Confederación

30 de Marzo de 1980

Se me conoce entre ustedes como Hatonn, y los saludo en el amor y la luz del infinito Creador. Es un gran privilegio unir nuestros pensamientos con los suyos en este momento y a través de este instrumento, y les agradecemos la oportunidad. Esta noche deseamos hablarles mediante una pequeña parábola, pues a menudo aquello que es verdadero puede verse mejor cuando se contempla como parte de una historia. Así pues, amigos míos, les relataremos la historia de un príncipe que tenía un reino.

De pie sobre las torres de su castillo, el príncipe contemplaba el vasto dominio sobre el cual reinaba, y se sentía muy complacido, pues ¿acaso no era príncipe, y no le pertenecía todo cuanto veía? Era por naturaleza un hombre bondadoso, muy dado a las buenas obras y misericordioso en sus acciones, que vivía en paz con sus vecinos, hábil en la diplomacia y sin defecto alguno que pudiera apreciarse.

Cuánto amaba su reino. Amaba sus campos y sus bosques, sus tierras de cultivo, sus aldeas y ciudades, y el hermoso castillo que había sido mejorado y ampliado a lo largo de los siglos hasta convertirse verdaderamente en una visión gloriosa, con agujas, almenas, torres y atalayas. Y una vez al año, en la fortaleza del castillo, se reunía todo su pueblo, regocijándose porque su rey era tan justo, tan poderoso y tan fuerte.

Un día los vientos del cambio llegaron al reino. Embarcaciones de una creación extranjera y extraña desembarcaron en la costa y, en muy poco tiempo, el rey amante de la paz fue completamente despojado de su reinado. La alegría de siglos se desvaneció, y la propiedad de las tierras, los campos y los bosques cambió de manos. El rey logró escapar gracias al amor de su pueblo, pues lo acogieron como a uno de ellos y comenzó una nueva vida como un humilde campesino, trabajando en los campos, cuidando diligentemente los bosques y sirviendo al nuevo señor de la tierra.

Y una vez al año, la gente, cada vez menos numerosa porque cada vez menos recordaban, acudía a visitar una pequeña aldea, y se arrodillaban ante un anciano campesino, humilde y cargado de años. Y él, bien adaptado a su nueva vida, decía como si se tratara de un ritual: «No doblen la rodilla ante mí, pues no tengo campos ni bosques. No poseo tierras ni propiedades». Y su pueblo permanecía de rodillas y respondía: «Te alabamos como nuestro rey porque nos has enseñado la bondad y la paz».

Este campesino que había sido rey murió en silencio, y el reino permaneció, ahora infeliz, azotado por pesados impuestos y prácticas injustas de toda clase que redujeron a los aldeanos y ciudadanos a una condición cercana a la esclavitud. Y con el transcurso del tiempo llegaron aquellos que poseían libros y conocimiento. Y lentamente, muy lentamente, el reino volvió a cambiar hasta comenzar a encontrar un equilibrio entre la paz total y la agresión total.

En medio de todas estas experiencias, amigos míos, en medio de aquellos que fueron amados y de aquellos que no lo fueron, la creación del Padre creció y floreció en su debido tiempo. Campos y bosques, aves, animales y peces; nada de lo que hace el hombre altera verdaderamente la creación del Padre, pues existe un amor en tal equilibrio y de tal poder que su capacidad para sanarse a sí misma, si se le concede suficiente tiempo, es perfecta.

Somos conscientes, amigos míos, de que cada uno de ustedes se encuentra en una situación diferente y con perspectivas distintas. Algunos viven bajo un gobernante bueno y pacífico, ya sea ustedes mismos, otro ser o un gran ideal que persiguen. Y así, el amor gobierna su vida y todos sus movimientos son armoniosos, y eso está bien. A aquellos de ustedes a quienes hablamos, les pedimos que mediten sobre el significado de su buena fortuna y sobre cómo pueden compartir su amor. Algunos viven bajo el rey iracundo; corregimos a este instrumento... Algunos viven bajo el rey iracundo. Están en esclavitud o sometimiento a ustedes mismos, a un hábito, una posesión, otra persona o un ideal falso. Les pedimos que en su meditación reflexionen sobre la razón de su esclavitud y sobre cómo, al compartir sus dificultades con el Creador y con sus amigos, pueden liberarse de todas las adicciones, limitaciones y dificultades, y ser sanados. Pero aquellos que son afortunados y aquellos que no lo son suelen ser una misma persona en distintos estados de ánimo y en diferentes momentos. Por eso hablamos a todos ustedes cuando les pedimos que miren hacia arriba, más allá de sus ventanas, más allá de su mundo, hacia el mundo del Creador. Procuren no perderse un solo día de la creación, pues sus días están contados. Y como está escrito en sus obras sagradas: toda carne es como la hierba que florece por un día y luego se marchita y desaparece.

