Joshiah
6 de Enero de 2008 QA
Bien, ahora. Es en verdad un placer ser invitados de nuevo a vuestro nivel vibratorio. Y una vez más, permitidnos expresar nuestros saludos a cada uno de vosotros. Y antes de comenzar, deseamos recordaros una vez más que esa oportunidad para que participéis en esa comunicación silenciosa continúa existiendo. Y una vez más, os animamos a participar en esa actividad. Pero, una vez más, la elección es vuestra.
Ahora bien. Esta realidad en la que estáis existiendo y que estáis creando y en cuya creación participáis es, una vez más, una realidad que en vuestro estado de conciencia despierta es muy difícil para vosotros comprender que está, en efecto, completamente bajo vuestro control. Muy difícil en verdad, porque elegís hacerla difícil.
Veis, en vuestro estado de conciencia despierta creéis que eso es todo, que este es el aspecto más importante de vuestro estado de conciencia. Creéis que esto es todo, que este es el instante, si queréis, que rodea completamente quiénes y qué sois. En vuestro estado de conciencia despierta tenéis dificultad para creer que no existe tal cosa como el tiempo y el espacio. Tenéis dificultad para sostener ese concepto de que este nivel particular de conciencia no solo es el más difícil de sostener, sino que también es el más ilusorio. Se requiere una enorme cantidad de esfuerzo para sostener esta ilusión y para establecer ese tipo de energía que limita vuestra capacidad de comprender que estáis en control. Y vosotros, en este estado de conciencia despierta, mantenéis ese acuerdo de que, una vez más, esto es todo, que este es el aspecto más importante de toda vuestra existencia y que muchos de los otros niveles de conciencia son ilusorios, que son imaginarios, que son un sueño, y que apenas tienen la importancia que tiene este estado de conciencia despierta.
La ironía es, una vez más, que este estado de conciencia despierta es difícil de sostener. Cada uno de vosotros comprende absolutamente que no podéis sostener vuestro llamado estado de conciencia despierta; existen limitaciones. Desde vuestro estado de conciencia despierta es una imposibilidad. Por supuesto, las imposibilidades solo son imposibles porque creéis que lo son. Pero aun así, este nivel particular de conciencia es un estado de conciencia que creéis, en vuestro estado despierto y en todos vuestros otros niveles de conciencia, muy difícil de sostener.
Y lo es, en efecto, en comparación con algunas de vuestras otras realidades, difícil de sostener. Difícil porque, una vez más, se requiere una enorme cantidad de energía para establecer y sostener ese tipo de energía electromagnética que existe en cada átomo de todo vuestro universo, en toda esta realidad ilusoria en la que existís.
Y comprendéis absolutamente que en algún momento alteraréis vuestra conciencia y dormiréis, si queréis. Entraréis en otro nivel de conciencia. Y en ese otro nivel de conciencia tendréis, en efecto, varios niveles de conciencia. Entráis en lo que llamamos el estado de sueño y luego tenéis la capacidad, y de hecho entráis, en el estado de sueño con sueños.
Ahora bien. Usamos esa terminología porque, una vez más, creéis en el tiempo y el espacio. Os da una comprensión de los niveles de conciencia en los que participáis y en los que estáis activos. Y así podéis captar el concepto de que tenéis el estado despierto, y tenéis el estado de sueño, y tenéis el estado de sueño profundo. Y luego tenéis, por supuesto, ese estado de conciencia en el que dejáis de existir en este período particular de encarnación, cuando pasáis al otro lado, si queréis, o cuando morís.
Ahora bien. Para muchas personas la creencia es que este período particular de encarnación lo es todo, que este estado de conciencia despierta es el nivel de conciencia más importante que podéis alcanzar. Y creen en este estado de conciencia despierta que cuando terminan su llamado período de encarnación, su conciencia termina. Y realmente no es así en absoluto. No podéis terminar vuestra conciencia. Podéis terminar este estado particular de conciencia despierta, absolutamente, no solo podéis sino que lo hacéis de forma regular porque no podéis sostenerlo. Es imposible para vosotros, debido a las creencias que mantenéis y a ciertos elementos que habéis establecido, sostener vuestro estado de conciencia despierta. Dormiréis, absolutamente, y en ese estado de sueño soñaréis, absolutamente.
