Joshiah

1 de Abril de 2012

Bien. Una vez más, es verdaderamente un placer ser invitados de nuevo a vuestro nivel vibratorio. Nos gustaría, una vez más, expresar nuestro saludo a cada uno de vosotros, así como también nuestra gratitud por brindarnos esta oportunidad de interactuar y compartir con cada uno de vosotros. Y una vez más, antes de comenzar, sugeriríamos que existe para cada uno de vosotros la oportunidad de participar en lo que nos gusta llamar una comunicación silenciosa o una interacción telepática y el intercambio de información con entidades que estarían con nosotros esta tarde, o incluso con aquella porción que os gusta llamar vuestro ser superior, o esa chispa de consciencia que sois.

Y una vez más, descubriréis que como resultado de la energía es bastante fácil para vosotros alterar vuestra consciencia, entrar en ese estado meditativo y participar en la interacción telepática y el intercambio de información. Y muchas veces también, una vez más, esa información que recibís es mucho más pertinente para vuestras necesidades o deseos individuales que esta información que intentamos expresar mediante este uso bastante limitado del vocabulario. Por ello, animaríamos a cada uno de vosotros a aprovechar esa oportunidad para participar en esa comunicación silenciosa, en esa interacción telepática. Pero una vez más, como siempre, por supuesto, esa elección es vuestra, absolutamente.

Ahora bien, nuestro mensaje es realmente muy, muy simple. Y sin embargo, si escucháis atentamente y buscáis dentro de ese mensaje, podéis captar y encontrar la oportunidad de descubrir dentro de vosotros las respuestas a aquellas preguntas que buscáis. Podéis ir hacia vuestro interior y descubrir todo aquello que deseáis comprender acerca de vuestra existencia en este nivel vibratorio. Así que una vez más os expresaremos esa información básica que compartimos durante este período encarnacional particular en aquella primera interacción en la que nos sentamos y disfrutamos de la oportunidad de participar con cada uno de vosotros.

Existís en, a falta de una mejor terminología, un nivel vibratorio. Utilizamos el término nivel vibratorio porque es lo más cercano a emplear algún tipo de vocabulario que pueda daros una explicación con la que podáis relacionaros. Podéis llamarlo un plano de existencia, si lo deseáis. Podéis llamarlo un nivel de existencia. No importa. Algunos de los problemas de vuestro vocabulario surgen cuando comenzáis a hablar de cosas que tienen diversos niveles de distintos tipos, como si uno estuviera por encima de otro y uno fuera más deseable y otro menos deseable. Y realmente no es así. Por lo tanto, al utilizar la terminología de nivel vibratorio, es importante comprender que ese nivel no está ni por encima ni por debajo de ningún otro nivel vibratorio.

Existís en un nivel vibratorio, y ese nivel vibratorio existe dentro del mismo tiempo y el mismo espacio que una multitud de otros niveles vibratorios que existen dentro de esta creación. Sin embargo, el nivel vibratorio en el que elegís existir es bastante único entre la multitud de niveles vibratorios. Pues este nivel vibratorio en el que existís contiene dentro de sí una composición de ciertos tipos de energías que nos gusta llamar velo, o diversos aspectos del velo, que imponen sobre vuestro nivel vibratorio ciertas restricciones que vosotros mismos elegís establecer, que vosotros, como individuos y como consciencia humana, elegís imponeros. Es vuestra elección.

Es importante captar el concepto de que existís en este nivel vibratorio y que este nivel vibratorio es vuestra elección. Y las limitaciones que aplicáis sobre este nivel vibratorio son vuestra elección. Así pues, la singularidad de este nivel vibratorio consiste en que vosotros, como entidades que existís dentro de él, habéis elegido establecer lo que llamamos energías de tipo electromagnético para limitar vuestra capacidad, mientras estáis dentro de este nivel vibratorio, de comprender quiénes y qué sois realmente, a través de todos los niveles de vuestra consciencia, a través de todos los niveles de vuestra consciencia.

Así, en vuestro llamado estado de consciencia despierta, este tipo de energía electromagnética, este velo, es para todos los efectos muy fuerte en términos de permitiros comprender quiénes y qué sois realmente, y permitiros comprender que sois, en efecto, los creadores de este nivel vibratorio, de esta realidad, de este estado de consciencia despierta en el que existís. Vosotros, en vuestro estado de consciencia despierta, tendéis a creer que esta realidad es la existencia más importante en la que participáis; para algunos, esto es todo lo que realmente existe, y que las demás realidades son realidades ilusorias, que los demás estados de consciencia en los que participáis son ilusorios.

La ironía es que en realidad ocurre lo contrario. Cuando estáis en vuestro llamado estado de consciencia despierta, os encontráis en el estado más ilusorio en el que existís, no solo dentro de este nivel vibratorio, sino dentro de cualquier otro nivel vibratorio. En vuestros otros niveles de consciencia os acercáis más a lo que nosotros llamaríamos la realidad de quiénes y qué sois realmente.

