Confederación
20 de Enero de 1980
Yo soy Hatonn. Y os saludo en el amor y la luz del infinito Creador. Mi hermano Oxal y yo estábamos intentando hablar a través del conocido como N con el fin de aumentar su confianza para ocasiones en las que pudiera ser el único canal durante una meditación grupal. Y volveremos a intentarlo en este momento para comenzar esta meditación a través del instrumento conocido como N. Yo soy Hatonn.
Yo soy Hatonn. Saludos, amigos míos, en el amor y la luz del infinito Creador. Mis hermanos y yo estamos enormemente complacidos de que os hayáis reunido aquí esta noche para buscar la verdad. Sabemos que existen muchas maneras de hacerlo. Y es por eso, amigos míos, que siempre buscamos la verdad. Cada uno la encontrará por sí mismo, pues es como un muro, por así decirlo. Muchos caminos han conducido hasta este punto particular donde los caminos se cruzan. Que este tiempo sea un tiempo para reunir vuestras vibraciones, de modo que en este esfuerzo grupal podáis sentir más fácilmente esta luz del Creador que habita en cada uno de vosotros.
Podéis alejaros aparentemente mucho de vuestro verdadero deseo de conocer la verdad y el amor, pero no podéis ir lo suficientemente lejos como para escapar del amor del Creador, pues Él no olvida a nadie, porque Él es todos. Muy por debajo de vuestras capas de ilusión fluye la verdadera vida. Todo el conocimiento que deseáis recibir ya se encuentra dentro de vosotros, amigos míos. Solo tenéis que descubrirlo, pues ya lo habéis hecho.
Nosotros, de la Confederación de Planetas al Servicio del Infinito Creador, conocemos los problemas que están ocurriendo en vuestro planeta. Recordad que para cada problema, amigos míos, existe una solución. Y mediante la práctica de la meditación, las respuestas a estos problemas os serán reveladas. No importa quiénes seáis ni cuán insignificantes podáis sentir que sois; el amor y la luz están en vosotros y brillaréis. Solo tenéis que desearlo para que suceda. Puede ocurrir de la noche a la mañana mientras dormís o puede tomar más tiempo. Pero el tiempo no es importante en este aspecto. Porque si verdaderamente buscáis el amor, vuestro esfuerzo será recompensado.
En este momento transferiré este contacto. Yo soy Oxal. Os dejo en la luz y el amor del infinito Creador.
Estoy con este instrumento. Yo soy Oxal. Continuaré a través de este instrumento, si tenéis paciencia, pues debemos acondicionar brevemente a este instrumento, ya que está intentando equilibrar nuestro contacto. Creemos que ahora tenemos un mejor contacto; continuaremos.
Vuestras mentes están llenas de muchas cosas, amigos míos. Como decíamos, vuestro mundo está lleno de palabras, lleno de armas, lleno de negatividad en este momento de vuestro continuo espacio/tiempo dentro de vuestra ilusión. Todos vosotros estáis obedeciendo en este momento la única sabiduría conocida por el hombre. Y es que permanecéis en silencio y en busca del Único Pensamiento que os creó a todos, al cual todos pertenecéis: vuestro Pensamiento original, el Creador, amigos míos, que es amor.
Os contaremos una pequeña historia para ver si podemos inspiraros a tener un mayor respeto por la meditación y el arte del silencio.
Era invierno y, bajo el frío, la piña de pino entregó una semilla a la tierra. Y cuando la primavera aflojó el suelo, el sol la bendijo. La semilla se convirtió en un brote. Los años pasaron y el pequeño pino comenzó a crecer. Muchas cosas ocurrieron alrededor del pino. Hubo un incendio forestal no muy lejos de él y sintió la agonía de muchos de sus hermanos. Hubo leñadores que mataron a otros de sus hermanos mayores y nuevamente sintió su dolor. Pero ellos no hablaban; siempre extendían sus dedos vivientes hacia el cielo como si quisieran tocar el sol. Pues todas las cosas de la naturaleza saben volverse hacia el sol, aunque no lo llamen amor, porque no tienen palabras. No mueren, sino que el gran cuerpo solar, símbolo del amor y la luz, es para ellos su fuente.
Finalmente, un pequeño niño se mudó cerca de aquel bosque y se encariñó con este árbol. Llegó a quererlo mucho y una Navidad arrastró a su padre hasta el árbol y le rogó que lo llevara a casa como árbol de Navidad. Y el padre, muy afectuoso con el joven muchacho, desenterró obedientemente el árbol, lo colocó en una bolsa y después de Navidad lo plantó junto a la antigua casa familiar. El niño y el árbol crecieron juntos y el niño, primero tan infantil, se convirtió en un hombre. Se volvió cada vez más sabio y formuló muchas preguntas al árbol. Pues se sentía muy cercano a aquel árbol que había crecido casi tan alto como su casa mientras él había crecido hasta convertirse en un hombre. Y ante cada pregunta, el árbol elevaba sus dedos hacia el cielo y señalaba el Reino del Creador.
Y cuando fue un anciano, esta persona descubrió finalmente que todas sus preguntas tenían una sola respuesta, y esa respuesta estaba en el Reino de los Cielos; no en el reino del hombre, pues allí hay palabras. Y descubrió que no existen respuestas, sino únicamente aquello que es.