Es en ese nivel de conciencia, en vuestro llamado estado de sueño, donde establecéis los acuerdos y los contratos. Y una vez más, simplemente sugerimos que estáis en estos diversos niveles de conciencia para que podáis captar la comprensión basada en vuestras creencias en esta realidad y en el tiempo y el espacio. Porque, veis, estáis tomando estas decisiones y elecciones todo el tiempo y en algún nivel de vuestra conciencia, en ese nivel que es similar a vuestro estado de sueño, estáis estableciendo los acuerdos y los contratos, y es en el ahora.
Pero aun así, hemos utilizado la analogía de que estáis en vuestro llamado estado despierto y luego pasáis al estado de sueño y luego al estado de sueño con sueños. Y en ese estado de sueño establecéis los acuerdos y los contratos con otras entidades, con otros individuos, para crear una realidad en vuestro estado de conciencia despierta en la que cada uno de vosotros pueda participar para validar las creencias que sostenéis.
Podéis experimentar sentimientos y emociones completamente diferentes como resultado de la participación, la acción y la interacción en este estado de conciencia despierta. Pero aun así, en el nivel de conciencia desde el cual establecéis los acuerdos, si queréis, experimentáis una reacción de gozo, una realización y validación de una creencia, independientemente de la emoción que sintáis en vuestro llamado estado de conciencia despierta y de las interacciones entre individuos en ese estado.
La interacción entre individuos en el estado de conciencia despierta puede ser muy conflictiva y muy traumática, pero aun así, en el nivel de conciencia en el que acordasteis participar en esa actividad particular y en ese proceso de creación, experimentáis una realización gozosa en la validación de un sistema de creencias. Absolutamente.
Y esto se vuelve difícil de comprender. Pero aun así, los individuos que en su estado de conciencia despierta no creen que son dignos, que no mantienen en su estado de conciencia despierta ese concepto de amor propio, que creen que amarse a sí mismos es de alguna manera un pecado o que no está bien o que es algo en lo que se les ha sugerido que no deben participar, este amor propio, esta autoafirmación. Para muchos es como si creyeran que son engreídos si experimentan amor propio. No se supone que deban hacerlo. O bien, podéis amar a otros, pero amaros a vosotros mismos, bueno, eso no es algo bueno.
Y veis, si sostenéis la creencia de que el amor propio es algo en lo que no debéis participar, que es una indulgencia que no debéis introducir en vuestra realidad porque podría tener una influencia negativa sobre otras entidades, si sostenéis esa creencia, entonces en verdad sostenéis la creencia de que no sois dignos. Porque, veis, si no podéis amaros a vosotros mismos, si no creéis que sois un individuo digno de recibir amor, si no creéis que está dentro de vuestra capacidad gustaros a vosotros mismos, entonces crearéis realidades para validar esa creencia.
Y en ese nivel de vuestra conciencia, en ese llamado nivel al que os referís como el estado de sueño profundo cuando establecéis los acuerdos y los contratos, establecéis acuerdos para que cuando regreséis a vuestro llamado estado de conciencia despierta tengáis interacciones con individuos que validarán la creencia de que no sois dignos. Y la chispa de conciencia que sois se regocija en crear la realidad que valida la creencia.
Y comprendemos absolutamente la dificultad de entender esta analogía, pero aun así es muy precisa. Veis, como hemos sugerido, los individuos que están involucrados en lo que llamáis una situación abusiva, individuos que están involucrados en un tipo de actividad o interacción en la que están siendo abusados, donde están siendo victimizados, o individuos que están en control de esa situación. Veis, cuando un individuo comienza a gustarse a sí mismo, cuando el individuo comienza a sostener, en vuestro llamado estado de conciencia despierta, ese concepto de amor propio y establece los elementos particulares mediante los cuales le gustaría que otros lo perciban, y cuando comienza a gustarse a sí mismo, son sus credenciales establecidas, si queréis, aquello que le gusta experimentar cuando establece la creencia de que es digno. Cuando fortalece su carácter comienza a gustarse a sí mismo. Y comienza a cambiar la creencia de que en verdad es un individuo digno.