Así pues, cuando existís dentro de este nivel vibratorio, elegís mantener vuestra existencia dentro de él. Y en vuestros niveles alterados de consciencia podéis, en efecto, experimentar ciertas realidades que están menos influenciadas por este velo que habéis colocado, por este tipo de energía electromagnética, pero realmente no desaparece. Muchas personas que existen en vuestro estado de consciencia despierta tienden a considerar que otras entidades que continúan existiendo dentro de vuestro nivel vibratorio, pero en otros niveles de consciencia, lo que podríais llamar un estado entre encarnaciones, están de alguna manera separadas de vuestro nivel vibratorio. Y realmente no es así.

Hemos sugerido muchas veces que, incluso cuando estáis en vuestro llamado estado entre encarnaciones, mantenéis, hasta cierto punto, las limitaciones del velo que os impide comprender quiénes y qué sois realmente. Así, cuando alteráis vuestros niveles de consciencia, entráis en realidades que son mucho más reales que esta realidad que experimentáis en vuestro estado de consciencia despierta. Y, sin embargo, continuáis manteniendo y estableciendo este velo en diversos grados.

Y así, cuando estáis en este nivel vibratorio, puede parecer que cuando alteráis vuestra consciencia, o entráis en un estado meditativo, o entráis en un estado de sueño y participáis en lo que llamáis sueño lúcido, manipulando las actividades en las que os involucráis dentro de ese estado alterado de consciencia, participáis en porciones de realidades donde obtenéis un atisbo de comprensión de que el tiempo y el espacio son ilusorios, de que no existen en diversos otros niveles de vuestra consciencia. Cuando comenzáis siquiera a vislumbrar la percepción de quiénes y qué sois realmente, continuáis, no obstante, existiendo dentro de las limitaciones que habéis establecido en este nivel vibratorio. E incluso cuando comenzáis a comprender esos conceptos, que el tiempo y el espacio son ilusorios, continuáis existiendo dentro de un nivel vibratorio de vuestra propia elección.

Y este nivel vibratorio, mientras comprendéis que el tiempo y el espacio son ilusorios, existe dentro del mismo tiempo y el mismo espacio que todos los demás niveles vibratorios que existen a través de toda la creación. El tiempo y el espacio son ilusorios. Realmente no existen, salvo como parte del sistema de creencias que establece lo que llamamos el sistema de creencias de la consciencia humana respecto al tiempo y al espacio. Podéis percibirlo como una realidad que, particularmente en vuestro estado de consciencia despierta, parece más real y parece más difícil de manipular.

Así pues, estos niveles vibratorios existen dentro del mismo tiempo y del mismo espacio. Simplemente elegís involucraros y participar en este nivel vibratorio en particular. Elegís estar aquí. Es importante comprender ese concepto: vosotros elegís. No habéis sido colocados aquí por alguna otra entidad porque tengáis que aprender algo. Podéis establecer ciertos sistemas de creencias. Si deseáis sostener que tenéis que aprender algo, entonces ciertamente experimentaréis realidades que validarán esa creencia. Pero es vuestra elección. Estáis aquí por elección. Existís en este nivel vibratorio por elección.

Y por elección establecéis ese tipo de energía electromagnética que limita vuestra capacidad para comprender y participar en otros niveles vibratorios, y para traer de vuelta a este nivel vibratorio el recuerdo de esa interacción en otros niveles vibratorios. Elegís limitar vuestra capacidad para comprender quiénes y qué sois realmente.

Elegís estar aquí. Es un concepto importante, uno que constituye la raíz misma, si así lo deseáis, de la comprensión de quiénes y qué sois realmente; una raíz para comprender y aceptar que sois, en efecto, responsables de la realidad que experimentáis, tanto como individuos como participantes en lo que llamamos el proceso de creación de la consciencia humana. Elegís participar. Estáis aquí por elección.

Y este nivel vibratorio que elegís habitar y en el cual mantenéis este tipo de velo electromagnético que limita vuestra capacidad para comprender quiénes y qué sois realmente, una vez más, existe dentro del mismo tiempo y espacio que todos los demás niveles vibratorios. Hemos utilizado muchas veces la analogía de que es fácil comprender este concepto si aplicáis la idea de que dentro de vuestra atmósfera existen multitud de frecuencias de radio y otras frecuencias. Vosotros, como entidades e individuos, tenéis la capacidad de conectaros a cualquiera de esas frecuencias particulares mientras excluís las demás.

Y, sin embargo, comprendéis perfectamente que todas existen dentro del mismo tiempo y del mismo espacio. Podéis cambiar de una a otra simplemente por elección.

