Confederación
1 de Junio de 1980
Soy Latwii y los saludo, mis amigos, en el amor y la luz de nuestro Creador infinito. Tengo que utilizar un control algo más fuerte con este instrumento esta tarde debido a su condición, que le resulta un poco agotadora. Sin embargo, ella está dispuesta a que esto ocurra y hablaremos con este grupo, pues apreciamos mucho que se reúnan para buscar la verdad y reconocer que tienen el deseo de recibir las palabras de la Confederación a través de un instrumento como este, sin importar cuán imperfectas o poco fluidas puedan ser.
Los hermanos y hermanas de Hatonn también les envían su amor y luz. Ellos están nuevamente de servicio, otra vez en el Medio Oriente. Se han convertido en los Henry Kissingers habituales de estos días y lamentan no poder estar con ustedes, pues por naturaleza son aquellos que desean enseñar. Y siempre es su deseo tener un estudiante que quiera aprender, en lugar de un estudiante que quiera abandonar el salón de clases y dedicarse a otros asuntos. Desafortunadamente, mis amigos, el salón de clases en su planeta es toda su vida, por lo que no pueden hacer novillos. Solo pueden experimentar las gradaciones de sentimientos que ustedes llaman emociones y los estados de felicidad y tristeza que forman parte del catalizador de la experiencia, los cuales generan pensamientos y una mayor comprensión del proceso mediante el cual ustedes, como almas, están creciendo y evolucionando.
Siempre hay un punto importante que deseamos transmitir a aquellos que meditan y buscan verdaderamente el camino del peregrino. Ese punto quizá pueda ilustrarse mejor que explicarse. Digamos, mis amigos, que todos ustedes han conocido a un explorador, un buscador de tesoros, cuyo deseo en la vida era encontrar el tesoro más grande y valioso de todos los tiempos. Su amigo buscó antiguos mapas, leyó viejas historias y habló con muchos arqueólogos y expertos, buscando un buen camino hacia el mejor tesoro de todos los tiempos, un tesoro que no tuviera precio, un tesoro que sería suyo.
Debido a que todos los deseos se convierten en realidad, este joven encontró a un anciano que conocía el mayor tesoro. “Pero”, dijo él, “este gran tesoro está custodiado por un dragón de tres cabezas, y debes adentrarte en oscuras cuevas para encontrarlo. Si puedes pasar más allá del dragón, tendrás el único tesoro sin precio de todo tu planeta”.
Así que, mis amigos, nuestro explorador vendió todo lo que tenía y partió para encontrar la cueva. Después de viajar enfrentando toda clase de dificultades, llegó a una región de una gran naturaleza salvaje donde encontró la profunda y oscura gruta en la que se encontraba el tesoro. Con valentía avanzó, siguiendo muchos caminos sin sentido que terminaban en callejones sin salida, regresando sobre sus pasos, avanzando en la oscuridad pero con una notable tenacidad de propósito.
Finalmente, escuchó el siseo del dragón y lo vio, mientras brillaba con un verde sobrenatural en la gran bóveda donde el dragón tenía su guarida, y comenzó una gran batalla. Finalmente, el explorador había vencido al dragón de tres cabezas, y la criatura había derramado sus fluidos vitales verdes sobre la húmeda y oscura piedra del suelo de la cueva. Ya no había más siseos y el explorador podía continuar avanzando.
Continuó avanzando en la oscuridad total nuevamente, ahora que la luz del dragón se había extinguido, y llegó entonces a la cámara del tesoro. Sobre un pedestal se encontraba una hermosa caja de filigrana, cerrada con una intrincada cerradura. La palpó en la oscuridad y supo que era el tesoro, o que contenía el tesoro; no sabía cuál de las dos cosas era.
Con dificultad y lentamente, volvió sobre sus pasos hasta que llegó nuevamente a la luz del día. Estaba hambriento, pues no había comido desde que entró en la gruta. La luz lo cegó, pero pasaron los días y se recuperó. Se dispuso a intentar abrir la cerradura, con la infinita paciencia de aquellos que verdaderamente desean lo que no tiene precio. Probó cada combinación hasta que encontró la manera de abrir aquella cerradura y, he aquí, abrió la caja. Dentro de la caja había un libro de cuero marrón, o eso parecía. Tomó el libro y lo abrió, y vio su propio rostro, pues el interior del libro, mis amigos, eran dos espejos gemelos.