Entonces, en el nivel de conciencia, en ese llamado nivel de conciencia similar al estado de sueño, las interacciones cambian. No es una cuestión de correcto o incorrecto. Es simplemente una modificación de un sistema de creencias. Y como resultado de esa modificación del sistema de creencias, los individuos en ese nivel de vuestra conciencia en el que establecéis vuestros acuerdos y contratos cambian. Y así, comenzáis a atraer un tipo diferente de individuo a vuestro llamado estado de conciencia despierta que os permite experimentar la validación de que sois en verdad un individuo digno, que sois alguien que puede ser amado. Y esto cambia y valida una creencia.
Es realmente así de simple. La realidad que experimentáis es una validación de la creencia que sostenéis. Veis, los individuos que están involucrados en cualquier tipo de interacción, y podéis verlo en cualquier experiencia a la que queráis aplicar esta analogía. Podéis tener una relación médico-paciente. Es una interacción que ocurre porque en algún nivel de su conciencia han acordado participar en una actividad que validará las creencias que ambos sostienen. Y no son correctas ni incorrectas. Y la ironía es que es el paciente quien tiene el control. Es el paciente quien busca algún tipo de validación. Y si el paciente no desea ser curado, si el paciente sostiene el concepto de que en verdad no puede ser ayudado, que no es digno, que no está dentro de su capacidad tener ese tipo de experiencia y que no lo merece.
Y no importa lo que haga el médico. Oh, puede que experimenten algún tipo de alivio momentáneo de cualquiera que sea su dificultad, pero veis, la dificultad está ahí para validar la creencia que sostienen. No está ahí para validar las creencias del médico, en absoluto. Y así, el paciente tiene el control. Es el paciente, y si el paciente cree que el médico tiene la capacidad de sanarlo, y si el paciente cree que en verdad es digno de experimentar ese tipo de sanación, entonces ocurre. Y ambos experimentan una validación de las creencias que sostienen. Y es una experiencia gozosa en vuestro llamado estado de conciencia despierta.
La ironía es que, en el nivel de conciencia desde el cual creáis la realidad, es una experiencia gozosa sin importar cómo resulte. Esa es la ironía. La realidad que experimentáis valida la creencia que sostenéis. Y realmente es así de simple. Y si no os gusta la experiencia que estáis teniendo en este llamado estado de conciencia despierta, entonces trabajad en cambiar el sistema de creencias. Es realmente así de simple.
Lo que es difícil es que os gustaría entrar en ese llamado estado de conciencia desde el cual creáis esta realidad, y es posible para vosotros hacerlo, muy difícil pero posible, pero traer de regreso a este estado de conciencia despierta una memoria consciente absoluta y directa de lo que experimentasteis, en lo que estuvisteis involucrados y en qué tipo de actividades participabais en ese nivel de conciencia es difícil. No solo difícil, sino que, como hemos sugerido, si fuerais capaces de traer a vuestro estado de conciencia todas las actividades en las que estáis involucrados en vuestro llamado estado alterado de conciencia, en ese nivel de vuestro llamado estado de sueño, no tendría sentido para vosotros en este estado de conciencia despierta. Estaríais en un estado de lo que podríais llamar locura. No podríais manejarlo. Vuestro estado de conciencia, vuestro estado de conciencia despierta, no podría manejar lo que sois capaces de crear.
Vuestro estado de conciencia despierta puede captar el concepto de que existís en todo vuestro universo en cada átomo. Podéis sostener ese concepto, decir: “Sí, eso es posible”. Pero para vosotros, en vuestro estado de conciencia despierta, tener esa experiencia realmente disiparía lo que estáis experimentando en este nivel vibratorio. Dejaríais de existir en este nivel vibratorio, por vuestra propia elección.