Pues en el nivel vibratorio que elegís habitar, estáis sintonizados con este nivel vibratorio y elegís establecer, una vez más, ese tipo de energía electromagnética que hace muy difícil sintonizar otros niveles vibratorios. Difícil, pero no imposible. Muy difícil interactuar, si así lo deseáis, a través de las fronteras, cambiar de canal y experimentar interacciones en esos otros niveles vibratorios. Pero, aun así, no están en algún otro lugar. No son sitios a los que tengáis que ir. Más bien, existen dentro del mismo tiempo y espacio. Incluso utilizar el concepto de tiempo y espacio para dar un ejemplo es utilizar una ilusión que realmente no existe. El tiempo y el espacio son una validación de la creencia que sostenéis. Son ilusorios, no insignificantes, pero sí ilusorios.

Veis, vosotros como entidades existís dentro de este nivel vibratorio por elección. Establecéis un tipo de energía electromagnética que limita vuestra capacidad para comprender quiénes y qué sois realmente mientras continuáis existiendo y experimentando ciertas realidades dentro de este nivel vibratorio.

Ese tipo de energía electromagnética también limita la interferencia externa, por así decirlo, en la creación de vuestra realidad, en el mantenimiento y la creación de vuestro nivel vibratorio. Otras entidades que existen fuera de vuestro nivel vibratorio no pueden crear por vosotros ni pueden influir en vuestra realidad. Si desean influir en vuestra realidad, entonces deben entrar en vuestro nivel vibratorio, deben aceptar, por así decirlo, el sistema de creencias de la consciencia humana que limita vuestra capacidad para comprender quiénes y qué sois realmente. Deben entrar en vuestro nivel vibratorio y establecer y mantener ese tipo de energía electromagnética que limita la capacidad de vosotros y de todas las demás entidades que existen dentro de vuestro nivel vibratorio para comprender quiénes y qué sois realmente.

Así pues, no estáis influenciados por influencias externas a vuestro nivel vibratorio. Ese puede ser un concepto muy, muy difícil de comprender para muchos. Porque, veis, si existen influencias y entidades fuera de vuestro nivel vibratorio que no tienen la capacidad de influir, crear o dirigir vuestras realidades, entonces significa que vosotros estáis al mando. Significa que vosotros, como entidades, y la consciencia humana, estáis al mando. Y no solamente estáis al mando, sino que también sois responsables.

Así, existís dentro de lo que llamamos un nivel vibratorio. Y en ese nivel vibratorio, en el cual existís por elección, vosotros, en vuestro estado de consciencia despierta, existís en una realidad muy ilusoria. Y es importante, una vez más, que no confundáis el término ilusorio con insignificante. Ilusorio no significa insignificante, en absoluto. Pero sí significa que la realidad en la que existís en vuestro estado de consciencia despierta es una realidad ilusoria. Es la realidad más ilusoria que habéis experimentado.

Una vez más, hemos utilizado la analogía de que es como entrar en un teatro y observar una proyección sobre una pantalla. Y comprendéis que esa proyección es simplemente un juego de luz proyectado sobre una pantalla. Y aunque puede provocar diversas emociones, y aunque puede representar acontecimientos que parecen muy reales, comprendéis que es simplemente la producción de la imaginación de algún individuo. Es una ilusión.

La realidad que experimentáis en vuestro estado de consciencia despierta es similar. Similar al teatro, la entidad que está detrás de ese proceso creativo existe en una realidad completamente diferente de aquella que veis proyectada sobre la pantalla. Y vosotros, como entidades, existís en una realidad completamente distinta en vuestros estados alterados de consciencia de la que experimentáis en vuestro estado de consciencia despierta.

Así pues, esta realidad que experimentáis en vuestro estado de consciencia despierta es una realidad ilusoria. Es vuestra creación. Y eso, nuevamente, se convierte en un concepto muy difícil de comprender. Porque, veis, vosotros sois todo lo que existe. No hay una sola entidad, no solamente en este nivel vibratorio, sino en cualquier otro nivel vibratorio, que sea más o menos que cualquiera de vosotros que existís dentro de este nivel vibratorio. Vosotros sois todo lo que existe.

Ahora bien, de manera inversa, si sois todo lo que existe, también sois nada. Porque no podéis ser todo lo que existe sin ser nada al mismo tiempo. Abarcáis la totalidad de todo lo que podéis percibir, y mucho más. Sois todo lo que existe. No hay una sola entidad, una vez más, ni en vuestro nivel vibratorio ni en cualquier otro nivel vibratorio, que sea más o menos que cualquiera de vosotros. Sois todo lo que existe. Sois entidades separadas y, sin embargo, sois uno.

Veis, la ironía y la paradoja es que no podéis ser todo lo que existe sin ser los unos a los otros. Y, sin embargo, una vez más, la paradoja es que cada uno de vosotros es separado y ninguno es más que el otro. La explicación desafía el uso del vocabulario. Es una experiencia que no puede definirse mediante palabras, sino un sentimiento que debéis experimentar: que sois todo lo que existe.