Durante su temporada de florecimiento, observen la creación del Padre, pues ella también tiene sus ciclos y estos son rápidos. Y la comprensión y la sanación que obtienen al observar esa creación son muy grandes. Todas las cosas en la creación del Padre están diseñadas para servir unas a otras. Cuando caminen bajo los árboles, recuerden que ellos respiran oxígeno para ustedes y limpian su aire. Piensen en la suave lluvia cuando cae sobre la tierra sedienta produciendo sus alimentos. Y en el viento que dispersa las hermosas nubes y la suave lluvia. Observen a los insectos mientras contribuyen a la creación de frutos y flores fértiles. En la creación del Padre, cada cosa es un misterio que no puede conocerse plenamente; solo puede ser amado y apreciado.

Y si pasan algún tiempo con la creación del Padre, descubrirán que ella solo les pide una cosa: les pide únicamente que permitan que los ame tal como son. La lluvia y el sol brillan sobre todos ustedes, criminales y santos, necios y sabios; los árboles brindan sombra a todos, y la presencia y la conciencia de la Tierra son de total aceptación hacia ustedes. Es una gran tristeza para nosotros que muchos entre los pueblos no correspondan a este sentimiento. Pero somos conscientes de que muchos de los pueblos están comenzando a darse cuenta de que su planeta los ama y que merece amor a cambio.

Sus fortunas pasarán, buenas y malas; los reyes de su vida cambiarán, pero los campos y los bosques estarán allí para ustedes. Cuando las lecciones internas no sean audibles para ustedes en el silencio de su meditación, salgan a contemplar la increíble belleza de la creación del Padre. Y ábranse a la comunión con aquello que solo desea servir y amar.

Somos conscientes de que este instrumento tiene reservas acerca de lo que acabamos de decir, y está haciendo bien en no analizar nuestros pensamientos. Y responderemos a su reserva porque sentimos que también podría ser de utilidad para otros. Existen elementos en la creación del Padre que parecen muy competitivos y belicosos. Como escribió uno de sus poetas: «La naturaleza, roja en dientes y garras...». Pero esto, amigos míos, aunque pueda parecer destructivo, es un medio para equilibrar las especies de modo que cada una pueda vivir según su mejor fortaleza. Por ejemplo, quizás sepan que los lobos, como son conocidos entre su gente, son considerados feroces porque matan a los caribúes en las regiones del norte, y los caribúes son una especie amenazada.

Sin embargo, si observan más profundamente, descubrirán que los lobos eliminan de la manada de caribúes a aquellos que están enfermos y viejos y que impedirían que el grupo alcanzara las tierras de pastoreo invernal. Así, los lobos fortalecen a los caribúes mientras ellos mismos sobreviven a su manera.

Somos conscientes de que esto no parece estar completamente libre de violencia; sin embargo, la creación del Padre incluye aquello que ustedes conocen como violencia. La diferencia entre la violencia en la naturaleza y la violencia en el ser humano es que, en la naturaleza, existe un propósito que debe cumplirse y que resulta beneficioso.

En este momento haremos una pausa y permitiremos que nuestro hermano Laitos trabaje con cada uno de ustedes. Soy Hatonn.

Soy Laitos, y también los saludo en amor y luz, amigos míos. Estoy muy feliz de estar con ustedes y, si tienen paciencia, nos gustaría trabajar con algunos de los canales más nuevos. Me gustaría comenzar con el instrumento conocido como D. Si ella se relaja, nos gustaría intentar establecer contacto con ella y decirle unas pocas palabras en este momento. Soy Laitos.