Veis, estáis aquí por elección, una vez más, y cuando estáis en ese estado alterado de conciencia, en ese llamado estado de sueño, y luego cambiáis y entráis en lo que llamamos el estado entre encarnaciones, en ese nivel de conciencia donde creéis que morís, es simplemente un paso más allá del estado de sueño, simplemente cambiáis esa conciencia. Y aquellos que permanecen en vuestro llamado estado de conciencia despierta experimentan la llamada terminación de un individuo que existe en este nivel vibratorio y en este período particular de encarnación. Pero en otros niveles de vuestra conciencia eso no ha ocurrido en absoluto. En ese nivel de vuestra conciencia donde estáis en el llamado estado de sueño, interactuáis con otros individuos que están en ese llamado estado entre encarnaciones.
Y la ironía es que incluso en ese estado continuáis experimentando realidades basadas en las creencias que sostenéis. Es simplemente mucho más difícil sostener la ilusión porque comenzáis a daros cuenta de que no ocurre como resultado del paso del tiempo o del lugar, sino que ocurre porque cambiáis una creencia, porque cambiáis vuestro proceso de pensamiento y vuestro deseo. Y en ese nivel de vuestra conciencia, en ese llamado estado entre encarnaciones, estáis simplemente a un paso de tomar la decisión de dejar este nivel vibratorio, si elegís hacerlo. Si elegís hacerlo. Es importante que comprendáis que estáis aquí por elección.
Y podéis hacerlo si así lo deseáis. Podéis dejar este nivel vibratorio, o si lo deseáis podéis reencarnar. Y si reencarnáis y tomáis esa decisión—y sois vosotros quienes tomáis la decisión, no es alguien más quien la toma por vosotros—comenzáis a interactuar en ese llamado nivel de conciencia del estado de sueño con otras entidades que existen en este período de encarnación o en cualquier período de encarnación en el que decidáis entrar. Puede ser en vuestro pasado o puede ser en vuestro futuro, pero como creéis en el tiempo y el espacio utilizaremos la analogía de que elegís entrar en este siguiente período de encarnación. Y interactuáis con otros individuos que existen en ese período de encarnación, e interactuáis con ellos en su llamado estado de sueño de conciencia. En ese nivel de conciencia similar a vuestro estado de sueño podéis tomar decisiones sobre con quién encarnaréis. Y comenzáis a establecer sistemas de creencias que llevaréis a ese estado de encarnación. Sistemas de creencias que influyen en la apariencia física que tendréis en ese período de encarnación. Sistemas de creencias que influirán en los atributos físicos relacionados con vuestra salud que tendréis en ese período de encarnación, las llamadas deficiencias o atributos genéticos que surgen en ese período de encarnación.
Elegís eso en acuerdo con los otros individuos que están en esa interacción particular. Es vuestra elección. No es alguien más diciendo: “Bueno, vas a experimentar esto”. Es vuestra elección. Es algo que elegís experimentar para poder tener esa experiencia, para que os permita experimentar la gama de emociones y sentimientos que están conectados con ello.
Y así, establecéis eso. Y establecéis lo que vuestros científicos llaman vuestro ADN, los sistemas de creencias para las posibilidades de experimentar atributos físicos y cambios en vuestro cuerpo físico en ese período particular de encarnación. Y vuestros científicos están comenzando a creer que hay una gran parte de vuestro ADN que no comprendéis en vuestro estado de conciencia despierta. Y es en ese llamado ADN donde habéis creado lo mejor, lo mejor, una especie de realidad en la que, en efecto, está dentro de vuestro cuerpo físico la capacidad de experimentar o no experimentar ciertos elementos de enfermedades o atributos, atributos físicos en este período de encarnación en esta realidad. Está dentro del ADN. Está ahí. Está ahí porque elegís crear tal elemento para poder validar el sistema de creencias.
Está dentro de ese ADN. Vosotros lo traéis. Quizás elijáis experimentar ciertos tipos de enfermedades o quizás haya otros elementos de atributos físicos que deseéis experimentar que podríais, en vuestro estado de conciencia despierta, considerar atributos positivos y los establecéis. Y así existen allí. Son posibilidades.