Y cuando murió, pidió a su familia una sola cosa. Les dijo: «Estoy listo para despedirme de todas las cosas de este plano, porque os amo a todos y no tengo enemigos. Y no deseo nada más, excepto que me enterréis cerca de mi amigo». Ellos lo miraron confundidos, pues no sabían que tenía un amigo. Y él les dijo: «El árbol, el árbol silencioso junto a la casa». Y así fue que, en la eternidad, él y el árbol se hicieron uno.
Cualquier cosa que podamos deciros, amigos míos, es una necedad. Porque las palabras no pueden revelar nada importante. Hablamos a través de estos instrumentos con la esperanza de daros el ánimo y la inspiración para buscar, mediante la meditación, la verdad, la Creación. Nosotros, firmemente establecidos en el amor y la luz del infinito Creador, somos tan impotentes ante vosotros como árboles señalando con sus dedos hacia el Reino de los Cielos.
Podemos mostraros el camino, pero no podemos daros el deseo de buscar. Estáis aquí esta noche debido a ese deseo. Conservad ese deseo cada día, amigos míos. Continuad en vuestra búsqueda y descubriréis que vuestro camino se vuelve cada vez más luminoso y que vuestras preguntas son cada vez menos numerosas.
Ahora dejaré este instrumento para que uno de mis hermanos pueda dirigirse a la reunión. Yo soy Oxal. Adonai, amigos míos. Os dejo en el amor y la luz del infinito Creador.
Yo soy Hatonn. Estoy con este instrumento. Saludos nuevamente desde...
Muchas de vuestras gentes a veces sienten que no tienen ningún propósito para vivir aparte de las cosas aparentemente insignificantes de este planeta. Cuando os decimos que vivís en una ilusión, esto es cierto. Como sabéis, los objetos que veis en vuestro planeta no son realmente lo que parecen ser. Están compuestos por unidades mucho más pequeñas que llamáis átomos, las cuales se unen para formar la ilusión de ser sólidas.
Podéis preguntaros por qué estáis aquí para empezar, en este mundo ilusorio. Amigos míos, os decimos que si realmente no desearais estar aquí, no lo estaríais. Podemos comparar vuestro planeta con una escuela: muchas lecciones deben aprenderse a través de vuestras experiencias. La única diferencia es que en vuestras escuelas de la Tierra recibís calificaciones, pero en el plan del infinito Creador no recibís calificaciones, sino la experiencia del aprendizaje y, cuando habéis aprendido algo, amigos míos, evolucionáis.
En este momento, mis hermanos y yo deseamos enviaros lo que llamamos una onda de acondicionamiento. Intentaremos haceros conocer nuestra presencia intensificando nuestras vibraciones, por así decirlo. Y en este momento haremos una breve pausa. Para hacerlo, si así lo deseáis, intentaremos hacernos perceptibles para vosotros.
Estoy nuevamente con este instrumento. Yo soy Hatonn. Ha sido un gran honor y privilegio hablar a través de este instrumento con vosotros esta noche. Amigos míos, sinceramente esperamos que os hayáis beneficiado de esta meditación. Y si deseáis nuestra presencia, solo tenéis que hacerlo saber y estaremos con vosotros dondequiera que os encontréis. Os enviamos nuestro amor. Ahora os dejo. Yo soy Hatonn. Adonai vasu borragus.
Yo soy Latwii. Y os saludo en el amor y la luz del infinito Creador, como hacemos todos nosotros de la Confederación. No tenemos otra opción, pues eso es todo lo que existe.
Amigos míos, vengo a vosotros únicamente para ofrecer mis servicios en caso de que tengáis alguna pregunta para nosotros en este momento. Si la tenéis, por favor preguntad ahora.
Tenemos una pregunta de alguien que no está presente en este momento. Pero deseamos dirigir a la conocida como S nuestro amor y nuestra constante devoción, ya que físicamente se encuentra muy sola en su búsqueda en este tiempo. Somos conscientes de que una vez más ha encontrado consuelo en nuestra presencia y nos hace muy felices haber podido restablecer el contacto con ella.
Junto con el conocido como Hatonn, nosotros de Latwii hemos sido solicitados para observar los deseos de la conocida como S, de modo que pueda obtener consuelo de nuestra presencia siempre que sea necesario. No podemos decir las palabras que ella desea escuchar en este momento. Sin embargo, somos conscientes de que comprenderá que esto tiene que ver con su propio libre albedrío y, por lo tanto, nuestras manos metafísicas están atadas. Nuevamente, a la hermana S le enviamos nuestro amor.
¿Hay alguna pregunta entre los presentes en este grupo en este momento?
Yo soy Latwii. Amigos míos, creo que estoy perdiendo mi toque, porque no puedo responder ninguna de vuestras preguntas esta noche. Sin embargo, os ofrezco mi amor y mi agradecimiento por vuestra paciencia, pues la conocida como S deseaba mucho que habláramos. Os dejaré en este momento, como siempre, en amor y luz. Y que encontréis algo de risa a lo largo del camino. Adonai, amigos míos. Soy conocido por vosotros como Latwii.