Soy Laitos. Estoy nuevamente con este instrumento. Retiraremos el acondicionamiento de S en este momento para que pueda sentirse más cómodo. Está logrando un gran avance en la capacidad de escuchar nuestros conceptos y tiene dificultades únicamente debido a una reacción emocional al hacer algo que ha deseado realizar durante bastante tiempo. A medida que se acostumbre a este contacto, todo se volverá más fluido y la sensación que este instrumento podría describir como «la oleada» ya no le impedirá hablar.

Les estamos profundamente agradecidos por dedicar este tiempo a estar con nosotros, y estaremos con ustedes en cualquier momento que lo soliciten, ya sea para acondicionamiento, para la meditación o para el acondicionamiento destinado a la canalización vocal, como la que este instrumento está realizando en este momento. La elección, amigos míos, depende de ustedes, y no tenemos preferencia alguna, pues no todos desean convertirse en canales vocales. Pero, en verdad, todos ustedes son canales a su manera, y creemos que el acondicionamiento que les permite meditar puede ayudar a cada uno de ustedes.

Y nosotros, a nuestra vez, tenemos una gran necesidad de canales vocales, porque, como hemos dicho muchas veces, hay quienes formularán preguntas y nosotros no podemos presentarnos entre ustedes sin interferir con su libre albedrío, pues existen quienes no desean que estemos aquí. Por eso debemos hablar a través de personas como ustedes para compartir el conocimiento que poseemos. No es un conocimiento que ustedes no puedan tener, pues este conocimiento es su derecho de nacimiento. Simplemente, el olvido entre sus pueblos es tan grande que equivale a un sueño profundo. Ustedes, que están despiertos, son muy bienvenidos.

Nos uniremos a ustedes en meditación, amigos míos. Por ahora, los dejo en el amor y en la luz del infinito Creador. Soy Laitos. Adonai.

Soy Hatonn, y nuevamente los saludo, hermanos y hermanas míos. Nuestros amigos de Latwii les envían saludos. En este momento están muy ocupados realizando observaciones, por lo que intentaremos ayudarlos respondiendo cualquier pregunta que puedan tener. ¿Hay alguna pregunta en este momento, amigos míos?

Interrogador: Ahora que nos estamos moviendo hacia la cuarta densidad, ¿qué significa eso para nosotros? ¿Qué cambios habrá? Se la llama la era de la comprensión, así que expliquen qué significa todo esto.

Soy Hatonn. Somos conscientes de su pregunta, pero es algo compleja. No porque usted haya querido que lo sea, sino porque la información proviene de varios niveles diferentes. Este planeta, en esta densidad, está avanzando hacia un aspecto más agradable de esta misma densidad. Habrá, en esta densidad de este planeta, otro ciclo de tercera densidad después de la conclusión de aquello que incluso ahora está ocurriendo y que tiene que ver con el final del ciclo. Es decir, los cambios climáticos, los cambios naturales en la geografía y las posibles disputas armadas y desastres económicos que formarán parte de esta transición.

Algunas de las personas que actualmente habitan su planeta repetirán ese gran ciclo que, dependiendo de los diversos cambios gravitacionales y variaciones electromagnéticas, dura entre setenta y cinco mil y setenta y ocho mil años.

Un ciclo así ya lo han atravesado, y la cosecha está a las puertas. Están siendo cosechados a medida que abandonan el plano físico. Aquellos de ustedes que se aman más a sí mismos que a sus semejantes volverán a pasar por este salón de clases particular, aprendiendo cómo amar. A eso no se le llama la Edad Dorada; eso se llama repetir el curso, o al menos así lo llamaría este canal.

Sin embargo, habrá una cosecha, y en esta cosecha de personas que posean un cuerpo más refinado —o podríamos decir, más denso que el cuerpo espiritual; un cuerpo que casi podríamos llamar angélico, aunque simplemente lo llamaremos cuerpo espiritual porque ese es el nombre que conocen—, aquellos que se gradúen, aquellos que amen a los demás más que a sí mismos, entrarán en la Edad Dorada y pasarán a formar parte del sistema de planos internos de esta esfera planetaria, o tendrán la oportunidad de continuar realizando trabajo en otras esferas, dependiendo de su vibración.