A medida que avanzáis en esta realidad, en este período de encarnación, y desarrolláis sistemas de creencias, sistemas de creencias que establecen que si participáis en ciertas actividades existe la posibilidad de que tengáis cierta experiencia, como resultado de ese sistema de creencias alteráis la energía que rodea vuestro ADN y, como resultado de la alteración de esa energía que rodea el ADN, activáis o desactiváis ciertos aspectos del ADN y tomáis lo que antes era una posibilidad y lo convertís en una probabilidad. Y a medida que continuáis validando la creencia y si continuáis, en vuestro llamado estado de sueño, estableciendo interacciones, acuerdos y contratos con otros individuos, fortalecéis la energía que rodea ese aspecto de vuestro ADN. Entonces tomáis aquello que antes era simplemente una posibilidad y lo convertís en una probabilidad. Y no solo es ahora una probabilidad, sino que se convierte en una realidad absoluta que experimentáis en vuestro estado de conciencia despierta.
Vosotros hacéis todo. No hay ni un solo aspecto de esta realidad en la que estáis involucrados del que no seáis responsables en algún nivel de vuestro proceso de creación. Absolutamente no.
Y así, estáis involucrados en esa realidad y habéis activado esta parte del ADN. Os ha permitido experimentar, quizás, algún tipo de enfermedad. Y luego deseáis tener una experiencia en la que podáis controlar y, en efecto, eliminar ese elemento de vuestra existencia física. Y así, en vuestro nivel alterado de conciencia, establecéis los acuerdos y los contratos. Y quizás sea un acuerdo o contrato con un médico que desearía tener la experiencia de interactuar y compartir en ese proceso particular de creación de la realidad. Por cualquier razón, para validar las creencias que sostiene.
Y como resultado de esa interacción, vosotros, una vez más, comenzáis a alterar vuestras creencias en vuestro estado de conciencia despierta, vuestras elecciones y decisiones. Y como resultado de esa alteración de las elecciones y decisiones y de lo que tenéis como expectativas, una vez más comenzáis a alterar esa energía que rodea vuestro ADN y podéis, en efecto, alterar la experiencia física que estáis teniendo en vuestro estado de conciencia despierta.
Una vez más, vuestros llamados médicos de este período están experimentando lo que creen que es por primera vez: niños que llegan a este período de encarnación y alteran milagrosamente su ADN, alteraciones hasta el punto en que la tecnología que utilizáis para medir, rastrear y registrar ese ADN es completamente diferente en vuestro presente en comparación con lo que era en el pasado para algunos de estos niños.
Y lo que es aún más fascinante para vuestros científicos es que parece no haber absolutamente ninguna explicación para ello. Porque, una vez más, estos niños están comenzando a darse cuenta, al entrar en este particular tiempo de cambio de vuestra energía, de que pueden tener lo que deseen. Si desean alterar su ADN, comprenden que solo tienen que cambiar sus creencias y eso alterará la energía que rodea el ADN y, como resultado de esa alteración de la energía, realmente cambian la estructura física del ADN.
Y la ironía es que todos vosotros lo hacéis. Simplemente no creéis que podéis hacerlo. Pero lo hacéis de todos modos, sin excepción.
Vosotros sois el dios que buscáis, creáis vuestra realidad, y no podéis fallar. El resto es ilusorio. Absolutamente.
Ahora bien, si tenéis alguna pregunta, estaríamos dispuestos a intentar responderla.
Interrogador: Sí, acerca del amor propio. No amar a otro, u otros, sin amor propio. ¿Qué pasa si...?
Joshiah: No podéis dar algo que no tenéis. Y para dar a alguien la expresión del amor, primero debéis amaros a vosotros mismos. Es realmente así de simple. Podéis hacerlo, no solo podéis sino que lo hacéis mucho más complicado. Veis, muchos individuos que existen en vuestro llamado estado de conciencia despierta tienen conceptos completamente diferentes de lo que es el amor. ¿Qué es el amor? Se convierte en una explicación muy difícil. Veis, el amor es un estado de ser y un estado de hacer.
