Confederación

9 de Noviembre de 1980

Yo soy Hatonn, y los saludo en el amor y la luz del infinito Creador. Es una gran bendición estar de regreso con ustedes. En efecto, hemos estado de vuelta durante varios días y hemos esperado con entusiasmo la oportunidad de hablar con este grupo. Nos complace mucho que se hayan reunido.

Hemos tenido cierto éxito al hacer que algunos de los líderes de aquellos pueblos a quienes ustedes llaman rusos conciban una visión más espiritual. Sin embargo, lamentamos informar que, en términos generales, hemos encontrado lo que este instrumento llamaría un rechazo rotundo. Y esto hace que nos sintamos muy fatigados, ya que nuestra energía nos es devuelta con una gran cantidad de energía negativa añadida. Hemos sido relevados una vez más de esa tarea en particular y ahora podemos regresar con ustedes.

Aunque este instrumento se encuentra algo desconcertado por el cambio de programa, nos gustaría abrir la reunión a preguntas en este momento.

Yo soy Hatonn. Éramos conscientes de que este asunto ocupaba un lugar muy central en su mente en este momento, y sentimos que es una de las cuestiones fundamentales, porque forma parte de uno de los acontecimientos centrales del amanecer de la nueva era. Por ello, deseábamos centrar nuestra atención en este tema.

Este instrumento está experimentando cierta dificultad, en parte debido al agotamiento de su energía física y también, en parte, debido a su falta de comprensión personal sobre este problema. Sin embargo, continuaremos a través de este instrumento, pues tenemos un buen contacto. Y advertimos a este instrumento que permanezca tranquila y realice su labor habitual sin prestar atención a la naturaleza de las comunicaciones que recibe.

Si pueden imaginar conmigo la formación de los cristales minerales, comprenderán que existe una gran cantidad de roca que no está cristalizada en absoluto y que, por lo tanto, es relativamente insensible a las vibraciones sutiles. Esto es análogo a una gran parte de los pueblos de su planeta, que perciben las nuevas vibraciones de lo que podrían llamar la «edad dorada», pero cuya cristalización de propósito o intención en la búsqueda del camino de la verdad y del amor del Creador es tan limitada que ello no tiene importancia para ellos. Continúan con sus ocupaciones y llevan las vidas que de todas maneras habrían llevado, siendo sus relaciones guiadas casi por completo por sus necesidades de procreación, compañía y ayuda económica. Estos factores gobiernan las relaciones de la mayoría de las personas entre sus pueblos.

Cuando estas condiciones no se cumplen —cuando las finanzas son insuficientes, cuando el instinto de procreación de uno no se ajusta al del otro, o cuando la necesidad de compañía no resulta satisfactoria para ambos— este tipo de unión llega a su fin.

Ahora pasamos a su pregunta. Entre los pueblos de su planeta hay almas o espíritus más cristalizados, mucho más orientados a reflejar y refractar la luz y el amor del Creador. Son personas que poseen magnetismo e iluminación en mayor o menor grado, y cada una, a su manera, está comprometida con el camino de la rectitud, como lo llamaría este instrumento.

Sin embargo, es propio de la mayoría de los cristales tener imperfecciones, y las delicadas vibraciones de la edad dorada son tales que cada cristal comenzará a desintegrarse, hasta cierto punto, a lo largo de su línea de fractura. Está dentro del libre albedrío de cada una de estas entidades reconstruir su ser cristalizado de tal manera que esa imperfección deje de existir. Sin embargo, esto es extremadamente doloroso. Es mucho más común que el individuo, sin comprender plenamente la purificación que está atravesando, atribuya el dolor de la transformación a quienes se encuentran más cerca de él.

Así, muchos de quienes están atravesando purificaciones personales e individuales para llegar a estar completamente cristalizados y libres de imperfecciones en el camino hacia lo que ustedes llamarían la maestría, interpretan este dolor como si tuviera que ver con una relación, en lugar de reconocer que el problema es completamente personal y no refleja en absoluto a la pareja, a los hijos ni a ninguna situación externa. Esta es la gran causa que contribuye a las numerosas dificultades de relación, aparentemente sincrónicas, que ahora están observando y, en efecto, experimentando.

Yo soy Hatonn y comprendo su pregunta, hermano mío. Deben reconocer el hecho de que cada individuo tiene su propio camino. La persona que les habló de esa manera es alguien cuya naturaleza contempla las cosas de una forma muy sencilla. Habiendo experimentado una relación, luego otra y después otra más, esta persona ha llegado, para su propia satisfacción y mediante un simple experimento, como él mismo lo expresaría, a la conclusión de que la unión espiritual no existe para él y que su destino es estar solo. Sin embargo, bien podría sorprenderse cuando el destino le presente un compañero espiritual cuya energía equilibre la suya.