En su mayor parte, aquellos de la Edad Dorada permanecerán en las esferas internas del planeta Tierra, pues en la vibración de quienes son sensibles a las frecuencias más elevadas de amor y luz habita una llamada al servicio, un gran deseo de ayudar a quienes los precedieron. Y al comprender que una personalidad de cuarta densidad aún no posee la capacidad de proyectarse mediante el pensamiento a través del tiempo y de las dimensiones, tales entidades elegirán servir en su propio entorno, por así decirlo.

En la Edad Dorada el amor será visible. Será un cambio altamente creativo y profundamente satisfactorio, pues cuando los pensamientos son visibles, ningún engaño es posible y, por lo tanto, si el amor no está presente, podrá alcanzarse mediante la comunicación y la comprensión.

¿Desea hacernos más preguntas acerca de esta Edad Dorada, hermano mío?

Interrogador: Después de pasar a esta siguiente fase, ¿estaremos ayudando a otras personas de nuestra propia raza a alcanzar el nivel que hemos alcanzado?

Eso es correcto.

Interrogador: ¿Será una época de más amor en nuestra raza en general?

Aquellos que no se hayan graduado comenzarán donde lo dejaron. Aquellos que sí se hayan graduado recibirán una visión tan clara de la verdad y del amor que habrá una gran explosión de amor en sus esferas internas. Y así, la vibración del planeta en su conjunto se verá enormemente fortalecida a medida que más y más de sus pueblos se unan a aquellos que habitan en el amor y la luz. Por lo tanto, debemos responderles que sí, será una época de mayor amor.

Sin embargo, siempre encontrarán a quienes, por su propio libre albedrío, eligen recorrer un camino largo, triste y solitario a través de la oscuridad, y esto ustedes y nosotros debemos permitirles hacerlo hasta que, por su propia voluntad, se vuelvan hacia la luz del sol y busquen el amor.

¿Responde esto a su pregunta, hermano mío?

Interrogador: Sí. ¿Puedo hacer algunas preguntas más?

Ciertamente puede, hermano mío.

Interrogador: ¿Nuestra civilización seguirá teniendo gobierno como ahora? Nuestra sociedad actual crea mucha resistencia al amor dentro de nuestra raza. ¿Seguirá siendo así entonces?

Al comienzo del próximo ciclo habrá un colapso de su sistema de gobierno tal como lo conocen en la tercera densidad y descenderá sobre sus pueblos una especie de edad oscura, por así decirlo, como bien podría llamarse en el futuro. Esto ocurrirá debido a que han construido una sociedad muy frágil dentro de su cultura, por llamarla civilizada. Las cosas se volverán más simples y solo puede especularse acerca de lo que el libre albedrío de las entidades de ese tiempo elegirá.

Sin embargo, en la cuarta densidad no existe necesidad de gobierno tal como ustedes lo conocen, pues la norma es la libertad en el amor, lo que significa que nadie obstaculiza la libertad de otro ni desea causarle daño. Y dado que aquello que se necesita puede crearse mediante el pensamiento, no existe necesidad del trabajo cooperativo tal como funciona en su sociedad.

No obstante, para poder ayudar, su labor tendrá una naturaleza colectiva, fusionándose y convirtiéndose en uno con los demás, de modo que puedan trabajar como una conciencia grupal para el bien del planeta que los nutrió y que ahora ustedes desean nutrir.

Por lo tanto, aunque no tendrán gobierno, trabajarán como una unidad en el esfuerzo por acercarse cada vez más unos a otros.

Dado que estamos hablando de dos dimensiones diferentes, pueden comprender que cada densidad tendrá su propia cultura y su propia sociedad.

Interrogador: Mi última pregunta. ¿Mantendremos nuestra existencia física junto con nuestro ser espiritual como ocurre ahora, o será únicamente el ser espiritual?

Hermano mío, no dijimos que nada fuera “únicamente” el ser espiritual. Creemos que esa es la principal atracción aquí. Sin embargo, comprendemos el significado de su pregunta. Tendrán lo que para ustedes parecerá un cuerpo físico en la cuarta dimensión y en la quinta dimensión. En la sexta dimensión, que es una dimensión de luz y de la cual provienen nuestros hermanos y hermanas de Latwii, allí...