Muchos individuos están involucrados en relaciones abusivas y aun así dirían que eso es amor. Y realmente no lo es. Veis, el amor implica hacer ciertas cosas para permitir que otro individuo experimente ciertos sentimientos y emociones. Amar a alguien es dar a alguien para que pueda experimentar una emoción de alegría o una emoción de confianza o experimentar una emoción de pertenencia.
Veis, muchos individuos están involucrados en relaciones familiares o relaciones con otras entidades. Realmente no importa si están dentro de vuestro grupo familiar o no. Y ofrecen ayuda a alguien en cierto aspecto. Cada uno de vosotros conoce a otras entidades dentro de vuestro nivel vibratorio en esta sociedad particular que ayudan a sus hijos a asistir a cierto tipo de institución educativa y en esa ayuda les brindan asistencia financiera junto con otros tipos de apoyo. Pero veis, con ese llamado regalo viene una condición: “Siempre que continúes haciendo ciertos elementos, siempre que cumplas ciertas condiciones, entonces continuaremos asistiéndote. Continuaremos ayudándote”.
Bien, veis que eso no es dar desde un sentido de amor. No hay nada de malo en ello. No estamos sugiriendo que no podáis hacerlo. Pero lo que estáis haciendo es formar un contrato. Veis, cuando dais un regalo y ponéis una condición sobre ese regalo, deja de ser un regalo, es un contrato. Y no es algo que, una vez más, no debáis usar, porque os ayuda en vuestra sociedad a tener cierto tipo de estructura y organización. Os ayuda a establecer los límites que os gusta tener alrededor de vuestra realidad para que podáis planificar y expandir vuestra creencia en el tiempo y el espacio, para que podáis mirar hacia adelante en el tiempo y ver: “Bueno, estaremos aquí en cierto momento. Si continuamos haciendo ciertos elementos de creación, terminaremos aquí. Y si continúo ayudando a mi hijo en sus estudios y en su proceso educativo, y mientras continúe cumpliendo ciertos requisitos y continuemos en ese acuerdo, en ese contrato, entonces en cierto tiempo deberíamos llegar aquí”.
Y de nuevo, no hay nada de malo en eso, pero no es un regalo de amor. No significa que no améis a esa persona, pero ese regalo no es un regalo de amor, es un contrato. Veis, cuando dais un regalo como una expresión de amor para permitir que el otro sienta que es amado incondicionalmente, entonces ese regalo también debe ser incondicional. Sin condiciones. Absolutamente ninguna.
Y ahí está la dificultad para explicar y comprender qué son el amor y el amor propio. Muchas personas, incluso en el sentido del amor propio, se dan una recompensa a sí mismas siempre que cumplan ciertos requisitos. Eso no es amor propio. Eso es formar un contrato con uno mismo para alcanzar cierto punto en vuestra llamada realidad futura. Un regalo de amor es un regalo que se da sin condiciones.
Y así, dais para permitir que otro experimente sentimientos de alegría, de seguridad, sentimientos de pertenencia y de confianza. Y hay diversos elementos que realizáis para permitir que otro experimente, y así es como experimentáis el amor. Y en primer lugar lo hacéis por vosotros mismos. El hacer no es diferente para vosotros mismos que para otro, simplemente lo hacéis en una dirección distinta. Lo hacéis para vosotros mismos en lugar de para el otro. Es realmente así de simple. Pero hasta que no podáis hacerlo por vosotros mismos, no podéis hacerlo por otro.
Y así, debéis amar quiénes sois. Y lo hacéis comenzando por gustaros a vosotros mismos. Si no os gustáis, tendréis dificultad para amaros. Y comenzáis a gustaros estableciendo principios que aplicaréis en vuestras actividades diarias, aplicando conscientemente principios. Y no importa cuáles sean los principios. Lo importante es que sean principios que consideréis importantes y valiosos. Y a medida que cambiáis vuestra percepción de lo que es importante y valioso en vuestros principios, como bien podéis hacerlo, cambiáis ese orden de importancia. Realmente no importa. Lo importante es que los principios que elijáis y establezcáis sean principios que deseéis mantener. No principios que pongáis en práctica para impresionar a otros. Veis, no estáis tratando de impresionar a otros; queréis impresionaros a vosotros mismos.
