Confederación
8 de Septiembre de 1980
Soy Laitos y los saludo en el amor y la luz del infinito Creador. Así como somos uno con ustedes, una parte de ustedes, los amamos, amigos míos; así como amaríamos nuestros propios cuerpos, nuestros propios corazones y nuestros propios pensamientos, los amamos, amigos míos. Miren a su alrededor. ¿Quién más, en la creación del Padre, los ama? Contemplen con atención. Miren la rosa que florece en su inmensa riqueza de color, fragancia y forma, porque ama. No hay lugar alguno al que puedan mirar verdaderamente dentro de la Creación del Padre donde no puedan encontrar amor.
Comprendemos que hay mucho que decir acerca de la difícil naturaleza de la tarea del peregrino, pues un peregrino es aquel que decide emprender el viaje de manera consciente. Todos los seres viajan inconscientemente, pero unos pocos en cada generación comienzan a recorrer el camino con una comprensión consciente del proceso de la peregrinación. Esto hace que su existencia sea, al mismo tiempo, más bendecida y más difícil. Bendecida, amigos míos, porque cuentan con toda la compañía del cielo rodeándolos en un coro angélico. Difícil, porque saben que no pueden reaccionar como lo hacen aquellos que desconocen el proceso de aprendizaje frente a las cosas que podrían desequilibrarlos, sino que deben procurar permanecer centrados.
Les ofrecemos la imagen de la rosa porque, en verdad, amigos míos, su vida en esta densidad se parece mucho a ella. Su flor, su forma y su fragancia agradarán y glorificarán al Creador, y luego desaparecerán. ¿Qué permanece, amigos míos? Si han manifestado tanto amor como una simple rosa que asciende hacia la luz, permanecerá su fragancia, el aroma de su ser espiritual.
Ciertamente, tienen ejemplos de ello en algunos de sus grandes maestros. Sus pensamientos, su esencia, permanecen frescos en la memoria durante muchos cientos de sus años. Todo lo demás es y será consumido por el tiempo.
Somos conscientes de que cada uno de ustedes desea realizar lo que este instrumento llamaría un trabajo mundano, pero cada uno de ustedes también es conscientemente consciente de que esas necesidades implican trabajar por el bien del planeta al que han ofrecido su propio ser en este esfuerzo. Recuerden siempre centrarse primero, sentir la belleza de su propio despliegue, la delicada fragancia del amor del Creador que emana de ustedes de muchísimas maneras. No se vean a sí mismos de ninguna otra forma que no sea como un canal para el amor, el amor del Creador, amigos míos. Si pueden mantener esa conexión con sinceridad, aquello que necesiten les será concedido.
Me gustaría dejar este instrumento en este momento para que uno de nuestros hermanos de la Confederación de Planetas al Servicio del Infinito Creador pueda utilizar el otro instrumento. Soy Hatonn. Adonai, amigos míos.
Soy Oxal y los saludo en el amor y la luz del infinito Creador. Nos sentimos muy complacidos y privilegiados de poder establecer este contacto con este instrumento esta noche. Hemos estado esperando restablecer este contacto y ayudar a este instrumento a reconocer nuestras vibraciones. Nos llena de alegría cuando podemos pronunciar unas pocas palabras a través de un nuevo instrumento.
Hemos estado observando el contenido de su meditación y nos complace mucho poder unir nuestras vibraciones con las suyas, pues sus vibraciones esta noche son de una naturaleza verdaderamente angélica. Somos conscientes de que ambos instrumentos presentes esta noche están dedicados a lo que nuestro hermano Hatonn ha descrito como trabajo en el mundo, y deseamos añadir nuestras bendiciones y nuestro apoyo a esos esfuerzos. Queremos asegurar a cada instrumento que existen grandes necesidades en su mundo actual y que, por su propia elección, se les pedirá ayudar a satisfacerlas. Existe un clamor por aquellos que poseen la luz y la experiencia de la luz del infinito Creador, para que compartan y hagan brillar esa luz entre sus semejantes, que se encuentran sumergidos en la oscuridad.