Y así, sois todo lo que existe. Y vosotros, como entidades, existís dentro de cada átomo de vuestro universo entero. Una vez más, este es un concepto muy difícil de comprender. Sin embargo, es una realidad ilusoria. Es la validación de vuestro sistema de creencias. Sois todo lo que existe. Sois ello. Es vuestra creación. Lo creáis todo, no solo una parte, sino todo.

En vuestro estado de consciencia despierta tenéis la creencia bastante equivocada de que vuestra consciencia existe de alguna manera en alguna parte de vuestra capacidad mental. En realidad, no es así en absoluto. Vuestra consciencia existe a lo largo de todo vuestro nivel vibratorio.

Ahora bien, para algunos es fácil comprender el concepto y la creencia de que vuestra consciencia puede existir dentro de cada célula de vuestro cuerpo físico. Es como decir: eso es parte de vosotros, y podéis aceptarlo. Pero lo que estamos sugiriendo es que vuestra consciencia va mucho más allá de eso. Estamos sugiriendo que vuestra consciencia, la energía de quienes y qué sois realmente, existe dentro de cada átomo de todo el universo.

Entonces tenéis, dudamos en utilizar la terminología de historia, aquello que aparece en vuestros llamados registros históricos acerca de individuos que comprendieron, entendieron y creyeron en ese concepto, y que poseían, por así decirlo, algo que cada uno de vosotros posee pero de lo cual no es consciente: la capacidad de utilizar la conexión de su consciencia con otras entidades y con otros elementos particulares que existen dentro de vuestro universo.

Entidades que aparentemente tenían la capacidad de proyectar su consciencia hacia diversas partes de vuestro mundo, por ejemplo. No se trata realmente de proyectar la consciencia, sino más bien de comprender que ya estáis allí y de conectaros con esa consciencia. Algunos de vuestros llamados movimientos de la Nueva Era se refieren a esto como experiencias fuera del cuerpo. No es realmente una experiencia fuera del cuerpo, sino más bien una toma de consciencia de que sois todo lo que existe, si tenéis la capacidad de acceder a otros aspectos de vuestra consciencia que existen a través de todo vuestro universo.

Cada uno de vosotros, por ejemplo, para daros alguna comprensión de cómo es ese proceso, puede entender que dentro de vuestro cuerpo físico pueden estar ocurriendo ciertas actividades de las cuales no sois conscientemente conscientes hasta que os sentáis, tomáis un momento y cerráis los ojos. Entonces, de repente, os volvéis conscientes de una molestia en alguna parte de vuestro cuerpo que estuvo allí todo el tiempo.

Pero no erais conscientes de ella. Simplemente elegisteis ignorarla y dejarla de lado como algo sin importancia, y vuestro llamado estado de consciencia estaba enfocado en otras partes de vuestra creación o quizá en otras partes de vuestro cuerpo físico. Sin embargo, cuando cerrasteis los ojos e hicisteis un esfuerzo consciente por percibir vuestro cuerpo físico, ciertamente reconocisteis molestias en diferentes partes de vuestro cuerpo que habían estado allí todo el tiempo, pero que simplemente elegisteis no percibir y decidisteis ignorar por diversas razones.

Algunas personas son muy hábiles para tratar lo que vosotros llamáis diversas enfermedades o dolores de esa manera. Los dejan a un lado, permitiendo que su consciencia se concentre en otras partes de su proceso de creación y no en esa dolencia física o dolor particular que están experimentando. Observáis a esas personas y decís: «Mira, pueden soportar el dolor y no les molesta». Pero sí les molesta. Simplemente eligen no permitir que su consciencia se enfoque en esa incomodidad particular. Y justo cuando piensan en ella, cuando hacen un esfuerzo consciente por pensar en ella y se vuelven conscientes de ella, ciertamente existe.

Y cada uno de vosotros puede comprender eso dentro de vuestro cuerpo físico, y cada uno ha tenido ese tipo de experiencia, absolutamente. Lo que estamos sugiriendo es que esa consciencia que existe dentro de vuestro cuerpo físico, a la que accedéis de esa manera o que elegís ignorar, es la misma consciencia que existe a través de todo el universo.

Así, algunas entidades eligen acceder a su consciencia en otras áreas que aparentemente están fuera de su cuerpo físico. Es simplemente hacerse conscientes de un estado de consciencia que está separado de su cuerpo físico, pero muy similar a la analogía que utilizamos: alguien que toma consciencia de una molestia particular que había apartado de su mente porque su atención y su pensamiento consciente estaban ocupados en otras áreas.

Por lo tanto, para ciertas personas no se trata tanto de una experiencia fuera del cuerpo, sino más bien de la capacidad de comprender y utilizar la conexión con su consciencia, que existe a través de todo vuestro universo.