Cuando comenzáis a gustaros, los demás también os apreciarán. Cuando comenzáis a amar quiénes sois, entonces tendréis la capacidad de amar a otros. Y es una transformación sorprendente que podéis experimentar. Las personas comienzan a sonreíros cuando pasáis junto a ellas sin razón aparente. Y si luego les preguntáis por qué sonrieron, dirán que no lo saben.
Es porque cuando experimentáis amor propio, cuando os gustáis, generáis una energía que afecta a las personas a vuestro alrededor. Y comenzáis a tener esa capacidad de amar a otros.
Y así, si deseáis amar a otros, primero gustaos a vosotros mismos. Y a medida que os gustáis, al aplicar los principios y fortalecer vuestro carácter, comenzáis a gustaros por lo que sois, no por impresionar a otros, sino por lo que sois. Cuando mantenéis vuestros principios y los aplicáis incluso cuando otros no lo hacen, comenzáis a gustaros. Comenzáis a daros cuenta de que tenéis un carácter que os agrada. Y cuando eso sucede, cuando comenzáis a experimentarlo conscientemente, los demás también comenzarán a apreciaros.
Y cuando los demás comienzan a apreciaros, entonces volvéis a experimentar esa interacción, esa energía. Comenzáis a atraer a ese nivel de conciencia, donde establecéis acuerdos y contratos, a otras entidades que interactuarán y validarán esa creencia de que os gustáis y os amáis. Y entonces tenéis la capacidad de expresar amor.
Así que la respuesta simple a vuestra pregunta es que hasta que no os améis a vosotros mismos, es muy difícil amar a otros. Y muchas veces ese concepto de amor que uno expresa hacia otro es muy difícil de explicar porque en realidad no es amor. No es algo incorrecto, una vez más, no es una cuestión de correcto o incorrecto. Pero es una interacción basada en dos individuos que, por así decirlo, se alimentan mutuamente, pero tienen dificultad para ser quienes son, para ser independientes, para no sentirse solos.
Es un concepto difícil de comprender en vuestro llamado estado de conciencia despierta: estar solo en términos de interacción con otros y, sin embargo, nunca sentirse solo. Y no es que no os sintáis solos porque tengáis una compañía que os sigue, sino porque sabéis quiénes sois y qué sois. Que sois el creador de esa realidad. Que no podéis separaros de vuestra espiritualidad. Y que este estado de conciencia despierta es una ilusión. Todas las respuestas están dentro de vosotros.
Como hemos sugerido muchas veces, podemos daros, a través de este uso limitado del vocabulario, diversas explicaciones e intentar explicaros. Y continuamente tratamos de mantenerlo en un nivel de comprensión básica: que creáis vuestra realidad, que sois el dios que buscáis y que no podéis fallar. Esas son las únicas verdades que expresamos continuamente. Porque, veis, para que encontréis las respuestas debéis ir dentro de vosotros. No podéis expresarlo a través de este vocabulario. No podéis escribirlo en un libro. No podéis, no es posible.
Estáis pidiendo una explicación de esta realidad que estáis experimentando cuando ponéis en funcionamiento un tipo de energía electromagnética que os impide tener ese tipo de explicación en vuestro estado de conciencia despierta. Simplemente no se puede hacer.
Y así, las respuestas están dentro. Si deseáis saber, id dentro. Continuamente os sugerimos que cuando tenemos estas interacciones, cuando somos invitados a vuestra realidad para interactuar con cada uno de vosotros, esa comunicación silenciosa, esa interacción telepática es mucho más beneficiosa que este uso bastante limitado del vocabulario con el que intentamos, de manera tan insuficiente, daros una expresión de la realidad que estáis experimentando. Id dentro. Las respuestas están dentro. Si deseáis saber quiénes sois, id dentro. Solo podéis dar amor a otros en la medida en que podéis experimentarlo por vosotros mismos.
