciencia individual capaz de elegir una puerta que ustedes abrirían desde el exterior hacia el interior, desde el interior hacia el exterior.

Su conciencia, amigos míos, es una membrana permeable. No puede mantener fuera nada que les pertenezca. Y aquello que crean dentro de ustedes mismos no puede ser impedido de manifestarse. Por eso les pedimos que aparten su mirada de la ambición, del orgullo, y la dirijan hacia el amor y la unidad que los conecta con sus hermanos y hermanas, con el mundo en el que viven. Es muy difícil hacer estas cosas por ustedes mismos. Incluso es difícil hacerlas con nosotros, y ciertamente...

Sin embargo, amigos míos, siempre está cerca del buscador. La ayuda yace dentro del buscador y el método utilizado para descubrir esta fuente de amor es la meditación. En una meditación tranquila y sencilla, cuando se utiliza diariamente, hará más para centrar y desenredar sus pensamientos que cualquier cantidad de comprensión propia, autoanálisis o decisión intelectual, porque existen muchas partes de ustedes mismos que no son intelectuales, pero que pertenecen al proceso de toma de decisiones. En los procesos. Estas partes de ustedes habitan debajo del ser totalmente consciente y totalmente expresivo, y meditar es, entre otras cosas, volver a estar en contacto con esas diferentes partes.

Hay mucho más en la meditación que esto, pero será descubierto a medida que el progreso en la meditación continúe por cada persona que diariamente busca al Creador.

Nos damos cuenta de que no tenemos una manera de hablar tan articulada como nuestros hermanos de Hatonn, quienes, por cierto, les envían todo su amor. Pero solo podemos enfatizarles que aunque su mundo parece complejo y sus acciones dentro de él parecen por lo tanto también complejas, la realidad es, de hecho, algo muy simple, compuesto completamente por el amor del Creador que ha formado desde la luz todas las vibraciones del ser que manifiestan su campo magnético en su ilusión.

Así pues, los recibimos en amor y luz y los dejamos en amor y luz, porque eso es todo lo que existe. Dos componentes que son, de hecho, uno, porque el amor es luz. La luz es simplemente el vehículo a través del cual el amor se manifiesta.

Así que, la próxima vez que se enojen, recuerden que el amor se ha enojado con el amor. Les permitiremos sacar sus propias conclusiones acerca del amor. Puedo ver que no tenemos un público muy risueño esta noche porque nadie está riendo. Nos gustaría ejercitar uno o dos canales antes de partir para que Laitos pueda...

Transferiremos al conocido como B. Soy Latwii.

Soy Laitos y los saludo en el amor y la luz. Estamos muy felices de trabajar con este grupo, y mientras ejercitamos cada uno de los canales más nuevos, también estaremos trabajando con las vibraciones de cada uno de ustedes para poder ayudarlos en su meditación. Si llegan a percibir nuestra presencia a través de alguna sensación física, no se alarmen en absoluto, pero si por alguna razón estamos causando cualquier incomodidad, pídanos mentalmente que ajustemos nuestras vibraciones.

Nos gustaría en este momento transferirnos al instrumento conocido como Jim McCarty, si él quisiera, como siempre, pronunciar las palabras que le damos sin...

Soy Laitos. Los saludamos en el amor y la luz del Creador infinito. Nuevamente es nuestro placer y privilegio hablar brevemente con ustedes a través de este instrumento. Es necesario que el instrumento se abstenga del juicio o del análisis.

Soy Latwii, y encuentro que el conocido como Jim...

Es extremadamente bueno estar presente con este grupo y comprendemos que aquí y allá existen dificultades con el análisis.

Por supuesto, amigos míos, como oyentes no queremos que suspendan su juicio ni que se disciplinen contra el análisis. Sin embargo, para que el contacto verbal sea lo más preciso posible, es necesario que el instrumento que ofrece su ser o su servicio suspenda totalmente la parte analítica de la mente para que pueda escuchar nuestros conceptos.

No utilizamos la palabra “escuchar” en un sentido auditivo, sino en un sentido interno. Así como escuchan sus propios pensamientos, así escuchan los nuestros, y se necesita una mente pasiva para poder aceptar la supresión. Estos pensamientos se sienten exactamente como sus propios pensamientos.

Esa es la razón por la cual los instrumentos tienen muchas dificultades al principio, porque no tienen confianza en que no simplemente están...

A menudo lo que ocurrirá es que canalizarán algo que alguien necesitaba escuchar y así lo sabrán dentro de sí mismos.