Confederación

16 de Septiembre de 1980

Soy Hatonn. Y saludo a cada uno de ustedes en la luz y el amor del infinito Creador. Permítannos agradecerles por invitarnos a su círculo para compartir su amor y su luz.

Permítannos también aportar una información pertinente que sentimos que puede ser de ayuda para el canal más nuevo y para quien está reaprendiendo antiguas habilidades. Es costumbre, en nuestras preparaciones para la canalización, utilizar al canal más experimentado como una especie de batería que permita al canal menos experimentado, o a quien está un poco oxidado, lograr un contacto más claro con nosotros. Por lo tanto, exhortamos a cada uno de aquellos que están trabajando en su canalización en este momento a hacer uso de la batería de este generador psíquico conocido como Carla, para que, cuando trabajen por sí mismos, hayan adquirido la confianza que necesitan. Estamos muy interesados en crear una atmósfera en la que se sientan muy cómodos con las vibraciones de las diversas entidades de la Confederación y sean capaces de discernirlas. Si oran correctamente en el nombre de aquel conocido como Cristo, recibirán un contacto debidamente sintonizado. Por lo tanto, dejamos este instrumento y, una vez más, trabajamos con otro instrumento. Soy Hatonn.

Soy Hatonn. Y estoy con este instrumento. Los saludo una vez más en el amor y la luz de nuestro infinito Creador. Ha sido nuestra práctica comenzar nuestras sesiones de contacto con un mensaje de apertura que sea de interés general para quienes se reúnen a escuchar nuestros pensamientos. En esta ocasión deseamos hablar unas pocas palabras sobre el tema del amor, tal como es experimentado o como puede ser experimentado en la vida diaria de ustedes.

Quisiéramos sugerirles que examinen cuidadosamente el concepto que ahora conocen dentro de su ser como amor. Preguntaríamos a cada uno de ustedes si ese concepto es claro para su propio pensamiento y sentir. Les pediríamos que examinen su concepto para considerar si está libre de condiciones. Examinen y descubran: ¿fluye libremente a través de su ser la energía conocida como amor? ¿Fluye como un río, sin interferencias? Y si, en sus exámenes, llegan a descubrir bloqueos en ese fluir aquí o allá, ¿de dónde provienen esos bloqueos? Examinen cuidadosamente, amigos míos, porque aunque el amor es el poder fundamental y la fuente motivadora del universo, aun así puede ser bloqueado por las percepciones y los comportamientos individuales.

Y no siempre es fácil permitir que un concepto o la energía del amor recorra el ser de una persona y elimine todos los bloqueos perceptivos, pues con frecuencia desearíamos, como individuos, que fluyera de una manera o de otra. Pero mientras examinan dentro de su propio ser cómo fluye a través de ustedes, les sugerimos que examinen el curso, el canal y la forma en que permiten que fluya. ¿Existen estrechamientos? ¿Existen bloqueos? Si es así, ¿cómo podrían eliminarse de la mejor manera?

Pues, amigos míos, les sugerimos que, aunque las ideas preconcebidas sobre el mundo puedan hacer que la mente se sienta mejor, el flujo sin obstáculos de la energía del Creador es la mayor sensación de libertad que una entidad puede experimentar, porque ese flujo contiene en sí la sabiduría del Creador. Y cada una de las creaciones del Padre es como un recipiente que contiene y permite que esa energía exista. Cada uno de ustedes es como un recipiente, como un canal que permite o restringe el flujo de esta energía del Padre.

En este momento transferiremos este contacto. Soy Hatonn.

Soy Hatonn. Estoy con este instrumento. Lo que ustedes llaman el comienzo de la Creación. La energía creadora crea todo lo que existe. Es canalizada a través de cada individuo y está controlada únicamente por el pensamiento de ese individuo. Este es el modo natural o normal. La Creación, todos los planetas, toda la vegetación que existe en los planetas, todos los animales que los habitan, todas las aves que vuelan en el cielo, son formas de pensamiento traídas a lo que ustedes llaman realidad por la dirección de la energía creadora original, dirigida a través de los cocreadores que habitan el universo.

Cada uno de ustedes posee este poder y siempre lo ha poseído, y siempre lo poseerá. Todos sus semejantes en el planeta que llaman Tierra tienen esta capacidad. Solo una cosa, amigos míos, es necesaria: actuar como el modulador o filtro perfecto. La fuerza que todo lo abarca es la creación. Solo una cosa, amigos míos, es necesaria: pensar como su Creador. Se han impartido muchas lecciones a los pueblos que habitan la superficie de su planeta. Lecciones destinadas a hacerlos regresar a ese lugar, al estado original de perfección de las cosas, que es lo normal.

Han ocurrido cosas que los habitantes de su planeta han llamado milagros. Y, sin embargo, estas son actividades normales. Si desean realizar un milagro, todo lo que es necesario es que lo hagan. Cada uno de ustedes, al igual que todos los que existen, tiene la capacidad de hacer cualquier cosa. Todo lo que es necesario es que piensen el Pensamiento original, que se hagan uno con ese Pensamiento, que se abran como un canal hacia la energía infinita del universo. Pónganse en sintonía con su canción. Amigos míos, esa canción es una canción de amor. Esa es la canción del universo. Vuélvanse receptivos a esa canción. Escúchenla. Sean uno con ella.