Les pedimos que piensen en esta historia mientras avanzan por su camino. Los amigos y guías espirituales tienen una función en su vida. Ellos pueden decirles dónde encontrar la cueva y pueden advertirles sobre el dragón. Pueden asegurarles que existe un tesoro, pero una vez que han encontrado el tesoro, ¿qué es lo que han encontrado?
Ustedes, mis amigos, son el tesoro, el único tesoro sin precio del universo, porque ustedes son la vida, y este valor incalculable lo comparten con todos aquellos que tienen vida y conciencia. Si se miran en el espejo pueden ver muchos defectos superficiales en su apariencia, pero si miran en su espejo interior, ¿qué ven?
Profundamente enterrado se encuentra el tesoro que yace dentro de ustedes. ¿Cuánto amor, cuánta paciencia necesitan para descubrirse a ustedes mismos ante ustedes mismos, para ustedes mismos y para el mundo en el que viven?
Les pedimos que no confíen en ninguna vestidura externa de palabra, idea, pensamiento, hecho, mensaje, sueño o acción, sino que en cambio entren en meditación. Dejen todas estas cosas como si fueran purificados de ellas. Si convierten esto en un hábito, encontrarán el tesoro que buscan, el conocimiento que buscan. Cuanto más sepan, menos podrán hablar. Hasta que finalmente se convertirán en alguien que muestra a las personas el mapa, les advierte sobre el dragón y les asegura la existencia del tesoro. Ese es el camino en su esfera particular en este momento.
¿Podemos preguntar a alguien en esta sala qué perciben que es el tesoro?
Interrogador: Hombre y ángel.
La combinación de esas dos respuestas, mi amigo, es el Amén de la existencia. Les agradecemos por permitirnos contarles nuestro humilde relato y dejaremos este instrumento momentáneamente para que nuestro hermano Laitos pueda pasar entre ustedes. Soy Latwii.
Soy Latwii. Estoy con este instrumento. También los saludamos en amor y luz, y nos gustaría ejercitar a aquellos que desean convertirse en canales en este momento. Si el conocido como Jim pudiera relajarse y no intentar analizar sus procesos de pensamiento. En este momento transferiremos nuestro contacto hacia él y hacia Laitos.
Soy Laitos, y quisiera expresar mi agradecimiento por el privilegio de ejercitar este instrumento. Siempre es una alegría poder decir algunas palabras a través de este instrumento. Soy Laitos.
Estábamos intentando transferir nuestro contacto al conocido como E sin expresar ese pensamiento con palabras. Y deseamos confirmar que él estaba recibiendo un contacto. Ahora que lo hemos confirmado, nos gustaría transferirnos al conocido como E, para que pueda tener la experiencia de vocalizar nuestros pensamientos. Soy Laitos.
Nuevamente estoy con este instrumento. Agradecemos al conocido como E y somos conscientes de que llegamos hasta la primera palabra. Ese es el primer paso, mi hermano. Por favor, siéntete completamente libre y sabe que estamos agradecidos de trabajar contigo. En este momento nos gustaría transferir el contacto al conocido como C. Soy Laitos.
Nuevamente estoy con este instrumento. Soy Laitos y estamos muy, muy contentos de hacer contacto con nuestro hermano C. Lamentamos el fenómeno que ustedes podrían llamar una “avalancha”, que causa que uno quede en blanco. Sin embargo, a medida que uno continúa trabajando con el grupo, esto se volverá muy manejable, pues es únicamente la energía del grupo dirigida hacia ti mediante el contacto.
Estamos algo preocupados por el hermano que está yendo demasiado profundo. Intentaremos traerlo nuevamente a un estado más consciente en este momento. Si tienen paciencia, trabajaremos con él. Ahora te preguntamos, hermano nuestro, ¿sientes que deseas trabajar con nosotros en este momento?
Interrogador: Sí.
Sentimos que eres muy sensible y, por lo tanto, deseamos que estés muy consciente mientras trabajamos contigo. Pues tienes capacidad para otros tipos de mediumnidad y no deseamos interferir con tus estudios. Si en algún momento te molestamos, te pedimos que mentalmente solicites que nos retiremos. ¿Comprendes, hermano mío?
Interrogador: Comprendo.
En ese caso, sentimos que solo necesitamos preguntar si tus guías desearían que trabajemos contigo. Si tienes paciencia, hablaremos con ellos en este momento.
Soy Laitos. Tenemos permiso y en este momento intentaremos transferirnos al conocido como M.
