Confederación
11 de Mayo de 1980
Soy Latwii, y los saludo, mis amigos, en el amor y la luz de Aquel que es Todo. Les enviamos el amor y el infinito aprecio de nuestros hermanos y hermanas de Hatonn, y les aseguramos que ellos son conscientes de las oraciones de este grupo por ellos durante este último período de su tiempo, al que ustedes llaman una semana. Es muy apreciado y les pedimos su continuo apoyo mientras Hatonn continúa su trabajo de amor.
Estamos muy contentos de estar con ustedes, aunque como este instrumento bien sabe, no somos los profesores de hablar fluido de Hatonn y no estamos tan acostumbrados a transmitir la inspiración que está en nuestros corazones. Sin embargo, les pedimos que sientan a su alrededor en este momento aquello que está en nuestros corazones y mente. Eso es, mis amigos, el gran amor y luz del Creador que, ardiendo como un fuego, elimina todo aquello que es [burdo] y fomenta el florecimiento de todas aquellas cosas que [son buenas].
¿Cuáles cosas en sus vidas, mis amigos, se vuelven hacia esta luz? ¿Cuánto tiempo han pasado en la sombra de las cosas? Se lo preguntamos a cada uno de ustedes. Cada momento que pasan con su rostro apartado del sol, el gran sol central de su existencia, el amor del Creador, es un momento perdido, mis amigos. Los rostros del amor son infinitos. Hay un rostro en cada problema, en cada situación.
Pueden considerarlo como un juego, mis amigos. Pueden considerar esto un juego. Encuentren la imagen oculta. Recordarán este juego. Hay una imagen de un árbol y escondida entre las ramas del árbol hay una imagen de un canguro. Así es con su vida, mis amigos. Escondida en cada imagen hay una imagen de amor. Amor distorsionado, amor sin distorsión. Amor limitado por sus propios malentendidos, pero aun así, mis amigos, aquello que llamamos amor crea los cambios y encarna todo lo que existe.
Sabemos, mis amigos, que están en un camino y quisiéramos ayudarlos en este camino, pero no podemos ser [su] bastón para caminar. Todo lo que podemos hacer es decirles: sí, mis amigos, hay un camino; no, mis amigos, ustedes no son tontos. Sí, mis amigos, escondido en el árbol hay un canguro. Porque muchos de aquellos que están a su alrededor no comprenderán. Muchos de aquellos que están a su alrededor solo verán aquello que está en la superficie de cualquier situación.
No deben permitirse la indulgencia de desperdiciar tiempo, como ustedes lo llaman, momentos de su conciencia en esta encarnación. Vagando a través de un matorral de detalles sin recordar al gran detallista que trazó los grandes planes. ¿Y quién es este gran detallista, mis amigos? ¿Alguien lejano a quien pueden orar, alguien con un nombre? Este gran detallista, mis amigos, ¡son ustedes mismos! ¡Este fino creador son ustedes mismos! ¡Ustedes mismos en una forma alternativa! ¡Ustedes mismos con todas sus partes reunidas nuevamente en armonía!