Vosotros sois todo lo que existe. Existís dentro de cada átomo de vuestro universo entero. Sois todo lo que existe. Sois mucho más de lo que concebís en vuestro estado de consciencia despierta.

Y así, una vez más, existís dentro de este nivel vibratorio. Creáis vuestra realidad. Creáis esa realidad por una razón muy simple y específica. Y es que, como resultado de este tipo de energía electromagnética que habéis establecido, ese velo que limita vuestra capacidad para comprender quiénes y qué sois realmente, la realidad que experimentáis en vuestro estado de consciencia despierta parece ser la ilusión de que no estáis en control.

Por vuestra elección, y como resultado de esa ilusión, las emociones y sentimientos que experimentáis al participar en esos procesos son mucho más intensos que las emociones y sentimientos que experimentáis en otros niveles vibratorios, donde comprendéis que estáis en control absoluto. La única excepción a esa diferencia emocional es el sentimiento de amor absoluto e incondicional.

Vosotros y todas las demás entidades, no solo en este nivel vibratorio sino en todos los demás niveles vibratorios, creáis vuestra realidad desde una posición de amor absoluto e incondicional. Cuando existís en otros niveles vibratorios, experimentáis la comprensión de quiénes y qué sois realmente. Cuando existís en este nivel vibratorio, elegís limitar esa comprensión.

Por ello, una vez más, la experiencia que tenéis en vuestro estado de consciencia despierta y las realidades que estáis creando parecen ser muy, muy reales y estar muy, muy fuera de vuestro control. Y como resultado de ese tipo de creación y de las limitaciones para comprender quiénes y qué sois realmente, las emociones y sentimientos que experimentáis son mucho más intensos que los que experimentaríais en otros niveles vibratorios, donde comprendéis que es vuestra creación, que estáis absolutamente en control y que todo es una validación de vuestros sistemas de creencias.

Y una vez más, es como entrar en un teatro y observar algún tipo de proyección en una pantalla, una producción de la realidad ilusoria de otra persona. Comprendéis que es una ilusión y que, aunque podéis atravesar una gama muy intensa de emociones y sentimientos, cuando salís de ese teatro podéis deciros: «Solo era una ilusión. No es real».

Y aunque las emociones y sentimientos que experimentasteis mientras estabais sentados observando esa proyección parecían muy intensos, no tienen la misma intensidad que tendrían si experimentarais una realidad similar en vuestro llamado estado de consciencia despierta.

Veis, esta ilusión que experimentáis en vuestro estado de consciencia despierta parece real, parece estar fuera de vuestro control. Y, sin embargo, la ironía es que la realidad que experimentáis en vuestro estado de consciencia despierta es una validación de vuestros sistemas de creencias. Es vuestra creación, sin excepción.

Ahora bien, eso se vuelve difícil de comprender cuando se trata de una realidad menos deseable. Entendemos eso. Cuando cualquiera de estas emociones y sentimientos son menos deseables, todo el mundo preferiría experimentar una alegría continua y experimentar amor incondicional.

Y, sin embargo, elegís establecer las limitaciones para comprender vuestro proceso de creación con el fin de tener la oportunidad de experimentar esa intensa gama de emociones y sentimientos, aunque en vuestro estado de consciencia despierta podáis juzgarlos como menos deseables.

Creáis la realidad desde una posición de amor absoluto e incondicional. Sois todo lo que existe. Sois los creadores de vuestra realidad. Una vez más, resulta muy difícil comprender ese concepto y aceptar que así es cuando la realidad que experimentáis no es especialmente agradable en vuestro estado de consciencia despierta.

Este período encarnacional en el que estáis involucrados es una ilusión. Significativa, pero una ilusión. Es una realidad ilusoria. Es la realidad más difícil de sostener para vosotros. Si alteráis vuestra consciencia y entráis en un estado meditativo, en un estado de sueño o incluso en el estado entre encarnaciones, os acercáis mucho más a lo que nosotros llamaríamos el verdadero estado de existencia y creación.

Muchos, en vuestro estado de consciencia despierta, creen que cuando estáis en ese estado alterado de consciencia que llamamos el estado entre encarnaciones, cuando morís, en otras palabras, abandonáis este nivel vibratorio, abandonáis esta realidad. Y realmente no es así. Podéis elegir abandonar esta realidad o podéis elegir continuar existiendo dentro de este nivel vibratorio.

Parece muy difícil daros una explicación, porque la explicación que podríamos ofrecer estaría basada en algún tipo de historia, progresión o creencia en el tiempo y el espacio, los cuales realmente no existen. Sin embargo, sin ese tipo de explicación basada en esos sistemas de creencias, se vuelve muy difícil ofrecer explicación alguna.

Y sugeriríamos que vosotros habéis tenido y estáis involucrados en diversos períodos encarnacionales, que pasáis de un período encarnacional a otro y que termináis uno para comenzar otro, simplemente para daros algún tipo de explicación que podáis aplicar a vuestros sistemas de creencias sobre el tiempo y el espacio.

