Confederación

19 de Octubre de 1980

Nosotros, los de Latwii, hemos estado intentando enviar energía a este grupo para su uso y equilibrar las energías, de modo que podamos hablar a través de este instrumento durante un breve período. Los saludamos en el amor y la luz de nuestro infinito Creador.

Como saben, amigos míos, nuestro amor está siempre con ustedes y estamos muy agradecidos de que deseen que hablemos con ustedes en este momento. Esta noche tenemos muy pocas palabras para compartir con ustedes, pues entendemos que, en este momento, estamos hablando con un grupo cuya comprensión de las verdades básicas de la existencia es bastante sólida. Podríamos intentar profundizar su comprensión, pero en este momento sentimos que simplemente necesitan descansar y que sus mentes han estado demasiado activas. Por ello, les pedimos que vengan con nosotros en un viaje, elevándose desde sus vehículos físicos como si flotaran en el agua, ligeros como una burbuja. Ya no existen limitaciones. Ya no existe la fealdad, porque ahora están contemplando la realidad y la luz es muy brillante. Pueden atravesar muchísimas dimensiones y colores y vislumbrar muchos universos naciendo y existiendo de formas muy distintas a la suya. Podrían hacer esto durante toda la eternidad, amigos míos, pero este es solo un viaje breve, pues sabemos que, al final, desearán regresar a su vehículo físico, renovados y listos una vez más para asumir la tarea de amar y vivir de manera consciente y plena.

Como siempre, les pedimos que sean conscientes de los demás como el Creador, y que sean conscientes de ustedes mismos como el Creador. Como siempre, les pedimos que perdonen a los demás, pero aún más, les pedimos que se perdonen a ustedes mismos. Porque, aunque muchas veces hayan cometido errores, también han aprendido de ellos y, amigos míos, ¿de qué otra manera podrían aprender cuando esa es precisamente la razón de esta experiencia que ahora están compartiendo: la educación, la educación de su alma? No se preocupen por la calificación que obtengan como espíritus; simplemente disfruten lo que puedan y, cuando no haya un disfrute sencillo, encuentren un disfrute consciente en el conocimiento de que están aprendiendo.

Llegará un momento, en un futuro no muy lejano, en que ya no estarán cargados con las dificultades y limitaciones de su densidad de existencia y podrán ver con mucha mayor claridad el amor y la luz del Creador obrando en sus vidas. Mientras tanto, existe un elemento de fe en el buen vivir, y los animamos a renovarlo purificándose en las aguas de la meditación.

En este momento, abriría la reunión a las preguntas.

Interrogador: Me preguntaba... siento culpa al meditar. Creo que, en ocasiones, he llegado a ese punto de sentir una fuerte unión con un ser o con una conciencia elevada y, a veces, siento que quisiera... como si todo mi ser simplemente quisiera salir volando e irse, ya saben, como una proyección astral o algo parecido. Pero siento que me contengo y que, de alguna manera, tengo miedo de soltarme por completo. ¿Podrían darme algún consejo al respecto? ¿Cómo puedo liberar ese anhelo de mi alma de simplemente seguir viajando, realizar una proyección astral, estar más en unión y entregarme con mayor libertad a esa energía?

Soy Latwii y conozco tu pregunta.

Hermana mía, la separación de tu cuerpo astral, como ustedes lo llaman, de tu cuerpo físico ocurre cada vez que duermes. En consecuencia, no es algo extraño ni inusual en tu vida; simplemente es algo poco común que las entidades tengan la capacidad de hacerlo de manera consciente. Existen reacciones fisiológicas que pueden causar incomodidad, como los sonidos y las vibraciones del cuerpo astral al separarse del cuerpo físico de una manera que no es perfectamente simétrica. Esto con frecuencia provoca miedo. Sin embargo, no existe, por decirlo así, ningún «coco» astral.

Los lugares a los que deseas ir son creados por tu deseo, e irás allí donde tu deseo te lleve y visitarás a quien o aquello que desees visitar. Por lo tanto, consideramos apropiado tranquilizarte asegurándote que no debes temer que algún ser astral te salga al paso y te despoje de las pertenencias astrales que pudieras tener. Esto no sucederá, a menos que tú misma lo hayas estado atrayendo hacia ti. Si deseas trabajar con tus guías o simplemente examinar la experiencia de lo que este instrumento llamaría «visión a distancia», eso es precisamente lo que harás.

Tu deseo da forma a tu experiencia. Esa es una ley del universo. Si realmente te sientes muy cautelosa respecto a tales experimentos, resulta reconfortante trabajar con un grupo que esté meditando contigo. De ese modo, ellos actúan como baterías que fortalecen tu propio deseo por la verdad, el bien y la belleza. Eso es lo necesario en los reinos astrales o interiores de la experiencia, pues en esos reinos tus pensamientos son la única realidad.

Tal como sean tus pensamientos, así irá tu cuerpo astral. Mantén tu verdadero deseo de amor y luz, y no serás colocada en una situación difícil. Sin embargo, te aseguramos que no es necesario experimentar ningún fenómeno inusual para experimentar la liberación y la libertad que el amor y la luz del infinito Creador pueden brindar. Esto puede experimentarse en cualquier condición. Solo requiere un estado mental capaz de comprender el amor. Cultiva, entonces, la libertad en cualquier estado en el que te encuentres y elige libremente aquello que deseas experimentar, de acuerdo con tus deseos.

¿Podemos responderte más ampliamente, hermana mía?

Interrogador: No, gracias. Interesante.

Nos complace compartir con ustedes nuestros pensamientos, hermana mía.

Si no hay más preguntas que deseen formular en este momento, haremos una pausa antes de retirarnos, para que aquel conocido como Laitos pueda trabajar con cada uno de ustedes. Soy Latwii.

Estoy nuevamente con este instrumento. Soy Latwii. Ha sido un gran placer hablar con ustedes y estamos muy, muy felices de compartir sus vibraciones en este momento. Deseamos que las corrientes de sus vidas fluyan de manera armoniosa y apacible. Estamos siempre con ustedes cada vez que solicitan nuestra presencia, y deben tener siempre la certeza de que los maestros de Hatonn están con ustedes en espíritu, aunque su labor los llame a otros lugares en este momento. Nosotros somos quienes los reemplazamos, y es para nosotros un gran placer estar con ustedes. Ahora los dejamos, a través de este instrumento, en el amor y en la luz del infinito Creador. Soy Latwii. Adonai, amigos míos.