Soy Laitos. Agradezco al conocido como M. Continuaremos trabajando con él mientras hablamos a través de este instrumento para llevarlo a un nivel más consciente. Seguimos preocupados de que pueda entrar en un estado más parecido al trance. Esto no es deseable, pues no queremos interferir con su libre albedrío ni con el trabajo de sus otros maestros en otros planos.
Hemos apreciado enormemente toda su paciencia y les agradecemos a cada uno de ustedes. A nuestras hermanas les damos nuestro amor y continuaremos enviando nuestro rayo de condicionamiento en cualquier momento que puedan solicitarlo, no solamente para convertirse en canales, como ustedes lo llaman, sino también para fortalecer sus propias meditaciones. Estaremos con todos ustedes si lo solicitan. Y si se encuentran en una situación en la que desean que no estemos con ustedes, simplemente soliciten mentalmente que nos retiremos, pues nuestro mayor deseo es respetar su libre albedrío. Porque ustedes son ciudadanos del universo del Padre y la libertad es su derecho de nacimiento; esa es la ley de la creación.
Dejaré este instrumento en este momento. Ustedes saben, mis amigos, que solo puedo dejarlos en amor y luz. Puede parecer una hazaña imposible en un planeta desgarrado por la lucha, pero también parece imposible que un colibrí pueda volar, pues no pueden ver sus alas. Sin embargo, ustedes viven en un mundo creado completamente de amor. Y no hay nada que observen que no sea parte de su propio ser.
Los dejo en la totalidad y la unidad de todo lo que existe, en el amor y la luz del Creador infinito. Soy Laitos. Adonai, mis amigos.
Soy Latwii y ahora estoy estableciendo nuevamente contacto con este instrumento. Nuevamente los saludo en amor y luz. Me doy cuenta de que existe algún pensamiento en esta sala de que ahora toda la filosofía ha terminado y podemos dedicarnos a los asuntos prácticos. Pero, mis amigos, permítanme decirles que todas las preguntas sobre el mundo tal como lo ven son preguntas acerca de la ilusión. Nuestra filosofía, por frágil que pueda parecer, está mucho más enfocada y es mucho más “orientada a la supervivencia”, como ustedes suelen decir, que el conocimiento de un tipo específico. Sin embargo, nos alegra compartir con ustedes cualquier información que tengamos, sobre cualquier tema al que podamos responder sin interferir con su libre albedrío. Por lo tanto, en este momento abriremos la reunión a preguntas, si tienen alguna.
Soy Latwii. Estoy con este instrumento y soy consciente de su pregunta. Le respondemos de manera muy sencilla. No puede utilizar esta información en este momento debido a su falta de pureza de pensamiento. Este es el problema no solo suyo, sino de muchas personas altamente evolucionadas en su plano de existencia, y es, podríamos decir, un tema delicado. Por lo tanto, puede tomarle años trabajar hacia una pureza de pensamiento que comprenda que existe algo más allá de los buenos usos y los malos usos, y algo más allá de los vicios. Y cuando llegue al punto en el que solamente desee servir al Creador con pureza, entonces la información que ahora le preocupa tendrá libre acceso hacia su conciencia.
Estoy con el instrumento. Esa es una pregunta menos fácil de responder. Existe una respuesta clara, por lo que la abordaremos a través de este instrumento. En primer lugar, no hay nada más que ilusión hasta llegar a un nivel en el que las palabras ya no se utilizan en absoluto, ni telepáticamente ni vocalmente. Nosotros habitamos una ilusión. Nuestra ilusión es mucho más densa que la de ustedes. Y tenemos la capacidad de movernos hacia otras ilusiones y variar nuestra experiencia. Sobre todo, tenemos la capacidad de trasladarnos voluntariamente hacia dimensiones superiores a la nuestra. Podemos trabajar con nuestros maestros a un nivel consciente. Estamos en una dimensión llamada seis. Nuestros maestros son superiores y ellos también viven dentro de una ilusión. No sabemos dónde termina la ilusión. Sin embargo, podemos decir que la realidad es como una zanahoria sostenida frente a la nariz del burro, como diría este instrumento. Cada realidad, una vez alcanzada, se convierte en la ilusión y se percibe una nueva realidad. Una vez más, esa nueva realidad se convierte en ilusión. Sabemos que el camino es infinito, pero sospechamos que también es circular, que al final habitamos completamente en la realidad, pero sin conciencia individual, y entonces somos enviados nuevamente para completar el círculo. Esto es solamente una sospecha de nuestra parte, pues incluso nuestros maestros no saben si esto es así.