Así pues, elegís terminar un período encarnacional particular. Elegís hacerlo; siempre es vuestra elección. No hay alguien más que diga: «Bueno, es hora de terminar este período encarnacional». No existe algún tipo de destino establecido, a menos que elijáis creer en él y lo establezcáis vosotros mismos. Pero siempre es vuestra elección. Siempre es vuestra creación.

Elegís poner fin a un período encarnacional particular. Entráis entonces en un estado de consciencia que llamamos el estado entre encarnaciones. Ese estado de consciencia entre encarnaciones sigue siendo una realidad que experimentáis y que está basada en las creencias y sistemas de creencias que sostenéis.

A diferencia de vuestro estado de consciencia despierta, en ese estado alterado de consciencia entre encarnaciones se vuelve muy difícil sostener cualquier tipo de realidad ilusoria que dé la apariencia de estar fuera de vuestro control. En ese estado entre encarnaciones es muy difícil continuar sosteniendo el sistema de creencias según el cual otras entidades están creando vuestra realidad, o existe alguna energía superior que influye en vuestra realidad, o tenéis dioses, ángeles, guías o cualquier otra terminología que deseéis aplicar a vuestra creación, que sean responsables de vuestra experiencia.

No estamos diciendo que no podáis crear eso. Lo que estamos diciendo es que resulta difícil sostener esa realidad ilusoria. Resulta difícil, en ese estado entre encarnaciones, sostener una realidad que dé la ilusión de que no estáis en control.

Es en ese punto, en ese nivel de consciencia, donde podéis elegir, si así lo deseáis, abandonar este nivel vibratorio. Es en ese punto donde comenzáis a comprender que esa es vuestra creación; que en ese nivel de consciencia podéis elegir sistemas de creencias que pueden o no influir en otros períodos encarnacionales.

Es en ese punto donde vosotros, en acuerdo con otras entidades que participan en este proceso de creación, establecéis sistemas de creencias que influirán gradualmente en vuestro llamado próximo período encarnacional. Es vuestra elección.

Así, en ese estado de consciencia, en ese estado entre encarnaciones, comenzáis a comprender que este llamado estado de consciencia despierta es la realidad ilusoria, la más difícil de sostener.

Sugeriríamos a cada uno de vosotros que comprendáis que os es imposible mantener permanentemente este estado de consciencia despierta. Cada uno de vosotros estaría de acuerdo con esa afirmación: es imposible permanecer indefinidamente en este período encarnacional y en este estado particular de consciencia despierta. No podéis sostenerlo. Es una ilusión.

Es una realidad ilusoria basada en los sistemas de creencias que habéis establecido en otros niveles de vuestra consciencia. Tenéis dificultades para mantener este estado de consciencia despierta incluso durante lo que, según vuestra creencia en el tiempo y el espacio, llamáis un período muy limitado.

Hay algunos que pueden permanecer en este estado de consciencia despierta durante mucho más tiempo que otros. Hay otros que pueden entrar en estados alterados de consciencia y sostenerlos durante períodos mucho más prolongados que otros. Pero eso se debe a que cada uno de vosotros comprende que, como resultado de vuestros sistemas de creencias o de vuestra comprensión de las limitaciones físicas, no podéis mantener indefinidamente ese estado de consciencia despierta.

Y, sin embargo, cuando se os desafía sobre ello, cada uno de vosotros sugeriría que es posible mantener durante mucho más tiempo ese llamado estado de consciencia entre encarnaciones, ese estado que llamáis muerte, que vuestro estado de consciencia despierta.

El estado de consciencia despierta es la realidad ilusoria. Este es el estado que os resulta difícil mantener y sostener. Esta es la realidad basada en las elecciones y decisiones que realizáis, no solamente en vuestro estado de consciencia despierta, sino también influida por las elecciones que realizáis en otros estados de consciencia, influida por otros períodos encarnacionales en los que participáis e influida, en efecto, por lo que pensáis y sentís, por lo que creéis, por lo que elegís, por lo que deseáis y por lo que esperáis que se manifieste en vuestro estado de consciencia despierta.

Todo ello proviene de esa chispa de consciencia que sois. Todo ello proviene de ese nivel de amor incondicional que sois.

Y cuando estáis en ese estado entre encarnaciones, cuando os encontráis en ese nivel de consciencia, una vez más, se vuelve muy difícil mantener cualquier tipo de realidad ilusoria que contenga la creencia de que no estáis en control. Se vuelve muy difícil sostener esas realidades ilusorias y atribuir la responsabilidad a otras entidades. Comenzáis a aceptar la responsabilidad y luego a hacer la elección: ¿permanezco en este nivel vibratorio o deseo experimentar otros niveles vibratorios? Vosotros hacéis la elección.