Interrogador: ¿Nuestra evolución consiste en convertirnos en una esfera de luz y perder completamente el cuerpo?

Somos conscientes de su pregunta, hermana mía. El objetivo de la evolución espiritual es la transformación de la conciencia. El Creador ha otorgado una forma y una configuración apropiadas a cada nivel de conciencia, de manera que cada transformación va acompañada de una transformación del vehículo, para que la conciencia pueda habitar en el vehículo más adecuado para continuar aprendiendo y creciendo.

Intentar crecer espiritualmente con el propósito de convertirse en una esfera de luz sería como intentar convertirse en una flor o en una nube. La forma que adopta la conciencia no está dentro del poder ni de la competencia de una entidad en evolución. No es algo de lo que esa entidad deba preocuparse.

La única preocupación del buscador es buscar. Ser un buscador es el impulso fundamental de la naturaleza de toda la humanidad. La pregunta básica de su vida es: «¿Qué buscas?» Cuando comprenden cuál es su deseo más profundo, las prioridades de su existencia se organizan en consecuencia y comienzan su camino, buscando mientras avanzan, utilizando cada minuto como un vehículo para aprender acerca de aquello que buscan.

Así, en lugar de anular el deseo apartándose de los actos de voluntad, deseo y anhelo, les pedimos que se familiaricen íntimamente y con total honestidad con todos sus deseos, cualquiera que sea el nivel en el que existan, sin negar ninguno de ellos, comprendiéndolos y apreciando que el Creador los ha hecho con esos deseos. La cuestión está en cómo los ordenan y cómo los moderan de acuerdo con su deseo más fundamental. De esta manera comienzan, y continúan, en el camino de la transformación espiritual.

Están intentando una mutación de la mente y del espíritu. Solo pueden lograrlo abriéndose a aquello que es verdadero. Si lo llaman «bien», si lo llaman «Dios», si lo llaman «amor», si lo llaman «Buda», si lo llaman «Jesús», no tenemos objeción alguna. Pueden llamarlo lo innombrable. Sea lo que sea, les pedimos que lo busquen y que se reconozcan a sí mismos como buscadores.

El premio no corresponde a ninguna forma o diseño, sino al hombre que posee el corazón más grande y la mayor voluntad de conocer. No estamos hablando de verdaderos creyentes que intentan ganar el mundo para sus caminos. Estamos hablando, más bien, de personas que finalmente comprenden que su mayor empeño en la vida es ser ellas mismas. Esto les ofrecemos desde el conocimiento que poseemos. No busquen ninguna forma, no busquen convertirse en una esfera de luz. Busquen ser ustedes mismos, busquen conocerse, busquen compartirse, porque son ustedes mismos quienes contienen la esencia de todo lo que existe.

Está escrito: «Como es arriba, es abajo», y nosotros les decimos: cada célula de su cuerpo conoce el cuerpo entero. Si toman una célula de su brazo, ¿producirá un brazo? No. Les decimos que producirá un cuerpo. Si toman una célula de su pierna, ¿producirá una pierna? No, amigos míos, producirá un cuerpo. Por lo tanto, conózcanse a sí mismos en todas sus partes. Conozcan todos sus pensamientos: aquellos que son básicos, aquellos que tienen que ver con la existencia, con la seguridad, con el poder, con cosas de las cuales quizás no se sientan orgullosos. Conozcan todas las cosas buenas. Conozcan todas aquellas cosas acerca de ustedes mismos que habían olvidado y que son realmente hermosas. Y conozcan, sobre todo, a su verdadero y perfecto ser interior, ese ser que cambia solo muy lentamente y a través de muchas experiencias de vida, acercándose cada vez más al Creador, originado por el Creador y retornando al Creador.

Como siempre, les agradecemos y estamos agradecidos por sus preguntas. ¿Hay alguna otra pregunta en este momento?

Somos conscientes de su confusión, hermana mía, y solo les pedimos que se relajen, porque la verdad es tan simple que casi siempre pasa desapercibida. Les ofrecemos una verdad muy sencilla, y es tan sencilla que el intelecto la rechaza. Pero les decimos todo lo que sabemos acerca de la verdad, y es esto: ustedes son seres creados en amor, caminan en amor y pueden, en cualquier momento, elegir actuar con amor, maximizando así los efectos del aprendizaje en esta vida densa y a veces difícil, como ustedes la llaman, tan ardua.