Interrogador: Bueno, creo que tengo una. Hablasteis de crear vuestra realidad a través de vuestras creencias. Y me pregunto si en la nueva era y la nueva energía esto seguirá siendo la forma en que las personas crean su realidad. Y como con los niños índigo ahora mismo, ¿es esta la misma forma en que crean su realidad?
Joshiah: Todas las realidades a lo largo de toda la creación en todos los niveles vibratorios son un reflejo de las creencias y eso no cambiará. Lo que cambiará es vuestra capacidad en vuestro estado de conciencia despierta para comprender cuáles son esas creencias. Y como resultado de comprender cuáles son, poder cambiarlas.
Veis, en vuestro estado de conciencia despierta, esta realidad es un reflejo de vuestros deseos. Creerlo o no es irrelevante. Es un reflejo de vuestros deseos. Lo que estáis experimentando valida vuestros deseos que imagináis que van a ocurrir. Si tenéis un deseo que sostenéis e imagináis cómo sería. La abundancia parece ser un elemento particular que fascina bastante a las personas en vuestra sociedad. Y así, sugerimos como ejemplo que alguien desea tener cierto tipo de abundancia. Desea tener una gran casa lujosa con todos los detalles que la acompañan, y desea tener dos o tres automóviles, y todos los demás elementos de vuestra llamada sociedad abundante. Y eso es lo que desea. Y así, imagina cómo sería tener ese tipo de realidad, tener esa experiencia. Y la ironía es que cuanto mayor es vuestra imaginación, más realista será la experiencia que tendréis basada en esa imaginación.
Ahora bien, la diferencia entre vuestras llamadas entidades de la nueva era, estos nuevos niños índigo, no es este deseo ni esta imaginación, sino más bien el otro elemento de este proceso de creación, y ese es la expectativa. Veis, ellos lo esperan. Como sugerimos antes, lo esperan. Está ahí. Esperan poder tenerlo.
Veis, ellos creen. Mantienen los pensamientos y los sentimientos y sostienen esas actitudes y expresan actitudes que reflejan sus creencias de que en verdad son dignos. Y esperan crear esa realidad. Y así la tienen. Pero muchos individuos que carecen de ese amor propio, que carecen de ese sentido de merecimiento, que carecen de gustarse a sí mismos, tienen el deseo y la imaginación, absolutamente, pero ¿realmente tienen la expectativa? Veis, es la expectativa lo que puede ser más difícil.
Y es en esta nueva era y nueva energía donde, a medida que uno comienza a comprender el concepto de que podéis influir conscientemente y crear vuestra realidad, y comenzáis a experimentar éxito en ese elemento particular de la creación, independientemente del método o técnica que utilicéis, realmente no importa. Como hemos sugerido, vuestra creencia en el método o técnica es mucho más importante que el método o técnica en sí. Pero a medida que comenzáis a experimentar éxito en esta creación de vuestro deseo e imaginación, también comenzáis a aumentar la expectativa. Y a medida que aumentáis la expectativa, también comenzáis a sostener la actitud y la creencia y a tomar las decisiones que os permitirán experimentar la realidad basada en la creencia que sostenéis. Y todo se basa en la creencia que sostenéis. Absolutamente.
Bien, ahora. Ha sido en verdad una interacción muy agradable y deseamos expresar nuestra gratitud a cada uno de vosotros por permitirnos la oportunidad de entrar y experimentar vuestro nivel vibratorio. Para nosotros, en verdad, es una experiencia de aprendizaje y, como hemos dicho muchas veces, la información que os expresamos es información que está disponible para cada uno de vosotros; solo tenéis que ir dentro. Creer que tenemos acceso a algún tipo de conocimiento o área de conocimiento que no esté disponible para vosotros es absurdo. Simplemente expresamos aquello que deseáis escuchar. Y si deseáis experimentar ese tipo de interacción, solo tenéis que ir dentro. Y si deseáis experimentar una interacción con nosotros, solo tenéis que expresar la intención y daremos la bienvenida a esa oportunidad de interactuar y compartir con cada uno de vosotros. Y daremos la bienvenida a esa oportunidad, y nos despedimos de cada uno de vosotros, con amor y paz.