Existís en este nivel vibratorio por elección. Y tenéis la oportunidad de abandonar este nivel vibratorio por elección. No estáis aquí porque alguien os haya colocado aquí para aprender alguna lección. No estáis aquí para intentar alcanzar algún tipo de iluminación. Sois todo lo que existe. No podéis ser más de lo que sois, y sin embargo sois nada. Sois individuos y, sin embargo, sois uno. Existís dentro de vuestro cuerpo físico y, sin embargo, existís dentro de todo vuestro universo. Sois todo lo que existe.

Estáis aquí por elección y no podéis fracasar en llegar a la comprensión de quiénes y qué sois realmente. No podéis fracasar. Esto es algo inevitable. No necesitáis atravesar ningún tipo de iluminación o experiencia especial; no podéis fracasar. Existís en este nivel vibratorio por elección. Creáis vuestra realidad para validar los sistemas de creencias que sostenéis, con el fin de experimentar una intensa gama de emociones y sentimientos que no podéis experimentar en ningún otro tipo de proceso creativo dentro de los demás niveles vibratorios.

Sois el dios que buscáis. Sois todo lo que existe. No podéis fracasar en llegar a esa comprensión. No podéis fracasar en comprender quiénes y qué sois realmente; que sois, en efecto, una entidad única y, sin embargo, sois uno con todas y cada una de las entidades, no solo en vuestro nivel vibratorio, sino en todos los niveles vibratorios que existen a través de toda la creación. Sois todo lo que existe.

La ironía es que podemos y hemos estado sugiriendo esto a cada uno de vosotros. Muchos de vosotros, en otros períodos encarnacionales en los que hemos estado involucrados con nuestro amigo Elias, durante lo que vosotros llamaríais muchos siglos pasados de existencia, en los que muchos de vosotros interactuasteis en diversos períodos encarnacionales, habéis escuchado este mismo mensaje una y otra vez.

Y ha sido muy sencillo continuar diciéndoos que creáis vuestra realidad, que sois el dios que buscáis y que no podéis fracasar. Os lo hemos dicho desde el primer día y continuamos sugiriéndoos que esa es la parte importante de nuestro mensaje.

Y, sin embargo, no importa lo que os digamos. La única forma en que podemos hacer una sugerencia que os permita captar verdaderamente la comprensión es deciros que vayáis hacia vuestro interior. No encontraréis las respuestas expresadas mediante algún tipo de vocabulario. No las encontraréis escritas en un libro. Podéis buscar para siempre intentando encontrar las respuestas en vuestro estado de consciencia despierta, y no están allí.

Hemos sugerido y utilizado una muy buena analogía. Es como si estuvierais a punto de emprender un viaje. Y cada uno de vosotros quisiera realizar ese viaje hacia la comprensión de quiénes y qué sois realmente.

Entonces llegáis a una orilla y frente a vosotros hay una vasta extensión de agua que debéis cruzar. Hay un banco de niebla cerca de la costa, de modo que no podéis ver aquello en lo que estáis a punto de aventuraros. Es algo sobre lo cual habéis establecido limitaciones para comprender de qué tratará ese viaje.

Y alineadas en la orilla hay multitud de embarcaciones. Muchas personas pasan el tiempo corriendo de un lado a otro de la playa examinándolas. «¿Está esta embarcación equipada con todo lo necesario? ¿Tiene una buena tripulación? ¿Cuenta con todas las provisiones necesarias para realizar este viaje?».

Y continúan examinando. «Esta parece buena. Oh, hay otra más allá. Esa parece una embarcación realmente interesante. Deberíamos correr hasta allí y examinarla. Oh, es terrible. Ahí hay otra, y parece peligrosa». Y así pueden continuar indefinidamente observando todas las embarcaciones a lo largo de la costa.

Y luego hay otras personas que llegan a la orilla, suben a la primera embarcación que encuentran y dicen: «Esto se siente bien». Y comienzan a avanzar en el viaje.

La ironía es que este es un viaje en el que no podéis fracasar. Es un viaje para el que ya estáis preparados. La ironía es que incluso podríais caminar; no necesitáis una embarcación. Las embarcaciones atraen vuestra atención: su estado, su forma, si tienen las provisiones adecuadas o todos los elementos que creéis necesarios para completar el viaje. Pero eso no es ni remotamente tan importante como vuestra creencia de que esa embarcación puede llevaros en el viaje.

Así, como ocurre con ese viaje que estáis a punto de emprender, no existe ninguna embarcación que vaya a satisfaceros si no realizáis el viaje. No encontraréis las respuestas escritas en ningún libro. No las encontraréis expresadas como intentamos hacerlo mediante este uso del vocabulario.

Más bien, las encontraréis yendo hacia vuestro interior. Las respuestas que buscáis están dentro de cada uno de vosotros. Por eso os sugerimos continuamente, al comienzo de las sesiones en las que interactuamos con vosotros, que es más beneficioso participar en esa comunicación silenciosa. Es más beneficioso ir hacia vuestro interior que escuchar este uso bastante limitado del vocabulario mediante el cual os expresamos todas estas tonterías.