Es algo muy común y cotidiano para quienes buscan, deslizarse por hábito hacia viejos patrones de pensamiento negativos. Esto es comprensible y no debería ser motivo de autoculpa ni de ningún tipo de sentimiento de culpa por parte del buscador. Simplemente están sumando dos más dos y obteniendo como resultado cinco. No hay culpa; simplemente hay un error. La ilusión es muy fuerte entre los pueblos y, para que puedan controlar sus reacciones ante aquellas cosas que los rodean y que los llevan a iniciar patrones de comportamiento negativos, solo podemos sugerirles que mediten diariamente y procuren arraigarse en lo que podríamos llamar un tabernáculo de ustedes mismos y del Creador, un lugar sagrado dentro de su propio pecho en el cual el Creador pueda habitar, como en una tienda, como en un oasis, para que ustedes también puedan retirarse a su propio corazón y al Creador.

Y desde ese jardín apacible y bien regado, recuerden no reaccionar ante las circunstancias que provocan los sentimientos negativos de los que están hablando. No es más que un hábito de la mente y, cuando se reconoce como tal mediante la meditación diaria y mediante el constante recuerdo del Creador interior, puede ser eliminado lentamente, de manera que eventualmente, primero en un área de su vida y luego en otra, dos más dos comenzarán a ser cuatro.

Cuando están lidiando con hábitos de muy larga duración, el error a veces es muy difícil de detectar antes de que haya comenzado. Por encima de todo, no se culpen ni se sientan menos confiados o menos espirituales porque hayan cometido un error. Simplemente comiencen de nuevo, porque en el Creador todas las cosas son nuevas, y en cualquier momento pueden comenzar de nuevo. Y cada vez que se encuentren en la negatividad, simplemente comiencen de nuevo. Ese es el comienzo de una nueva vida, porque el Creador es de tal naturaleza que, una vez que dos más dos son cuatro, Él no recuerda el error, y ustedes tampoco deberían hacerlo.

Esperamos que esto les ayude, hermana mía.

Interrogador: Sí, gracias. Es muy, muy reconfortante.

Nos alegra mucho. ¿Hay alguna otra pregunta en este momento?

H: Acerca de la actividad volcánica en el estado de Washington. ¿Tiene algún significado particular para los cambios terrestres en este momento?

Sí, hermano H. Es una de las muchas actividades volcánicas que comenzaron a producirse a partir de 1976. Y estas actividades volcánicas continuarán, junto con otros cambios terrestres, durante algún tiempo más.

H: ¿Es posible que ocurran otras erupciones volcánicas a lo largo de la costa occidental de este continente?

Solo podemos hablar en términos de probabilidades. Se está enviando una gran cantidad de energía positiva hacia California y esto está ayudando a la situación de más de una manera. En consecuencia, la perspectiva allí es mejor de lo que habría sido si las personas no hubieran estado trabajando desde hace algún tiempo en la situación sísmica de esa región.

Sin embargo, la probabilidad de que ocurran actividades volcánicas en Alaska y Hawái es aproximadamente del 35 por ciento.

H: Gracias.

Comprende, hermano mío, que esto es solamente una probabilidad y que puede cambiar.

Sí, hermano mío, somos conscientes de su familiaridad con las estadísticas, por lo que no necesitábamos haber hecho esa aclaración. Sin embargo, había otras personas en la sala que no estaban tan familiarizadas con las probabilidades y con la manera en que estas pueden cambiar con el tiempo.

Amigos míos, ha sido un gran placer para nosotros hablar con ustedes. Deseamos que comprendan que nuestras palabras no son perfectas y que nuestro conocimiento está lejos de ser perfecto, pero nuestro amor por ustedes es tan grande como nuestro ser y nuestro deseo de servirles de cualquier manera que podamos.

Les agradecemos por haber tendido la mano hacia nosotros y los alentamos en su propia búsqueda.

Soy Hatonn. Dejaré a este instrumento en el amor y la luz del infinito Creador. Adonai vasu borragus.