Somos conscientes de que muchas personas buscan con sinceridad, aunque de manera poco eficaz, mientras emprenden sus propios viajes hacia la consciencia. Su incapacidad para reconocer plenamente la luz que brilla en su propio ser se debe, en parte, a la falta de lo que podría llamarse ejemplos entre sus semejantes, pues mediante el ejemplo se comunica mucho. Desafortunadamente, existen muy pocos ejemplos de la luz del infinito Creador mientras ustedes desarrollan sus actividades cotidianas. Hagan brillar esa luz en cada oportunidad que se les presente, al encontrarse y relacionarse diariamente con sus semejantes. Que se les reconozca como personas que irradian el amor y la paz del Padre hacia aquellos que viven agobiados, preocupados e incapaces de encontrar el centro dentro de su propio ser. Mediante su ejemplo, les recordarán que ellos también son capaces de convertirse en fuentes de esa misma luz.
Es una noble tarea convertirse en un ejemplo. No siempre es fácil, pero constituye uno de los métodos de enseñanza más eficaces, porque expresa mediante una acción aquello que mil palabras podrían no llegar a comunicar. Por ello, exhortamos a cada uno de ustedes a ser como la luz resplandeciente de la cual proceden, y a hacerla brillar a su alrededor, convirtiéndose en faros para sus semejantes que se encuentran perdidos en mares oscuros y tempestuosos.
Ahora dejaremos este instrumento. Ha sido un placer y un privilegio poder compartir nuestros pensamientos con ustedes esta noche. Soy Oxal. Adonai, amigos míos. Vasu borragus.
Soy Latwii y los saludo a ambos en el amor y la luz. Estoy aquí con el propósito de intentar responder cualquier pregunta que puedan tener, si es que aún no se han quedado sin preguntas. Así pues, me abro a ustedes en este momento. ¿Tiene alguna pregunta, hermano mío?
Jim: Latwii, me preguntaba acerca del concepto del diezmo y cómo funciona para que una persona entregue parte del fruto de su trabajo a la comunidad en general o a una iglesia. ¿Podrías compartir algunos de los principios fundamentales del diezmo, a quién beneficia y de qué manera?
Soy Latwii y con gusto compartiré con ustedes nuestra limitada capacidad para hablar sobre este tema, pues ha sido distorsionado por muchas de las actividades que este instrumento llamaría campañas de recaudación de fondos, hasta el punto de que apenas se reconoce como el ejercicio espiritual que alguna vez fue.
El concepto original, como este mismo instrumento expresó recientemente, es que todas las cosas provienen del Creador y que cualquier provisión material que ustedes reciban constituye el cien por ciento del Creador. Al devolver una parte de esa abundancia al Creador, sin importar cuán pequeña o grande sea la cantidad que puedan ofrecer, se están bendiciendo a sí mismos, porque el principio de dar establece que a quienes dan les será añadido mil veces más, mientras que quienes retienen y acumulan terminarán perdiendo todo lo que poseen.
La iglesia convertida, por así decirlo, en una institución organizada ha hecho que el diezmo se transforme en un medio para ser considerado respetable dentro de la sociedad creada por quienes asisten a una reunión los domingos y eso les hace sentirse bien. Hasta donde podemos observar, las personas de su mundo no se sienten bendecidas al dar al Creador, quien les ha concedido el otro noventa o noventa y cinco por ciento de todo lo que han recibido como provisión material. En cambio, se preocupan por la pérdida del cinco o del diez por ciento.
Sin embargo, el principio fundamental es que el diezmo solo beneficia realmente a una persona, y esa persona es usted mismo, porque lo coloca en una relación correcta entre su trabajo y su Creador. El trabajo es una forma de manifestar el Pensamiento original del amor, y esas manifestaciones pueden orientarse hacia el propósito que ustedes consideren más cercano a los fines que sienten que el Creador desea para Sus centros de oración y de luz.
