Confederación
6 de Septiembre de 1980 A
Yo soy conocido por ustedes como Hatonn. Estoy aquí esta noche para trabajar con la vibración del amor, responder cualquier pregunta que puedan tener y esperaba haber iniciado este contacto a través del otro instrumento. Es cuestión de adquirir confianza. Sentimos que les resultará más fácil, hermano mío, cuando sean el único contacto en un grupo. Así no estarán sujetos a la preocupación de que otro hable al mismo tiempo, aunque nosotros no enviamos mensajes a más de un instrumento a la vez.
Somos conscientes de los problemas del plano físico de su planeta. Sabemos que niños pequeños yacen desnudos en las calles de algunas ciudades de África, Sudamérica y otros lugares, con sus vientres hinchados y las moscas zumbando alrededor de sus ojos que se van cerrando. Conocemos la injusticia del hombre derrochador que toma lo que no puede usar y no lo entrega a quienes lo necesitan. Amigos míos, aunque pertenecemos a la Confederación de Planetas, no somos ciegos. No pintamos un panorama color de rosa cuando no lo hay. Si se les dejara completamente a sus propios medios, pronto no serían más que fantasmas, amigos míos, fantasmas dentro de una máquina viviente. Esperamos que hagan algo al respecto.
En este momento quisiera abrir la reunión a cualquier pregunta de mi hermano Jim.
Jim: Hatonn, me pregunto si, respecto al tema de aquellos que son llamados “semillas” o vagabundos, existen vagabundos provenientes de otras Confederaciones además de la Confederación a la que ustedes pertenecen.
Sí, hermano mío, existe una Confederación de ese tipo, aunque es mucho más pequeña que la nuestra. Es una combinación muy inestable de influencias y patrones cambiantes, y tiende hacia el lado negativo de la polaridad. Sin embargo, no pretende polarizarse negativamente; la forma en que funciona su organización hace que les parezca muy negativa a ustedes. Nunca les hemos prestado mucha atención, salvo por actuar como sus guardianes y mantener al planeta bajo cuarentena. No obstante, algunas de esas naves logran atravesarla, y esos vehículos hacen cuanto pueden por perturbar una sociedad que ya de por sí es caótica.
¿Podemos responder algo más?
Jim: Me pregunto si aquellos que la Confederación Espacial ha enviado aquí como vagabundos o “manzanas”, al final de esta era que ahora está terminando, durante la transición hacia la Nueva Era, regresarán a sus planetas de origen o si será necesario que algunos permanezcan todavía.
Hermano mío, nos resulta difícil responder eso porque aún no sabemos si ustedes tendrán la catástrofe provocada por el hombre que destruirá su cultura, en lugar de la catástrofe creada por Dios que solo destruye partes de su geografía. Si llegaran a una guerra a gran escala, una de nuestras preocupaciones será recuperar suficientes registros para que sirvan como una especie de Piedra de Rosetta para quienes vengan después de ustedes, de modo que puedan traducir nuestras obras si así lo desean, en lugar de sentirse completamente desprovistos de ayuda en este aspecto.
¿Podemos seguir hablando para ti, hermano mío?
Jim: No, no lo creo esta noche. Muchas gracias.
¿Hay alguna otra pregunta en este momento?
Jim: No, esas eran las dos preguntas que tenía. Gracias.
En ese caso, transferiré este contacto al otro instrumento. Yo soy Hatonn.
Yo soy Hatonn y estoy con este instrumento. Nos complace saludarlos una vez más en el amor y la luz de nuestro infinito Creador. Hemos dicho muchas veces que es necesario que la gente de su planeta se realinee con el plan del Padre. Y volvemos a decir que, con cada día que pasa, sus días están bien empleados cuando son vividos en la realización de la unidad que comparten con toda la Creación. Esperamos que más personas busquen satisfacer ese anhelo profundo que la mayoría siente de una forma u otra mediante la búsqueda del ser interior. Hemos dicho muchas veces que esa búsqueda es el único tipo de realización que perdura y produce los frutos de la creación del Padre.
Esperamos que estos mensajes que tenemos el privilegio y el honor de transmitir por medio de instrumentos como estos hayan sido de ayuda y continúen siéndolo en esta búsqueda para su pueblo. Somos conscientes de que, en la actualidad, pocos valoran estos mensajes, pocos valoran este método de contacto; pero les decimos que instrumentos como ustedes y grupos de meditación como este son herramientas y canales preciosos para compartir y transmitir la luz del infinito Creador, esa luz que brilla en toda la creación.
Esperamos que dediquen sus esfuerzos a alimentar esta luz para que arda cada vez con mayor intensidad, cubriendo más y más de su mundo cansado y agotado. Esta luz es la que ilumina la oscuridad que pesa tan fuertemente sobre su plano y su planeta en este tiempo. Meditaciones como esta son herramientas de valor incalculable para encender una vela más que ilumine la oscuridad. Y agradecemos a quienes se han reunido aquí esta noche por sus esfuerzos al preparar el camino para que aún más de sus semejantes puedan participar de la abundancia y de la cosecha de la creación del Padre.
Ahora concluiremos este contacto y, como siempre, los dejamos en el amor y en la luz del Único que es Todo. Yo soy Hatonn. Adonai, amigos míos. Vasu borragus.