La simple verdad es que cada individuo entra en esta ilusión que ustedes tienen en la tercera densidad para aprender lecciones específicas. Algunas de ellas implican un alto grado de soledad. Esto no tiene que ver con la nueva era, sino con la elección de las lecciones por parte del propio individuo. Hay quienes tienen una gran necesidad de equilibrar la vibración del amor con la vibración de la sabiduría. Por ello, pasan tiempo en soledad trabajando para adquirir una mayor autodisciplina y una mayor sabiduría. En consecuencia, durante cierto período, o incluso durante gran parte de esta ilusión, no pueden experimentar una verdadera unión espiritual. Otros, en cambio, pasan toda su vida involucrados en una unión espiritual con una pareja, debido a que su orientación atrae ese tipo de vínculo.

No existe un camino correcto o incorrecto. Hay dos polos en el amor y la luz del infinito Creador. Uno es el amor y el otro la sabiduría. El amor es una vibración femenina y la sabiduría una vibración masculina, si desean utilizar esos términos. Creemos que les resultará útil emplearlos para comprender lo que estamos diciendo. Es más característico de la energía masculina ser sabia y más característico de la energía femenina ser amorosa. Ninguna de las dos será útil para convertirse en un canal del amor y la luz del infinito Creador sin algún agente equilibrador proveniente de la otra. Y para alcanzar la maestría, ambas deben llegar al equilibrio, de modo que cada hombre tenga la energía femenina plenamente equilibrada dentro de su naturaleza, y cada mujer tenga la energía masculina plenamente equilibrada dentro de la suya.

Podríamos decir que es casi imposible alcanzar la maestría en soledad. Quienes la alcanzan, en su mayoría, trabajan junto con una pareja. Este es el verdadero fundamento de la unión espiritual. Este es el verdadero yoga: que la mujer y el hombre resuelvan juntos las lecciones del amor y de la sabiduría. Porque el amor sin sabiduría se desperdicia en cosas insensatas. Y la sabiduría sin amor es vacía y también insensata.

Así, al final de esta ilusión, cuando comiencen a alcanzar la maestría sobre ella, sin duda lo habrán logrado a través de las uniones que hayan experimentado durante sus vidas en este ciclo. Por lo tanto, es incorrecto afirmar que no existe la unión espiritual en la nueva era. De hecho, la unión espiritual es precisamente de lo que trata la nueva era. Sin embargo, hay individuos que deben experimentar la soledad hasta haber llegado al punto en que estén preparados para abrirse. Entonces aparecerá quien abra esa puerta, es decir, la pareja, y ambos serán unidos sin dudas ni prejuicios.

Pues tal es la verdadera unión: es imposible ignorarla. Es característico de los pueblos de su planeta que la amargura, como ustedes señalaban anteriormente en su conversación, sea un subproducto de la edad. Es lamentable que algunos destilen esa amargura de sus experiencias, porque no es una bebida saludable. Es mucho mejor dejar ir la amargura y disfrutar de la belleza de cada momento.

La entidad que les ha hablado se está purificando en este mismo momento, día tras día, y con el tiempo dejará de ser amarga, porque su alma es dulce. Simplemente está desanimada por lo que considera un fracaso de su parte. Sin embargo, cuando una entidad experimenta dificultades vibratorias, no se trata de un fracaso; simplemente es el dolor del crecimiento. A veces es desafortunado que, durante el proceso de crecimiento, se pierda aquello que podría haberse conservado, pero casi siempre esa pérdida tiene el propósito de liberar al individuo para una relación o una comprensión que necesita aún más.

Por lo tanto, lo que este instrumento llamaría iniciación mediante la purificación existe para aquellas entidades que están preparadas para trabajar sobre sí mismas. Y la moneda con la que normalmente se paga ese trabajo es el dolor. Con el tiempo, este es equilibrado por la alegría. La naturaleza de esta ilusión es la polaridad. Así pues, su percepción de que la unión espiritual con una pareja no ha quedado obsoleta es ciertamente correcta. Sin embargo, esto no significa que todos vayan a tener siempre una pareja, pues hay momentos en los que la soledad es necesaria para el proceso de crecimiento.

Recuerden que ustedes son un alma o espíritu continuo y que esta encarnación en particular, dentro de esta ilusión particular, en este espacio/tiempo particular, es solamente una pequeña parte del círculo de ustedes mismos. Por ello, las cosas no siempre tienen sentido de un día para otro. Deben contemplar el panorama más amplio y ver los ciclos mayores que experimentan, sabiendo que aquello que necesitan llegará a ustedes y será inconfundible.

Nosotros, los de Hatonn, les damos las gracias, hermano mío. Nos complace que reflexionen sobre lo que hemos dicho. Es nuestra mayor bendición compartir con ustedes nuestros humildes pensamientos. Sepan siempre que lo que les decimos no es infalible y nunca confíen en nuestras palabras por encima de sus propios instintos, del mismo modo que no confiarían ciegamente en las opiniones expresadas por un hermano o una hermana, porque eso es todo lo que somos.

Antes de dejar este grupo, intentaremos establecer contacto con el conocido como L, para que pueda experimentar nuestras vibraciones, no a través del computador, sino directamente. Así pues, concluiremos a través del conocido como L. Yo soy Hatonn.