El dinero en sí mismo no puede ayudar a nadie más que a ustedes. La organización a la cual ofrecen su energía, su trabajo y su dinero manifestados debe entonces percibir la vitalidad consciente de ese regalo que nace del corazón y trabajar con él para cumplir los deseos de quienes participan en ese acto de dar. Solo entonces encontrarán que la propia organización se multiplica, al igual que la prosperidad de quien da. Solo entonces descubrirán el intercambio de amor que elimina cualquier indicio de recaudación de dinero y, en su lugar, contempla el diezmo, o el acto de ofrecer una parte de las bendiciones materiales recibidas, como una forma de reconocer que, si el Creador les ha dado el cien por ciento de todo lo que son y de todo lo que poseen, la relación correcta con Él consiste en devolverle una parte de aquello que, por Su gracia, han podido reunir y cosechar.
¿Podemos responderle más ampliamente, hermano mío?
Jim: Eso fue muy esclarecedor, Latwii. Lo agradezco. Solo tengo otra pregunta de una naturaleza diferente. Es una pregunta de carácter personal y quizá no puedas darme información al respecto, pero aun así la haré.
En algún lugar dentro de mi ser recuerdo haber estado en un estado de dicha y luego haber entrado en un estado que parecía de desarmonía, casi como un infierno en comparación. Tenía miedo de perderme en ese estado infernal y recuerdo una voz que decía: «Está bien. No te perderás; puedes regresar». Me pregunto si puedes arrojar alguna luz sobre el origen de ese sentimiento dentro de mi ser.
Sí, hermano mío. Comprendemos. Sentimos que usted ya entiende suficiente de la respuesta como para que no infrinjamos su libre albedrío al abordar esta pregunta en este momento.
Jim: Lo comprendo. Gracias. Esa es la única pregunta que tengo esta noche. Muchas gracias.
Es usted muy bienvenido, hermano mío. En este momento, si no tiene más preguntas, transferiré este contacto a usted para que este instrumento pueda hacerme una pregunta a través de usted. Soy Latwii.
Estoy con este instrumento y estaré muy complacido de intentar responder una pregunta de nuestra hermana. ¿Tiene alguna pregunta?
Carla: Sí, Latwii, la tengo. Como sabes, estoy trabajando con un amigo para intentar ayudarlo, ofreciéndole tanto como me sea posible de las lecciones que he aprendido al trabajar con las energías de la Hermandad durante un período de años. ¿Es posible que me sugieras cosas en las que quizá no haya pensado y que puedan ayudarme a ayudarlo aún más?
Soy Latwii y conozco su pregunta. Respondería sugiriendo que sus esfuerzos en este compartir que ha emprendido han sido de una naturaleza muy positiva y productiva. Sentimos que verdaderamente se ha entregado a sí misma y lo ha hecho de manera desinteresada. Nuestra única sugerencia para continuar compartiendo sería que mantenga su sincera preocupación por el bienestar de esta entidad y que considere cuidadosamente cómo sus futuros aportes afectarán el derecho de esta entidad a ejercer su libre albedrío para aprender mediante sus propios esfuerzos, de modo que todo lo que comparta esté en armonía con ese derecho al libre albedrío.
Intentaremos expresar esto con algo más de claridad a través de este instrumento. Sugerimos introducir en mayor medida el concepto de la dirección personal para esta entidad y una menor dependencia de sus esfuerzos. ¿Podemos responderle más ampliamente?
Carla: ¿Podrías ser más específico?
Soy Latwii y trataremos de ser más específicos sin infringir su propio libre albedrío. Hemos señalado que todo lo que ha compartido ha sido muy positivo y de una naturaleza edificante. Ahora sugerimos que sus futuros aportes, para que también sean edificantes, se concentren más en ayudar a esta entidad a ayudarse a sí misma, en lugar de depender de sus esfuerzos.
Carla: Eso es precisamente lo que deseo hacer, pero no estoy segura de cómo lograrlo.
Desearíamos poder ser más específicos respecto a los detalles de sus esfuerzos por compartir, pero debemos sugerir que esos aspectos tan particulares deben surgir de usted misma.
Carla: Tal vez conversar con quien se conoce como Jim podría ser provechoso.
Sí.
Carla: Gracias, Latwii.
Y nosotros le damos las gracias. ¿Tenía alguna otra pregunta?
Carla: No, eso fue todo por esta noche. Muchas gracias.
Soy Latwii y ahora dejaré este instrumento. Como siempre, los dejamos en el amor y la luz del infinito Creador. Soy Latwii. Adonai, amigos míos.