Id hacia vuestro interior. Las respuestas están dentro de cada uno de vosotros.

Cuando vais hacia vuestro interior, comenzáis a tener la oportunidad de conectar con esa chispa de consciencia que sois. Id hacia vuestro interior y podréis comprender el amor absoluto e incondicional, y esto hará que las lágrimas lleguen a vuestros ojos. Id hacia vuestro interior. Creéis en el tiempo y el espacio porque este concepto de ir hacia vuestro interior parece volverse más efectivo si lo practicáis. No tenéis que practicarlo, pero vuestro sistema de creencias, y un sistema de creencias muy fuerte, sostiene que si algo requiere tiempo y espacio, entonces es más real y tiene más validez. Así pues, practicad ir hacia vuestro interior.

Cuando vais hacia vuestro interior, una vez más, experimentaréis toda clase de realidades, porque comenzáis a vislumbrar una realidad menos ilusoria que la llamada realidad de consciencia despierta. Y, sin embargo, en ese estado alterado de consciencia, esas realidades parecerán imaginarias. Una vez más, es vuestro deseo y es este velo que habéis establecido, presente en todos los niveles de consciencia que utilizáis, el que empleáis para bloquear la comprensión y la conexión con quienes y qué sois realmente.

Por lo tanto, esas realidades que experimentáis, aunque parezcan muy atractivas y ciertamente pueden serlo, dejadlas a un lado, profundizad más y dejadlas a un lado una y otra vez, hasta que comencéis a experimentar y a tomar consciencia de la experiencia de absolutamente nada. Las dejáis a un lado. Las dejáis a un lado. Y de repente os sentís abrumados por la comprensión de que sois todo lo que existe. Entráis en contacto con esa chispa de consciencia que sois. Existe en cada uno de vosotros.

En un estado alterado de consciencia podéis utilizar modificaciones de vuestros sistemas de creencias según lo que deseéis. Podéis utilizar ciertos métodos y técnicas para alterar vuestra realidad, cambiar vuestros sistemas de creencias, transformarlos en aquello que deseáis, utilizar vuestra imaginación y vuestras expectativas. Podéis realizar todas esas técnicas de creación de realidad.

Pero si deseáis experimentar la conexión con quienes y qué sois realmente, entonces dejad todo eso a un lado. Reservad ese tiempo para emprender el viaje hacia vuestro interior con un propósito muy simple: conectar con vuestro ser superior, comprender quiénes y qué sois realmente y traer de regreso a vuestro estado consciente el reconocimiento y el recuerdo de cómo fue esa experiencia.

Cuando hacéis eso, cuando tenéis esa experiencia, comenzáis a comprender por qué no puede expresarse mediante el uso del vocabulario. Cuando las personas intentan expresarlo con palabras, se dan cuenta de que simplemente no es posible. Es una experiencia. Es un sentimiento. No es algo que podáis transmitir a otra persona, sino algo que cada uno de vosotros tiene la oportunidad de experimentar y que solo puede comprenderse viviéndolo directamente.

Por eso os animamos a cada uno de vosotros a ir hacia vuestro interior. Os animamos, si buscáis respuestas, a buscarlas dentro de vosotros mismos.

Existen muchos de vuestros llamados libros, enseñanzas, expresiones y vocabularios que podéis utilizar para daros las claves que os permitan comprender que existe algo más. Pero si deseáis experimentar ese algo más, debéis ir hacia vuestro interior. Debéis experimentarlo. Debéis sentirlo. Debéis formar parte de quienes y qué sois realmente, de manera que podáis conservar el recuerdo de esa experiencia y traerlo de regreso a vuestro estado de consciencia despierta.

Y entonces sabréis quiénes sois. Aceptaréis la responsabilidad de vuestra realidad. Os sentiréis completamente en paz con la comprensión de que sois todo lo que existe, de que creáis vuestra realidad y de que absolutamente no podéis fracasar en llegar a esa comprensión.

Esa respuesta está dentro de cada uno de vosotros. Si deseáis esa comprensión, entonces os animamos a ir hacia vuestro interior, a buscar dentro y no fuera.

Ahora, una vez más, nos gustaría expresar nuestro agradecimiento a cada uno de vosotros. Y, si así lo deseáis, regresaremos en unos momentos e intentaremos responder cualquier pregunta que deseéis formular o presentar.

Mientras tanto, os recordamos que no estamos separados por el tiempo ni por el espacio, sino por un nivel vibratorio. Si elegís interactuar con nosotros, solo tenéis que expresar vuestra intención, y recibiremos con agrado la oportunidad de interactuar y compartir con cada uno de vosotros.

Y así, nos despedimos de vosotros con amor y con paz.